Frank Espino

“El ignorante afirma; el sabio duda y reflexiona” Aristóteles

Dr. Frank Espino.

En días recientes mientras se celebraba la fiesta navideña en la institución clínica donde trabajo. Pude darme cuenta del entusiasmo y alegría que experimenta el personal, independientemente de su origen social, su grado cultural, localización de trabajo en la empresa, sus ideales políticas o religiosas.

¡Algo llamo mucho la atención!. Mucho nos  quedamos estupefactos como se iba desarrollando la celebración, se bailaba, se aplaudía y hubo una nota de algarabía salido de lo común.

Dos orquestas fueron presentadas durante el transcurso de la fiesta.
Sin embargo no causaron tanta expectación los artistas actuantes anteriormente, hasta que al final se presentó un cantante con su orquesta reggaetonero.

¡Aquello se vino abajo, todo el público, comenzó aplaudir, bailar, gritos, fotos y cuantas movimientos se pudiera hacer para disfrutar de la presentación del artista que se presentaba en ese momento!.

En realidad nos preguntamos de quién se trataba, pues muchos como yo no entendía el porqué de esa euforia.

Muchos de los presentes me dijeron:  ¡Eso es lo que gusta!

No tuve más que intentar entender el disfrute de ese ritmo, pues sus letras no tan cónsona con la música. Hay que  entender  ese lenguaje que hablan nuestros jóvenes, nuestros barrios, la gente común y corriente. Pertenece a una tendencia cada vez cambiante, que es un mundo muy diferente al que estamos acostumbrados.

Se trata de un nuevo “idioma”, de un gusto menos fino pero  con gran popularidad.

Tenemos que olvidar viejos dogmas y ver la realidad.
Mientras muchos viven pensando que todo sigue igual culturalmente en nuestro país,  la realidad me muestra todo lo contrario.

Hemos cambiado el lenguaje común y corriente de nuestras calles, por uno que tiene significados que es una mezcla de lo autóctono con el importado.

Por más que nuestra música muy melodiosa y contagiante por cierto, pretendemos continúe siendo el símbolo  y marca país, la influencia ha sido tal  que en ocasiones se ve opacada por ritmos de los cuales se llenan los oídos, movimientos, letras, vocabulario todo el territorio nacional.

Sumado todos estos aspectos, a pesar del número de gente que se dedica a fortalecer  nuestra cultura, definitivamente tenemos que concluir que estamos ante la presencia de un factor que domina y esta dominando a todos, lo que yo prefiero llamar una “Cultura Sub-urbana”

El autor es médico, escritor y profesor universitario

Fuente: La Información.

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