Gladis Díaz M.A.

Desde joven me apasionó el buceo. Es una experiencia sorprendente ver toda esa belleza que existe dentro del mar. Igual de grato y sorpresivo fue para mí llegar al salón donde se disponía una charla para los docentes, pero esta vez era responsabilidad de dos jóvenes del último año de Secundaria y no de un profesional. Ellos nos traían su punto de vista sobre ese mar de posibilidades pedagógicas que muchos ignoramos.  En su intervención, señalaban que la educación de hoy día no llega a ellos como debería.

Esta situación merece atención de parte de todos, pues es una alerta de que el tanque se queda sin aire en el fondo del mar.

 Para continuar con la metáfora marítima, llamaremos inmersión a sus participaciones. La primera de ellas giró en torno a la falta de actualización tecnológica, por parte de los docentes. La segunda inmersión enfatizó que se continúan impartiendo clases de forma tradicional, a pesar de que el currículo dominicano está orientado hacia una enseñanza por competencias. En consonancia con los jóvenes, García, M., Reyes, J. y Godínez, G. plantean lo siguiente: “Las tecnologías de la información y comunicación en la educación representan los nuevos entornos de aprendizaje y, por su impacto en la educación, son desarrolladoras de competencias necesarias para el aprendizaje y generadoras de habilidades para la vida”.Por otra parte, el Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (TERCE) señala:

De acuerdo a la UNESCO (2007), educación de calidad refiere también a variables como eficiencia (buen uso de recursos), equidad (distribución de beneficios educativos), relevancia (que responda a las necesidades de la sociedad) y pertinencia (que responda a las necesidades de los estudiantes). En el marco de esta conceptualización, el logro de aprendizaje tiene un lugar importante como indicador de calidad.

 

En la tercera inmersión, tocan otro fondo muy importanteen cuanto a la base del logro educativo: la interrelación entre la familia y la escuela. Como ellos señalan, tenemos una sociedad que muchas veces entiende que la educación,es solo responsabilidad de la escuela y se olvida que la primera educación inicia en casa. Por tanto, los padres y los docentes debemos tener presente que la educación de los hijos requiere un trabajo conjunto. Tal como la primera regla del buceo: siempre se debe bucear en equipo. La buena relación entre familia y escuela será la clave del éxito, pues cuando los padres trabajan de la mano con los docentes, los resultados son más favorables. 

 

Cuando veía esos jóvenes reflexionando, recordé a mi hijo Rafael Elías: “Mami creo que por aquí obtengo mejores resultados”. Tanto a padres como a docentes, nos cuesta entender que nuestros alumnos e hijos tienen los conocimientos a la mano, que solo necesitan que se les explique cómo aplicarlos en la vida. En la educación, al igual que el buceo, se debe practicar primero en la piscina y, luego, en el mar.        

<

p class=»s6″ style=»margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; line-height: 1.2; text-align: justify; caret-color: rgb(0, 0, 0); color: rgb(0, 0, 0); font-family: -webkit-standard; font-size: 18px; font-style: normal; font-variant-caps: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-tap-highlight-color: rgba(26, 26, 26, 0.301961); -webkit-text-size-adjust: none; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-decoration: none»>

 La autora es profesora lasallista en Santiago de los Caballeros. 

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

error: