Escuela de Bellas Artes Santiago

Por: José Mercader / El Caribe.

Cuando Trujillo viajaba a Santiago llegaba por la antigua carretera Duarte, pasaba por los chicharrones de Milito y en la Junta de los Caminos, frente al colmado de Emiliano Vásquez que vendía guanimo, seguía derecho hasta su mansión, un kilómetro más adelante y un poco antes del Colegio Corazón de Jesús que seguía igualito y en el mismo sitio desde 1875 cuando fue fundado por el padre Cedric…como si el tiempo se hubiese petrificado.José Eugenio Méndez, nombre que nadie conoce porque todo el mundo le decía Papatón, veía desde el frente la entrada de El Jefe con sus franqueadores y séquito de adulones.
Con su delantal, cual un mesero francés, Papatón vendía refrescos naturales y pru, que luego se conoció como mabí al aparecer el hielo.

De haber sabido que esa mansión sería hoy la Escuela de Bellas Artes, Papatón hubiese inventado la bebida de la eterna juventud que ya Bernal, Isidro Bordas y Bermúdez habían intentado en vano.

El “Amargo Panacea” apareció en 1852 como un elixir maravilloso recetado para tomarse en cucharadas, es la bebida alcohólica dominicana más antigua, no sirvió ni para la eterna juventud ni para olvidarse de la dictadura.

En la cocina de la mansión había movimiento con la presencia del “Benefactor”, se llamaba al 2866 para pedir los mejores licores; era el teléfono del supermercado Victoria, el primero y único en el pueblo con puertas por la 16 de agosto 132 y por la Duvergé 3.

La Escuela de Bellas Artes de Santiago cuenta con un largo recorrido porque a pesar de que el día 25 de febrero de 1953 se inaugurara el “Liceo Musical José Ovidio García” no es hasta principios de los años sesenta cuando aparece como tal, es decir escuela de música, pintura y teatro. Aunque mantuvo el mismo nombre en realidad La Escuela de Bellas Artes es el fruto de la unión de la Academia de Pintura que funcionaba como escuela particular dirigida por Yoryi Morel; el Liceo Musical bajo la dirección de Ana Margarita Luna y la Escuela de Teatro de doña Divina Gómez. Tuvo como primer espacio la parte alta de la esquina Duarte con Sol por el 1961 y ese mismo año se trasladó a la calle de la Amargura, o Duvergé 14, donde estuvo el Hospital de Niños el que fue trasladado por el lado derecho del Estadio Cibao, cuando por cinco cheles se podía ver el juego encaramao en los camiones parqueados por detrás del leftfield.

No valió la llegada de los refugiados españoles con sus pinturas, aquí estábamos en la prehistoria del arte y solo se ocupaban del piano, los violines y la música que iba a parar a la banda que tocaba las retretas en el parque y por eso los locales ocupados desde el 1953 al 1961 eran del Liceo Musical, no de la Escuela de Bellas Artes:

-Tercer nivel del edificio de la Restauración con España, arriba de Rentas Internas.
-En la Duarte.
-De 1955 1959 en la Restauración No. 162 (En el antiguo local de la Junta Central Electoral frente al Museo de Tomás Morel).
-En 1959 en la Beller casi 30 de marzo(donde estaba la clínica del Dr.
Tomás Pérez).

No se puede confundir tampoco la inauguración de la Escuela de Bellas Artes de la capital que tuvo lugar en 1942 bajo la dirección de Abelardo Rodríguez Urdaneta, pintor, escultor y fotógrafo y que estaba ubicada en la calle Mercedes en una casona que todavía existe frente a la Iglesia Las Mercedes (en la misma acera). Frente a la escuela Venezuela de Santiago (San Luis esq. 27) se puede apreciar una réplica de su escultura “uno de tantos” (la misma que desapareció del parquecito de la capital frente a la Librería Mateca en la Lincoln y que luego apareció en la bifurcación de la Bolívar con José Contreras).

Maestros

El derroche de talento de los inicios de la Escuela de Bellas Artes contó con Yoryi Morel, Félix Disla Guillén, Mario Grullón, Jacinto Domínguez y Federico Izquierdo como profesores. Todos herederos, de una u otra forma, de Juan Bautista Gómez que anduvo por París y volvió a su calle Cuba.

