Frank Espino

“Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas” Proverbio árabe.

A pesar de que el médico  ha tenido un papel protagónico como profesional, por siglos, sobre todo en defensa de la humanidad, la entrega total al ser humano y su entorno, los tiempos han cambiado y esa misma fortaleza que lo hacía un ser hasta idolatrado, lo ha convertido mas que defensor en vulnerable. Sin embargo, tenemos que reconocer que en cierta oportunidad, ha tenido que callar para salvar situaciones en otra se le ha visto como fuerza de choque.

He querido traer un trabajo que realizara José García Noval docente-Investigador, del Centro de Investigaciones de las Ciencias de la Salud. Facultad de Ciencias Médicas. Universidad de San Carlos de Guatemala, que entendemos nos viene bien al caso, cuyo título es el encabezado de este artículo, “El Silencio del Médico”.

Nos expone García Noval- “Es la necesidad de que, como parte de su función social, el médico participe en la lucha por su adecuación de las condiciones institucionales para mejorar los servicios. La salud pública del país ha sufrido ya una sacudida de gran intensidad. Es un desastre consumado y los médicos caminamos sobre sus escombros, pero en silencio. Masticando nuestra insatisfacción tal vez, pero en silencio, sin trabajar en la reconstrucción. Es un desastre en el que inciden fenómenos macroeconómicos externos e internos, y, sin lugar a dudas un grave deterioro de la moral social del país. La corrupción de otros tiempos y la ausencia de solidaridad tienen su cuota. Los médicos somos víctimas de esa situación que nos niega la posibilidad de un ejercicio profesional satisfactorio y digno. Pero también somos responsables de ella cuando guardamos silencio por complicidad o desaliento, cuando carecemos de análisis crítico y propuesta; cuando en lugar de reforzar la disciplina dentro de la institución y la solidaridad con el paciente, las relajamos.”

Nosotros entendemos que no debemos admitir como buenos y válidos todos sus conceptos, pero entendemos que no están tan lejos de la realidad. Si nos fijamos en las siguientes declaraciones de José García Noval, podríamos tener un lineamiento mas trabajado de la problemática, que lo plantea de otro país diferente al nuestro pero con las características casi iguales, por ser en nuestra América Latina, y nos dice:- “Cuando hablamos de integridad y autonomía estamos construyendo una ética en dos direcciones- continúa la cita: “También significa que el médico debe ser sujeto de respeto por parte del paciente, de las instituciones, del Estado y de la Sociedad. En la actualidad la integridad del médico está siendo sistemáticamente vulnerada: al no permitirle condiciones dignas para su ejercicio, al exigírsele hipócritamente resultados imposibles en determinadas condiciones de trabajo, al empujar a los más cualificados fuera de las Instituciones públicas cuando se profundizan las diferencias -siempre existentes- de remuneración en relación al mercado privado, a los extremos de insostenibilidad (mal pago de los seguros) Se le vulnera, en fin, al reprochársele las muertes que no pudo vencer en una batalla, que libró con dientes y uñas, en ausencia de recursos básicos, inexistentes a causa del imperio de la falsedad y el egoísmo. Por ello, para un ejercicio profesional más eficaz, el estudio de la ética y su acercamiento a las disciplinas que le permitan un mejor entendimiento de la sociedad, debe formar parte del interés y acervo cultural del médico. Ello nos permitirá discernir, cuestionar y proponer. Sin ello no seremos verdaderamente médicos.” Termina la cita.

Les hemos traído un abstracto para que saquen ustedes mismos sus propias conclusiones.

El autor es médico, escritor y profesor universitario

Fuente:  La Información

Digiprove sealThis article has been Digiproved

Deja un comentario