Luis Alfredo Collado

Luis Alfredo Collado

Una tragedia marcó la historia de La Ventana. Los hermanos Jeremy y Reymi Cruz, fueron los primeros ahogados después de su remodelación.  Parece que el descuido fue el punto común entre los familiares de los menores y los responsables del lugar.

Ese suceso nos recordó que los tres balnearios; La Ventana, Arroyo hondo y Agua caliente, carecen de lo elemental, que es la seguridad de los bañistas.

Es inconcebible que no tengan salvavidas. Se sabe que estos parques cayeron de bruces en nuestra área y operan sin planificación ni concepto, allí lo único que se hace con eficiencia es el cobro por entrada y estacionamiento.

La Asociación para el Desarrollo de San José de las Matas, que maneja los proyectos, ha tenido una actuación deprimente durante y después de la tragedia que cobró las vidas de esos niños. Esta asociación no fue capaz de hacer un pronunciamiento público para lamentar el triste episodio y darles el pésame a los padres de los menores. Parece que esas reglas de cortesía y responsabilidad no existen en el protocolo de la entidad.

Un simple, “sentimos mucho lo que ha pasado, nos unimos al dolor que embarga a la familia por la pérdida de sus hijos y nos empeñaremos en preservar la seguridad de nuestros visitantes para que en el futuro no vuelvan ocurrir hechos lamentables como este”, habría salvado la situación y fortalecido la imagen de esa icónica institución.

Con la presencia de un salvavida probablemente se habrían evitado las muertes. Pero no es solo un rescatista que hace falta, allí no existen señalizaciones  que indiquen la profundidad de los charcos y mucho menos se establecen las áreas para niños.

Los tres parques literalmente funcionan como bañaderos. No hay descripciones informativas, restrictivas y preventivas, para salvaguardar a los usuarios. Sin embargo producen dinero suficiente para que haya personal entrenado en rescate y primeros auxilios en caso de emergencia.

No se puede partir de la premisa de que todo el que va al rio o la playa, sabe nadar, incluso nadadores veteranos se han ahogado afectados por golpes, luxaciones y calambres. Por eso se hace impostergable la presencia de salvavidas con sillas altas o torres, para la observación de los bañistas, además de equipos de comunicación y primeros auxilios.

 

Deja un comentario