El juego que perdimos el pasado domingo 22 de enero, me dejó un sabor amargo porque sentí que ahí comenzó la debacle de mi equipo.

Por: Ramón Antonio (Negro) Veras

1.- Nada de adivinador, clarividente, agorero, vidente, hechicero ni brujo. Pura y simplemente en  béisbol hago uso del sentido común, ligándolo con la realidad, lo que me permite formarme convicciones fuera de toda duda, y así  no caer en vacilaciones, andar con titubeos,  dando  absurdos bamboleos.

2.- Al hacer un análisis sobre un hecho cualquiera no me dejo  dominar por el fanatismo que solo conduce al apasionamiento,  a la  obsesión que reduce la libertad de pensar. La  simpatía que tengo por el equipo de béisbol Águilas Cibaeñas, no me guía a la ofuscación,  a desconocer su fortaleza o debilidad, ni mucho  menos a no  aceptar  la superioridad de sus adversarios.

3.- En el mes de diciembre del pasado año 2016, días antes de comenzar el Round Robin, mis amigos  y colegas,  los  licenciados  Radhamés Acevedo y Lorenzo Fermín, me preguntaron  qué  pronóstico tenía.  De inmediato les respondí: el  equipo  que quiere ser campeón que le gane al Licey.

4.- El vaticinio que hice en diciembre a los paisanos Radhamés y Lorenzo, lo mantuve en todo el curso del todos contra todos,  y se lo reiteré a otros amigos en el país y en el extranjero, aún  después de concluida la serie semifinal,  ya clasificados Licey y Águilas.

5.- Afiancé más  la previsión de que el Licey era el favorito para ganar el campeonato, luego de que  se fortaleció adquiriendo a EvanMacLane, el cual ha sido uno de los lanzadores más dominantes  y ganadores en el curso de los últimos  campeonatos de béisbol  profesional en el país.

6.- El triunfo del  Licey frente al equipo de las Águilas Cibaeñas, también fue favorecido por un concurso de circunstancias, factores accidentales tales como la salida por lesión,  antes del inicio de la serie final,  del mejor lanzador   aguilucho Francisley Bueno;  las  repentinas  interrupciones,   por decisiones de  sus dueños,  de los jugadores estelares José Ureña ,Jonathan  Villar y Danny Santana. Además, de que  fue innecesaria la escogencia en el draft de importados  del jugador  Chesny Young.

7.- Lo  accidental, lo eventual forma parte del juego de pelota. En ocasiones, errores mentales facilitan la derrota inesperada; el más mínimo desliz hace posible el triunfo del contrario. Un lapsus permite que el adversario  aparentemente débil resulte fortalecido.

8.-En el béisbol la estrategia hay que aplicarla correctamente  y en el momento adecuado, porque de nada vale tener dominio del juego  si no se demuestra habilidad para romperle la táctica  al adversario.

9.- El conjunto Águilas Cibaeñas, tuvo muchos desaciertos al margen de la participación de los peloteros. Por momentos el manager perdió  la correcta orientación hacia sus jugadores, y en particular la movida de los lanzadores. El juego que perdimos el pasado domingo 22 de enero, me dejó un sabor amargo porque sentí   que ahí comenzó la debacle de mi equipo.

10.-  A los equipos de béisbol con tradición de ganadores, como lo es el Licey, no se les puede dejar brechas, porque por la más mínima grieta se cuelan; toman impulso de un momento a otro, y en un santiamén convierten la debilidad en energía,  de alicaídos pasan a ser robustos.

11.- Los equipos de Grandes Ligas, que simbolizan el águila imperial  del  béisbol occidental, la misma águila que sale volando en la pantalla  antes de cada juego  en el Estadio Cibao, fue la misma ave de rapiña  que utilizando sus garras  le llevó a nuestro equipo  los jugadores estelares José Ureña, Jonathan  Villar y Danny Santana, dejando a la novena cibaeña desvanecida en el momento más crucial de la serie final.

12.- Con suma hidalguía, y sin mezquindad alguna, los aguiluchos debemos reconocer el triunfo del Licey, que al alcanzar sus 22 campeonatos en 107 años, tiene un promedio de ganados del 20.56 por ciento, mientras que las Águilas Cibaeñas con 20 triunfos en 84 años, promedian 24.07 por ciento de ganados.

13.- Por suerte, todavía estamos en condiciones de responderles  a los adversarios,   que nuestro equipo Águilas Cibaeñas,  además de ser  el que mayor cantidad de campeonatos ha ganado en menos tiempo,  es el único  conjunto de la pelota profesional dominicana que  le tiene ganada  a todos los demás la serie particular, incluyendo a los finados Caimanes del Sur.    También en la novena cibaeña es donde han militado los peloteros que tienen los records de más sencillos, más dobles, más triples y  más  cuadrangulares en la pelota rentada de República Dominicana.

14.- Hay que reconocer que a diferencia de las  recién pasadas series finales, en la de ahora hicimos un buen papel batallando hasta lo último. Mi equipo perdió,  pero  luchando como los buenos,  honrosamente, con decoro.

Santiago de los Caballeros,

28 de enero de 2017.

Fuente: Acento

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