Edwin Paniagua

Edwin Paniagua

Edwin Paniagua

Basta con ojear un periódico que explicite la cotidianidad de América Latina, para entender que vamos por buen camino en materia de la lucha contra la corrupción, en la República Dominicana. Gracias a Dios. A continuación, citaremos algunos casos que han cobrado notoriedad y que pueden encontrar su equivalente en nuestro país.

Brasil. Lo ocurrido aquí es tan complejo que no entendemos la mitad. Miembros del Partido de los Trabajadores están tras las rejas, condenados por corruptos. Similar ruta transita Lula, formalmente acusado de corrupción y lavado de activos, junto a su esposa y seis personas más (manipulación o no). Ni Dilma salió ilesa, destituida por otras causas, fruto del impeachment (‘proceso o procedimiento para ello’). Lo chistoso es que Cunha, protagonista del suceso, fue apresado poco después, vinculado al Lava Jato (‘lavado a chorro o a presión’). Se le acusó de haber recibido sobornos por cinco millones de dólares para la construcción de dos buques sonda para Petrobras. Y no mencionemos a los ejecutivos de dicha empresa, Odebretch y Embraer, de los aviones Súper Tucano (Síntesis de http://www.europapress.es/).

Argentina. La expresidenta argentina Cristina Fernández es investigada por corrupción, debido a la asignación de obras a la compañía Austral Construcciones, dirigida por el empresario Lázaro Báez (detenido), supuestamente vinculado con la pareja presidencial. También han sido acusados exfuncionarios. Fernández fue procesada en mayo por supuestas maniobras irregulares en el mercado de dólar a futuro. (Síntesis de http://www.excelsior.com.mx/).

Venezuela. Han sido condenados a 18 años de prisión el exgobernador de Guárico Luis Enrique Gallardo y cinco funcionarios de su equipo, por hechos de corrupción (cometidos entre 2010-2012). Suerte parecida corrió Francisco Illaramendi, asesor del Ministerio de Finanzas, sentenciado en Estados Unidos, a 13 años de prisión por fraude masivo. No mencionemos a los sobrinos de la primera dama, procesados en Estados Unidos por el trasiego de 880 kilos de cocaína. (Síntesis de http://www.cuentasclarasdigital.org/).

Guatemala. Otto Pérez Molina y la exvicepresidenta Roxana Baldetti, acusado de corrupción, procesados por corrupción, determinada a partir de su vinculación con La Línea (fraude aduanero). En el grupo se encuentran exfuncionarios y ex empleados públicos que laboraban en instituciones estatales. También figuran contratistas que se beneficiaron con adjudicaciones a cambio del pago de sobornos (Síntesis de http://www.prensalibre.com/).

El Salvador. El expresidente Antonio Saca está acusado de tres delitos: peculado (‘apropiación/desvío de bienes estatales’), lavado de dinero y asociación ilícita. Enfrenta una pena que va de tres hasta quince años de cárcel. Junto a él fueron capturados su exsecretario de Comunicaciones y el exsecretario de Juventud. (Síntesis de http://www.elsalvador.com/).

República Dominicana. De manera sostenida, el país sobrepasa el puesto número cien en el informe Índice de la percepción de la corrupción (incluida su versión 2015), de Transparencia Internacional. Aquí, por ejemplo, un «empresario del transporte» fue condenado por corrupto y el presidente (que era de otro partido, lo liberó con el perdón presidencial). Son muy conocidos los procesos judiciales en contra de un senador y un ministro de Obras Públicas (vinculados al mandatario mencionado): ambos casos archivados.
De los Súper Tucano y de la OISOE, solo Machepa llora la prisión de sus hijos (¡Ni un legislador! ¡Ni un ministro! ¡Ni el presidente de turno!). Por los bonos de la Sun Land, nadie. Por el contrato leonino, literalmente, con la Barrick Gold, nadie. ¿Quién revisó los contratos de Odebrecht? Nadie. La verdad es que enfrentamos la corrupción pin pun a los demás países.

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