Tony Peña, la victoria de República Dominicana en el Clásico Mundial de Béisbol fue fruto de la dedicación, el esfuerzo y la entrega de todos sus jugadores.y, Marzo 19, 2013. (AP Photo/Ezra Shaw, Pool)

Por: Héctor J. Cruz.

La creación de este slogan o “etiqueta” se le adjudica al amigo Ricky Noboa, buen narrador de béisbol y hoy día comisionado de ese deporte. Pero eso no nació con motivo del clásico mundial de beisbol, la ocurrencia tomó cuerpo alrededor de las Series del Caribe, y la entrega que tuvieron muchos dominicanos estrellas de Grandes Ligas en los años 80 y 90, citándose los ejemplos de Tony Peña y Miguel Tejada, ambos cibaeños. Luego, la frase se corrió y traspasó límites hasta encontrarse con el clásico mundial en su primera versión 2006. Ahora se usa en términos positivos, pero también despreciativos para “echarle vainas” a aquellos peloteros que, por motivos personales o profesionales, le dicen que no al equipo dominicano.
Traigo el tema a raiz de lo declarado ayer por Edwin Encarnación, quien dejó claro que no estará acompañando al equipo dominicano al clásico de este año porque prefiere estar a tiempo completo en su nuevo club, Indios de Cleveland, conocerlo por dentro, conocer a sus compañeros, su manager, sus coaches y en sentido general toda la organización. Es una actitud comprensible de pies a cabeza pues los jugadores no están obligados 100% a jugar con el equipo nacional, no hay leyes que lo aten u obliguen, y la disposición se ejerce en medio de una democracia. Son muchos los estelares, incluyendo gente en el retiro, que nunca jugaron, y por ello no hay que condenarlos. Así que lleven suave a Encarnación que fue pieza clave hace cuatro años en el equipo dominicano que ganó invicto el clásico 2013.

Tomado de la Columna “Miniaturas del Béisbol / Listín Diario

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