Los restos del comerciante David López con destino a su última morada

Los restos del comerciante David López con destino a su última morada

Por Félix Jacinto Bretón

San José de las Matas.-Don David López tenía 92 años de edad. En los medios mediáticos no tenía  presencia. Nunca tuvo acceso a las redes ni tampoco participación en los medios de comunicación.

Probablemente no conociera whatssapp, ni Facebook ni mucho menos Instagran.

Pero tuvo una historia interesante que nunca contó, al menos públicamente. David era un agricultor neto mientras permaneció  en su campo de la provincia Espaillat, específicamente en una finca de Villa Trina, que era propiedad de un familiar.

Luego, quizás por azares de la vida, fue a parar a San José de las Matas, municipio intricando de la Cordillera Central, y allí se estableció definitivamente, dedicándose  al comercio detallista hasta la hora de su muerte.

López  fue víctima de un infarto y se mantuvo interno por varios días en una clínica de Santiago. La muerte lo sorprendió el pasado domingo en la noche y fue sepultado el lunes en la tarde en el cementerio de El Ingenio.

Era el padre de la comunicadora, profesora de la escuela Emilio Prud-Homme y presidenta de la Fundación Caamaño en Santiago, Minerva López Laureano.

Procreó  con Juana Ramona Laureano Almánzar, quien falleciera diez años atrás, una familia integrada por cinco hijos, incluyendo a Minerva. Los demás son Rosa, Chino, David y Luis.

Un trabajador a tiempo completo

“Mi padre lo que hizo fue trabajar todo tiempo. Tanto así que hasta apenas unas cuantas horas antes de su muerte estuvo trabajando”, contó  la profesora y revolucionaria Minerva López.

Sus palabras se producían mientras los obreros daban los martillazos para dejar cerrada la tumba que guardián por siempre los restos de su progenitor en el cementerio de El Ingenio, el pasado lunes en la tarde, lo que ocurría  bajo un ardiente sol y una temperatura que “derretía piedras”.

Dice sentirse orgullosa de su padre porque, desde pequeña, le inculco el respeto por los héroes de la patria comenzando por Duarte, Sánchez y Mella, siguiendo con Luperón, y continuando con Manolo (Manuel Aurelio Tavarez Justo), Caamaño (Francisco Alberto), Fernández Domínguez (Rafael Tomas) y otros muchos.

“Lloró a los héroes del 59”

Con las armas en las manos Don David no estuvo sobre el terreno, acompañando a los hombres de la Raza Inmortal, aquellos que en 1959 llegaron llenos de patriotismo y enamorados de un puro ideal para tomar el cielo por asalto, que era derrotar a la sangrienta y oprobiosa tiranía de Trujillo.

“Pero en su mente y en su corazón estuvo con los patriotas y luchadores antitrujillista, y lágrimas profundas rodaron por sus mejillas cuando se enteró de su muerte”, relató  su hija.

Era un apasionado admirador de Manolo Tavarez, quien cayo, junto a otros compañeros, en Las Manaclas, una intrincada comunidad ubicada en plena Cordillera Central, en este municipio serrano.

Además, sostiene la profesora Minerva López, era un caamañista confeso. No había quien osara, delante de él, hablar mal de estos héroes y mártires de la patria. Todo esto, pese a que no se le veía en las actividades revolucionarias porque siempre vivía con obligaciones de trabajo.

Sobre el fallecimiento de Don David, su hija dijo que se sentía “triste y adolorida” aunque conforme ya que logró  llegar a 92 años de edad y que dejó  un legado de respeto y honestidad, valores que en gran parte de han perdido en la sociedad dominicana en los momentos actuales.

El comerciante fue sepultado el lunes pasado luego de ser velado en la Funeraria Savica por donde pasaron distintas personalidades para expresar sus condolencias a la profesora y comunicadora Minerva, así como a sus demás familiares.

Fuente: La Información

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