Al cumplirse este cuatro de julio el 36 aniversario de la fatídica muerte del presidente Silvestre Antonio Guzmán Fernández, su legado democrático, laboriosidad y honestidad, prevalece en la mente de muchos dominicanos, las cuales prevalecen con el paso del tiempo.

Entre las medidas que lo consagran como un gran demócrata y amante de las libertades, están la promulgación de la Ley de Amnistía, mediante la cual fueron puestos en libertad, centenares de presos políticos y permitiendo el regreso de decenas de exiliados del régimen anterior.

Así mismo el jefe de Estado derogó las medidas administrativas vigentes hasta ese momento, que atentaban contra el disfrute de las libertades individuales y creó un ambiente democrático produciendo una apertura a la pluralidad política y partidaria.

En esa misma dirección, el mandatario que asumió el poder el 16 de agosto de 1978, representando al Partido Revolucionario Dominicano (PRD), luego de un tortuoso proceso electoral, recuperó el derecho de libre tránsito de los dominicanos.

Su política económica se resume en que fue de incentivo al desarrollo agrícola y la agroindustria como principales fuentes de empleo para las zonas rurales, gracia a tal iniciativa, los productos de la dieta diaria estuvieron al alcance de la mayoría, protegiendo la pequeña y mediana industria, mediante la limitación de las importaciones suntuarias.

En dicha administración, el grueso de los fondos del presupuesto estuvo dirigido hacia la agricultura debido a la necesidad de cubrir la demanda y evitar las importaciones. Se introdujeron las leyes que aplicarían una reforma en el sector agrícola; éstas protegían al pequeño campesino por el Estado. Fueron rechazadas por los latifundistas, y su puesta en práctica resultó muy limitada.

Bajo el influjo agrarista, se creó en la Universidad Autónoma de Santo Domingo la carrera de Pedagogía Mención Desarrollo Agrícola y Rural, con el propósito de llevar a la zona rural un modelo educativo centrado en la producción agropecuaria.

Las empresas estatales fueron proyectadas para ser saneadas administrativamente y se inició el desarrollo de la economía de servicios impulsando el desarrollo del sector turismo.

En lo educativo, además de un conjunto de leyes y decretos, inició “la construcción de 4 politécnicos regionales, en Higuey (Agroindustrial), Azua (Pesquero), Santiago (Industrial) y Santo Domingo (Industrial), conocido este último como la Escuela Nacional de Artes y Oficios.”

Entre otros proyectos importantes, en el gobierno de Don Antonio con unas 19 leyes y 9 decretos se crearon diversos mecanismos legales para el desarrollo institucional del país e institucionalización y despolitización de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.

Ley que creó el Departamento Aeroportuario, No.8 del 15 de noviembre del 1978. Gaceta oficial 9489. Órgano permanente que pone bajo control y responsabilidad de la Comisión Aeroportuaria los aeródromos y pistas de aterrizajes y localiza todas las actividades financieras de los aeropuertos e informa a la comisión aeroportuaria.

El decreto que crea la Oficina Nacional de Transporte Terrestre (ONATRATE), No.1260 del 17 de octubre del 1979. Gaceta oficial No. 9513. El mismo buscaba cubrir rutas y servicios de transporte que les eran asignadas por la Oficina Técnica de Transporte Terrestre, conforme a los programas y disposiciones del Poder Ejecutivo.

Mediante decreto creó el Consejo Nacional de la Niñez (CONANI), No.426 del 23 de noviembre del 1978. Su objetivo es estudiar e investigar lo referente a la problemática de la niñez y coordinar programas referidos al fomento y bienestar de la población infantil.

También creó el Consejo Nacional de Instituciones de Educación Superior Dominicana (CONIES). Ahí se inicia la regulación institucional de la educación superior en el país y un amplio número de iniciativas, que impulsaron el desarrollo nacional.

Félix Parra / LA INFORMACION

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