Por: Rafael Paniagua.

Los 19 de julio son días sumamente especiales tanto para mi familia como para muchas amistades. Pues se trata del cumpleaños de mi papá Edwin Paniagua. Está de fiesta mi motivador principal, mi maestro, mi entrenador, mi mentor, mi “Uber”, mi chef, mi guía, mi consejero… Estoy eternamente agradecido por tener a un padre modelo: amable, respetuoso, constante, trabajador, un hombre de bien que está presente en cada momento familiar, y nos brinda un amor único e incondicional.

Un fantástico 19 de julio nació quien, hoy día, se convertiría en un maravilloso ejemplo a seguir, en diferentes aspectos. Hace un tiempo, cuando yo tenía 8 años, lo veía como el mejor papá del mundo, pero lasituación cambió. Con la llegada de mi tan deseada hermanita, Gabrielle Marie, observé que, gracias al apoyo de mi mamá (Gladis), el propósito de su extraordinario esfuerzo de cada día era para que no nos faltara nada, darnos la mejor educación posible, la salud familiar y, sobre todo, nuestro bienestar y felicidad. Ahí me di cuenta de que hubo un cambio. A partir de entonces, no solo lo observo como el mejor padre, también como un ser fantástico: lo veo como un genio.

Según la Real Academia de la Lengua Española, la primera definición de “grande” es que supera en tamaño, importancia, dotes, intensidad… A lo común y regular. Siempre que mi hermanita y yo tenemos partido de fútbol, él está ahí: es nuestro fan número uno, siempre está detrás de la portería grabando cada jugada, cuando regresamos a casa analizamos el partido y destacamos lo que funciona y lo que podemos mejorar. Se reta cada día a dar lo mejor de sí mismo. Siempre festeja nuestros logros: entrega de notas, partidos, artículos publicados… Por estas y múltiples razones, siento que es un “grande”.

También es un súper profesor. Sus estudiantes lo aprecian y lo admiran de tal manera que lo llaman: “El Profe”. Desde temprana edad, ejercía su profesión de maestro en su pueblo natal. Con frecuencia, cuando salimos en familia (a cenar, al supermercado, a recrearnos…) nos encontramos con alumnos y exalumnos que lo saludan con una sorprendente sonrisa y un cálido abrazo, agradeciéndole que haya sido su profesor. En mi caso particular, siempre ha tratado de darme la mejor educación y se asegura de que pueda aplicarla en la vida diaria.

Mi familia es como un carro y un 19 de julio surgió su motor. Él trata de que alcancemos nuestro máximo potencial y nos impulsa a ser mejores personas, así nos hemos convertidos en la hermosa familia que somos.Gracias por ser esa amorosa, humilde, solidaria, responsable, generosa, agradable, cómica… Persona que eres. La familia Los juntos te ama como no te lo imaginas.

¡Feliz cumpleaños Viejo!

El autor es estudiante lasallista.

rafaeleliasboss@gmail.com

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