Un estudio para el Manejo Integral de la Cuenca del Río Inoa, presentado por el Plan Sierra y la Asociación para el Desarrollo de Santiago (APEDI) establece que 10 acueductos suplen unas 23 comunidades, con 10 mil 800 habitantes que impactan en el caudal y del río Inoa y sus afluentes

Máximo Laureano

SAN JOSÉ DE LAS MATAS, Santiago.-En la comunidad Las Piedras, San José de las Matas, han asumido un compromiso ambiental para cuidar su espacio. Al llegar el visitante lee “no basura”, “protege”, “reúsa”, y otros consejos.

No  obstante, los comunitarios  no  han podido evitar la merma del caudal del río Inoa, el cual se afirma, llegó a tener 40 metros de ancho, y hoy apenas exhibe sus aguas.

Hoy el río Inoa  es un arroyuelo, y tanta es la disminución que Matilda, migrante haitiana, puede  sentarse en medio  del cauce para lavar su ropa.

La situación es preocupante río abajo y alarmante en la cuenca alta, debido a la depredación acelerada que ha dejado como resultado un moribundo hijo de la Cordillera Central la “madre de  las aguas”. La deforestación ha transformado sus montañas receptoras y protectoras en pastos para el ganado. La ganadería  y la agricultura se practican sin controles, a pesar de ser área de amortiguamiento del Parque Nacional Armando Bermúdez.

Reflexiones

Sentados a la sombra de un árbol (cabirma), en Las Piedras, varios hombres reflexionan sobre lo que ocurre, con el río Inoa. Comentan que la sequía lo ha afectado  y que lo mismo ocurre con sus afluentes

Felipe Castro, considera que el caudal del río Inoa ha mermado por los acueductos que se suplen en sus afluentes.

Un estudio para el Manejo Integral de la Cuenca del Río Inoa, presentado por el Plan Sierra y la Asociación para el Desarrollo de Santiago (APEDI) establece que 10 acueductos suplen unas 23 comunidades, con 10 mil 800 habitantes que impactan en el caudal y del río Inoa y sus afluentes, datos que pudieron haber cambiado porque el levantamiento data de 13 años.

Los principales afluentes del río Inoa son los arroyos, Bajamillo, Los Pozos, Carrizal, Arroyo Prieto, Mara, Arroyo Hondo, Yerba Buena, Higua y El Limón.

Las comunidades impactadas por el río Inoa, en San José de Las Matas,  Tierra Colorada, Inoa, La Peña, Los Montones, Arroyo La Vieja, Carrizal , Palo de Burro,  El Limón, Damajagua, Yerba Buena, Guazarita, Igua, Boca de Igua, Rincón de Piedra, Paso del Muerto, Guázumas, Arroyo Hondo Las Piedras, Manaclar y Los Corrales .

Otros comunitarios de la zona coinciden en que lo que ha provocado  la disminución de este río, es el deterioro de su cuenca, en las montañas por donde nace el Inoa.

Voces

Silvino Pichardo, abogado conocedor de la zona y quien maneja un proyecto de eco turístico en Diferencia, advierte que de no haber una reacción de las autoridades, del río Inoa, solo quedará en el recuerdo. Afirma que este ha sido mermado, por  la ganadería y la  agricultura improvisada, el “conuquismo”.

Pichardo  asegura que permitir la crianza  de   ganado en pendientes de hasta 80 grados ha dejado al río Inoa sin sus principales fuentes alimentadoras.

“Ese problema no lo va a resolver la gente de la comunidad, por más preocupación que haya, ni lo vamos a resolver nosotros con las denuncias, ese problema tiene que resolverse con la ley, que se prohíba la ganadería y el conuquismo en un nivel de la zona de montaña, para se pueda preservar el bosque que sirve  para la preservación del agua”, afirma  Pichardo.