En 1995 tuvo lugar el último traslado de Bellas Artes a la mansión de Trujillo en la avenida Franco Bidó 69, casi frente a Papatón quien no logró descubrir su elixir mágico. Paradoja de la vida, quien firmara el decreto presidencial No. 347-94 fue nada más y nada menos que Balaguer quien al mismo tiempo creó un patronato de dirección con Pedro Dieps como director. Ese patronato afuncional y burocrático fue eliminado por Hipólito en el 2003 para poner la Escuela bajo “la responsabilidad y cuidado “ de la Secretaría de Estado de Cultura, hoy Ministerio. En el segundo periodo de Leonel Fernández (2004-2006) fue nombrado como director Yunior José Mendoza, Chiqui. Después de su ida a Nueva York, es nombrado de nuevo en el 2016 quien me explica todos sus numerosos proyectos e ilusiones. Llegamos hasta el fondo del inmenso terreno donde él cree que puede aprovecharse para construir espacios para artistas y estudiantes residentes e intercambiar con alguna universidad de los Estados Unidos o Europa, remozar los jardines, y quizás volver a un renacimiento que ayude a la ciudad a reencontrarse y detener el deterioro que amenaza con borrar su propia identidad. “…En cualquier país donde se apoye el arte, se respira un clima de paz y tranquilidad…” me dice convencido. …”Luego de haberse invertido en educación es en el sector cultural que el Gobierno debe continuar…”

Muchos pintores importantes han salido de La Escuela de Bellas Artes cuando los incrédulos pensaron que asistir a ella era mero esnobismo o pérdida de tiempo y que el ser pintor no era una profesión y mucho menos vivir de ella.

El talento necesita ser desarrollado

Todavía hay gente que se pregunta si para pintar se necesita ir a la escuela, si en realidad eso no viene con uno desde el nacimiento, lo que ya es un mito. Pero eso podría decirse de cualquier profesión. En Arte es lo mismo, hay que estudiar y tener conocimiento de un “bien saber hacer” que no hay que confundir con la libertad de creación. La libertad de creación viene con ese “bien saber hacer” de todo oficio y profesión. A ningún estudiante de matemáticas se le va a permitir entrar a una sala de operación y extirpar un tumor a algún paciente. Nadie lo dejaría, ni los médicos ni la dirección del hospital. Entonces, por qué se le permitió a Marcel Duchamp exponer un orinador, como si fuese una pieza de arte y así desprestigiar y contribuir a su degeneración.

Por eso muchos se preguntan , “¿Para qué sirve ir a la Escuela de Bellas Artes?” Me la canto y me la lloro. Una verdadera escuela de Bellas Artes te enseña técnicas e instrumentos que tomarían más tiempo si se trataran de descubrir por sí mismo. La Escuela te enseña las herramientas del dibujo, del color, la perspectiva, los volúmenes y la historia del Arte para que la creación continúe. Con esos instrumentos el artista podrá hacer sus propias composiciones, sus combinaciones y su propio camino. Se puede graduar y trabajar con el arte como en otros países, pero hay que educar a la sociedad sobre su importancia y que no es cualquier matemático que puede hacer arte.

Siempre ha habido un misterio alrededor de Bellas Artes. Se ha creído que es una escuela para élites porque a pesar de que está abierta al público pocas escuelas saben lo que allí ocurre, que se puede aprender dibujo, pintura, teatro, escultura, ballet, de manera gratuita.

De una matrícula de mil y pico de estudiantes, hoy día asiste la mitad de esa cantidad según nos cuenta su director.

El otro problema que aparece hoy es que con las tandas extendidas del Ministerio de Educación, los alumnos salen tarde y no pueden entrar en el horario regular de las 2:00 p.m. Esto obligará a cambios fundamentales del funcionamiento y a necesarios ajustes entre el Ministerio de Cultura y el de Educación para bien del país.

La ciudad sería más hermosa con músicos, pintores, actores y sin vendedores de bisuterías, sin delincuentes, muchísimos menos guardias y policías.

Ubicación
Tuvo como primer espacio la parte alta de la esquina Duarte con Sol por el 1961 y ese mismo año se trasladó a la calle Duvergé 14”.

Traslado
En 1995 tuvo lugar el último traslado de Bellas Artes a la mansión de Trujillo en la avenida Franco Bidó 69, casi frente a Papatón”.

Formación
Muchos pintores importantes han salido de Bellas Artes cuando los incrédulos pensaron que asistir a ella era una pérdida de tiempo”.

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