Filantropía. Camilo dirige una escuela en plena intemperie de la Zona Colonial, sin ayuda del Estado u organización sin fines de lucro.

Las cuerdas de su guitarra reparten esperanza a niños marginados. ¿Su motivación? Depositar su propio granito de arena para hacer de este país una sociedad más justa.

Ese ha sido el objetivo de Camilo Rijo Fulcar, de tan solo 25 años de edad, quien formó hace un año y medio una escuela de música en plena intemperie de la calle El Conde, ubicada en la Zona Colonial de esta capital.

Durante una entrevista que le realizara LISTIN DIARIO en su residencia que se encuentra frente al cementerio de la avenida Independencia, el joven músico cuenta la historia de cómo empezó su proyecto altruista e inusitado.

“Yo siempre tocaba guitarra clásica en el Conde y las personas que pasaban me arrojaban monedas y billetes, como a cualquier artista callejero; en ese escenario es que interactúo con esos niños sin hogar y provenientes de familias disfuncionales. Ellos se me acercaban y me veían tocar, tocaban mi guitarra con sus manos y veían que se podía progresar mediante la música”, expresa.

Camilo también dice que vio en aquellos niños, en su mayoría limpiabotas, inmensos deseos de progresar pero grandes carencias de oportunidades, mismas que deberían ser garantizadas por el Estado dominicano.

“A un niño no le puede faltar nada en esta vida, los niños deberían tenerlo todo. Bajo ese pensamiento es que se me ocurre la idea de que yo y otros artistas callejeros impartiéramos clases de música gratis.

Así como nosotros entretenemos de manera gratuita en la vía pública, nosotros también deberíamos impartir nuestros conocimientos gratis a esos niños desamparados”, explica.

La Escuelita de Música del Conde es el nombre oficial de esta academia improvisada, cuya organización se realiza gracias a la Asociación de Artistas de la Calle (Asoartca), un grupo de jóvenes músicos callejeros que interpretan sus melodías en busca de superación.

Este proyecto además surge a raíz de un incidente ocurrido hace dos años aproximadamente con un violinista del Conde, en que un policía turístico incautó su instrumento musical de manera ilegal.

Sin ayuda del Estado u organización “sin fines de lucro”, la escuelita es sostenida solo con las donaciones de guitarras que hacen amigos, artistas y conocidos que se han identificado con su trabajo. Según el joven artista, es esa acción sincera lo que ha hecho que reciban tanto apoyo de la población “Un amigo nos donó una sillita, otro nos dio una guitarra, pero también desconocidos se me acercan para entregarme cualquier cosa beneficiosa para la escuelita”.

La enfermedad
Camilo fue diagnosticado recientemente de cáncer en el hígado de tipo hepatocarcinoma fibrolamelar, una especie de tumor maligno que es frecuente en los jóvenes.

Muchos fueron los mensajes tristes y pesimistas que inundaron su muro de Facebook ante tal revelación, sin embargo; el joven volvió a sorprender a todos sus seguidores con una nueva campaña: “Ríete Conmigo”.

“Riete conmigo, de mí y de todo el mundo, pero no olvides reir. Una sonrisa puede cambiar lo que sea, incluso ante tal enfermedad, una risa puede ser más curativa que cualquier medicina”, alega con alegría.

Confiesa que nunca ha temido a la muerte, y que ese gesto de positivismo ha servido para subirles la moral y la autoestima a personas en iguales condiciones que él.

“Tú no te imaginas todas las personas que me escriben para felicitarme por mi actitud, me dicen que comparan sus problemas con mi enfermedad y hasta miserables se sienten. Y es que yo no entiendo, nosotros nos quejamos tanto y de todo, mientras otros con mayores carencias y falta de salud, nunca se quejan”.

No obstante, Camilo emprende el proyecto de venta de camisetas a 600 pesos con logos, caricaturas y mensajes positivos de “Riete Conmigo”, lo que a su vez servirán para los costos de su enfermedad.

EL ENTORNO FAMILIAR 
La vivienda de Camilo es muy peculiar. Pinturas tenebrosas y lúgubres accesorios adornan la sala de su casa como si de un museo de terror se tratara.

Su padre, Bernardo Rijo, a quien su hijo le llama de cariño “Bomba”, parece apoyarlo en todos sus extraños gustos.

Al hablar de Camilo, Bomba saca pecho y se enorgullece de los grandes logros que este ha obtenido.

“Camilo es un joven que me llena de orgullo. Ayuda a los demás sin pedir nada a cambio y eso no se ve todos los días en este país”, afirma Bomba con los ojos brillosos.

Aunque el joven Camilo habló poco de su madre, si mostró nostalgia al recordar la separación de sus padres.

Quizás los tropiezos del pasado han hecho de él un ser humano capaz de afrontar las peores vicisitudes, y tal vez su propia experiencia con la vida hizo del guitarrista un joven con férrea voluntad de seguir adelante y, sobre todo, de desarrollar ese don de liderazgo juvenil que tanta falta hace en estos tiempos.

Dalton Herrera / Listin Diario.

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One Comment

  1. Rafael D’mesa y demas gigantes que aun no han despertado::

    La mission delos LIDERES es tener la actitud del Sabio “DIOGENES”

    De Limpiabotas a guitarristas y quizas algunos de ellos podria llegar a ser “Presidentes de la nacion.

    Ustedes son los “DIOGENES” y los Gigantes que estan despertando haran grandes cosas, limpiando el camino de MAÑANA.

    Dios les de Mucha “LUZ”

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