Fabio Fernández, sacerdote de la Pastoral Ambiental, de la Iglesia Católica,  afirma que  en parte el deterioro de la zona se  debe a los daños de la agricultura, pero sobre todo a sectores que explotan  la madera.

“El conuquismo sigue haciendo estragos en la montaña de San José de las Matas, las talas de árboles es muy fuerte,  a la vez creo que no son los famosos pobres padres de familias, porque hay tumba de cientos  de tareas  para grandes siembras de yautías” y otras para guineos  y sobre todo la gran cantidad de espacios para pastos”, refiere el sacerdote Fabio Fernández.

El predicador afirma que el  problema radica en que ha habido y persiste el descuido de algunas autoridades, que no ponen atención a este problema.

“Al observar la situación del río Inoa, es necesario crear conciencia, un plan de educación en la zona, convocar a los campesinos y explicarles el porqué de la preservación de los ríos, de cuidar el medio ambiente,  pero estudiar qué hacer, para tengan su medio de vida, sin dañar la cuenca de los  ríos”,  refiere el padre Javier Báez, oriundo de la sierra.

El religioso agrega que urge un programa de recuperación en la parte más alta de la cuenca del río Inoa, pero que a la vez, haya un plan de formación, aunque insiste en que tiene que a ver un plan para la sobrevivencia de los campesinos.

“Conozco  bien  esa zona, la realidad es que el modelo productivo especialmente, orientado a la ganadería, es uno de los que más impacto negativo puede generar en las zonas montañosas. La ganadería “intensiva y extensiva” induce a la deforestación para que crezca el pasto, no respeta pendientes ni alturas, tampoco suelen respetar la naciente de los ríos”, afirma Nelson Bautista,  técnico ambiental.

“Proyectos (públicos y privados) han tratado de motivar los sistemas silvopastoriles y de agroforestería, la llama “ganadería sostenible”, pero lo cierto es, que hoy por hoy, prevalece esa nefasta cultura de desmontar los bosques de montaña para ganadería o cultivos”, refiere Bautista.

“Es  intermitente, pierde caudal cada cierto tiempo a causa de las temporadas, el estiaje, que se verifica cada temporada. Su ubicación es en la latitud 19.3 y longitud – 70.95. Una de las primeras causas de sus pérdidas de caudal es la deforestación en sus cuencas alta y media, no tiene colchón de hojas para retener el agua e irla filtrando poco a poco”, asegura el periodista y ecologista José Devárez.

Los problemas del río Inoa  según el estudio

Según el estudio del Plan Sierra y APEDI, en la cuenca del río Inoa se determinaron problemas causados  por la disposición de los desechos sólidos. Solo el 19 % de  la basura era recogida por los ayuntamientos y juntas distritales, el 39 % se quemaba, mientras que un 39 %  tiraban la basura en campo abierto, es decir que este 78 % afectaba  el río.

También se  estableció que había un problema de  aguas residuales, sin conducción y sin tratamiento, déficit en el muestreo, análisis y potabilización de las aguas de uso doméstico, mal uso de los suelos y falta de datos de caudales de los ríos Amina e Inoa, entre otras desventajas.

Las recomendaciones

Los encargados del estudio establecieron también una serie de recomendaciones, las cuales no se aplicaron, o no surtieron los efectos proyectados.

Entre estas recomendaciones figura un relleno sanitario para basura de las comunidades de la cuenca, así como establecer un programa sistemático de muestreo, análisis y potabilización de las aguas de uso familiar y la construcción de un sistema de conducción de aguas residuales y su respectivo tratamiento.

Los expertos también recomendaron poner en práctica un programa de ordenamiento del uso de los suelos, forestal, agrícola, ganadero y urbanístico.

Establecer una red de estaciones hidrométricas que permitan conocer los caudales de las fuentes de agua del Proyecto Inoa, así como establecer una red de estaciones agroclimáticas como base de datos para la producción agrícola y pecuaria, así como también para la toma de decisiones en casos de eventos climáticos.

 

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