IGLESIA SAN JOSE, VOZ Y DEVOCION DE UN PUEBLO QUE CLAMA JUSTICIA

San José de las Matas

ANTE LOS CONSTANTES ROBOS DE MOTOCICLETAS DE SU PARTE FRONTAL, SUS AUTORIDADES DEMANDAN VIGILANCIA POLICIAL EN LA ZONA.

Por: Rafael de Mesa

Uno no se explica, cómo un lugar donde se va a buscar paz, tranquilidad y a establecer comunicación con Dios, pueda ser el centro de atención de los que no buscan lo mismo que los feligreses de una Iglesia, que solo procura orar por aquellos que no le temen a quien nos dió la vida y nos lo da todo a cambio de nada.

Podría creerse que los delincuentes no creen Dios, no tienen compasión con nadie, no le tienen miedo ni siquiera a la autoridad y que nunca han sentido tener cerca la muerte, aún en sus malas acciones, pero yo prefiero decir, que son seres humanos que forman parte de esa gran legión de personas confundidas, porque sí creen en Dios, porque sí vienen de hogares con alguna orientación cristiana, tienen padres y madres, hermanos y hasta hijos, los cuales muchas veces o en la mayoría de los casos se sienten avergonzados de quienes intranquilizando a los demás, manchan apellidos, la honra de sus padres y destruyen hogares.

Las Iglesias nuestras, todas, no descansan en su trabajo para enfrentar aquellos males, que como la delincuencia, drogadicción y corrupción en sentido general, no le dan tregua a la paz de los demás.

La Iglesia San José, la que más personas concentra en toda la Sierra, la más grande, sede principal de una de las Parroquias más extensas del país, ante la ola de robos de motocicletas que desde hace tiempo viene ocurriendo en su entorno, perdón del mismo frente del templo, ha tenido que pronunciarse de manera pública con el objetivo de que las Autoridades Policiales entiendan, que para contrarrestar este gran mal, la vigilancia constante es necesaria.

La última motocicleta robada del frente de esta Iglesia ocurrió en esta misma semana, cuando una joven minutos antes de adquirirla en una Agencia local, entró a llevar unas flores al Santísimo y al salir, ya su medio de transporte comprado con miles de sacrificios ya no estaba, pero qué es lo triste y lamentable de esta situación, que motocicleta robada, jamás se vuelve a ver, esto no solo ocurre en la Iglesia, ocurre también en las escuelas y en los centros de diversión, a estos lugares la gente va montada y sale a pié.

La Policía local debe devolverle confianza a la población en ese sentido, debe redoblar la vigilancia en los lugares donde más personas se concentran en la comunidad, pero debe además, tan pronto desaparece una motocicleta, investigar hasta las últimas consecuencias y detener para fines de investigación a personas que de una u otra forma hayan sido vinculadas a este oficio desleal.

Con la cantidad de motocicletas robadas del frente de esta Iglesia y que jamás han vuelto a aparecer, se podría instalar la Agencia más grande del país.

Si esto ocurriera en una gran ciudad, no estaríamos hablando de nada extraño, pero que ocurra en un pueblo tan pequeño como San José de las Matas, es como para ponernos a pensar.

                                                                                                                                               

                                                                                                                                                                                                                                           Hasta el próximo comentario.

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