Profesora Gladis Díaz

Gladis Díaz

Recientemente, le pregunté a una compañerita de mi hija qué le gustaba comer, para preparárselo en una próxima invitación a la casa. Ella me respondió, sin mucha vacilación y visiblemente emocionada: “Hamburguesa, pero sin lechuga, sin tomate, sin cebolla y sin pepinillo: sin vegetales”. Todos debemos tener, en nuestro recuerdo, laimagen de alguien “purgando” la comida: aislando todo lo que pudiera parecerse a un vegetal. Así que “sin vegetales” es una expresión bastante concurrida. Sobre ella reflexionaremos a continuación.

Lo primero es que para crear conciencia sobre una alimentación sana es preciso resaltar la diferencia entre nutrición y alimentación. La alimentación parte desde la compra, su preparación y la ingesta de alimentos, sin discriminación: comer. De su lado, la nutrición es el conjunto de procesos por los cuales nuestro organismoasimila, transforma y utiliza los nutrientes, así como la respectiva eliminación de las sustancias innecesarias, fruto del metabolismo. La comida, pues, es fundamental para el ser humano, pero hacerlo de manera adecuada es difícil por el estilo de vida que se lleva. Basta como muestra, el dolor de cabeza matutino, vinculado con nuestros hijos: “¿Qué le pongo de merienda?”. Usualmente, resolvemos este problema elaborando un menú que surta sus loncheras: galletitas, papitas, jugos de cartón, entre otros. Casi siempre, optamos por lo más fácil y práctico, sin darnos cuenta de que la merienda es una de las comidas más importantes para los infantes.

La Dra. Tahirih N. Hawa, como madre de una niña en etapa prescolar, preocupada por llevar un rayo de luz a quienes se hacen esta pregunta a diario, realizó un conversatorio en el colegio De La Salle, en el Nivel Inicial, sobre la relevancia de la nutrición, especialmente en los niños. Resaltó que lo más importante en nuestro rol de padres es crear conciencia de los beneficios que se obtienen al ingerir alimentos adecuados. Además, nos exhortó a elaborar una merienda rica en nutrientes. Como estrategia, nos recomendó planificarla de forma divertida y, sobre todo, participativa: que el niño se involucre, ya que al implicarse se aumenta su interés de comerla. Además, sostuvo que concientizar a los niños a temprana edad garantizará tanto su salud física comosu desarrollo mental.

Según UNICEF: “Un número alarmantemente elevado de niños sufre las consecuencias de la mala alimentación y de un sistema alimentario que no tiene en cuenta sus necesidades” (2019). Nutrir a nuestros hijos es la mejor medicina (preventiva) para combatir enfermedades como obesidad, anemia y retraso del crecimiento, entre otras. De ahí la importancia de estructurar una merienda con alimentos saludables, tales como: frutas, vegetales, proteínas, lácteos, granos, aceites (huevo, tomates, frutas, jugos naturales bajos en azúcar, yogurt, queso fresco, sándwich casero con pan integral, frutos secos…). Solo tenemos que dar rienda suelta a nuestra creatividad. Y, si lo hacemos desde que son pequeños, habremos logrado formarlos para toda la vida. Recordemos que nutrirlos es una forma de amarlos.

 

La autora es gestora académica en el Nivel Inicial del Colegio De La Salle, en Santiago. (página de sugerencia de meriendas divertidas por la Dra. Tahirih Hawa@LunchWithLoveRD).​  

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

error

¿Te gusta lo que hacemos? ¡Riega la voz!

losmatense@gmail.com
https://www.youtube.com/channel/UC14s0hj3nGoJ4iAFJcgd7vw?view_as=subscriber
https://www.instagram.com/osirisrodriguez21/?hl=en
error: