El Fuerte, San Jose de las Matas (Osiris Rodriguez)

El Fuerte, San Jose de las Matas

 El director de El Nuevo diario menciona en su escrito  a  San José de las Matas, un pequeño pueblo escondido en la falda de la cordillera Central, comunidad que se jacta y se promueve por su higiene pública, preguntándose el por qué esa pequeña comunidad cibaeña puede, y las demás no,  a pesar de que la mayoría  cuenta con mayores recursos para emprender con éxito esa sencilla tarea.

Condenados a Convivir con la Basura

Por Elvis Valoy

¡La Basura al zafacón! Así reza un proverbio que parece no aplicarse en nuestro país. Un simple recorrido por cualquier calle o avenida y notaremos que parece estamos compelidos a vivir eternamente en un muladar. Las alcaldías dan la tónica de  haber sacado de su rutina el tema, el cual es de su responsabilidad, ocasionando esa indeseable inconducta, la conversión de nuestras principales ciudades en  receptáculo de todo tipo de inmundicias, para riesgo de  la salud de la ciudadanía.

 Estamos en pleno siglo veintiuno y un mal tan simple como  ese parece sin solución. Es cierto que el problema en parte es de falta de educación de la población que lanza desperdicios a diestra y siniestra sin parar mientes en  las consecuencias que acarrea esa práctica. Pero también las autoridades edilicias tienen  una gran cuota de responsabilidad en esta calamidad que luce  condenarnos a convivir con ella  para toda la vida.

 El excelso periodista y comunicador Persio Maldonado se refirió en uno de sus enjundiosos editoriales  titulado Establecer Higiene a esa problemática. Maldonado hace referencia al  tiempo de la dictadura trujillista, cuando el país se vanagloriaba de ser el más limpio de América.

 El director de El Nuevo diario menciona en su escrito  a  San José de las Matas, un pequeño pueblo escondido en la falda de la cordillera Central, comunidad que se jacta y se promueve por su higiene pública, preguntándose el por qué esa pequeña comunidad cibaeña puede, y las demás no,  a pesar de que la mayoría  cuenta con mayores recursos para emprender con éxito esa sencilla tarea.

  Hoy parece que nos estamos convirtiendo en un gran  arrabal,  pues la mayoría de los espacios urbanos están anegados  de basura, sin que las autoridades edilicias de la mayoría de nuestras ciudades  se sientan aludidas. ¡Tremendo daño al turismo!

 ¿Tendrá muchas complicaciones recoger la basura? Quizás se requiera de un premio nobel para proponerse esa tarea victoriosa. O a lo mejor se necesite tecnología de punta que  permita la exhibición de logros en esa faena diaria.

     No nos imaginamos el gran daño que representa no recoger la basura. Muchas enfermedades son causa de esa negligencia. La mayoría de los  ayuntamientos ni por asomo hace ese trabajo que es de su incumbencia, y las señales que dan ante los basureros que se incrementan a diario  es de mantenerse en “Belén y los pastores”.  Los cabildos mantienen la odiosa práctica de hacerse de la vista gorda en la que es una de sus principales responsabilidades, sin parecer  importarles la suerte de la ciudadanía que tiene que convivir entre la inmundicia y el desorden en el espacio urbano.

   La irresponsabilidad y el menosprecio por la limpieza  es tan grande, que viajes que he realizado al país he observado en las calles a brigadas del  Ministerio de Obras Públicas dedicarse a la recogida de  desperdicios, teniendo  esa entidad que dedicar parte  de su personal a hacerles el trabajo a los cabildos, los  cuales tienen entre  sus sagradas atribuciones  la recogida de basuras.

 Pero a pesar del mal infligido a las ciudades tanto por las autoridades municipales como  por la ciudadanía, creo que este próximo 16 de agosto representaría una buena oportunidad para los ayuntamientos reivindicarse, y  retomen  sus  labores de limpieza, para que de esa manera  la gente pueda disfrutar de  áreas limpias y mejor salud.

Fuente: El Nuevo Diario

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