Orlando Cruz: Un caso raro…

Ha sorprendido al mundo boxistico la revelación del púgil boricua Orlando Cruz, en el sentido de que es homosexual.

  “Siempre ha sido y seguiré siendo un orgulloso puertorriqueño. Siempre he sido y seguiré siendo un orgulloso hombre gay”, proclamó Cruz recientemente en un comunicado de prensa.

            Se vive una época en la que muchas figuras, no sólo del deporte sino también de la farándula –caso Ricky Martín, por ejemplo- revelan públicamente sus identidades sexuales, algo que no ocurría en el pasado.

 Y eso es bueno, porque es una forma de  sincerizarse  consigo mismo y de algún modo también es  muestra de honestidad para lo que, dicho sea de paso, se necesita valentía. La hipocresía, la falsedad, no son buenas. Lo correcto es que la persona se de a conocer tal cual es, sin “máscara”.

  Y desde este punto de vista, hay que felicitar a Cruz. Ahora bien, en un deporte tan varonil, tan duro como el boxeo, su caso no deja de ser extremadamente raro, lo que hace que llame mucho más la atención.

            No es el primero…

            Sin embargo, Cruz no es el primer boxeador que admite su homosexualidad. Emile Griffith, una leyenda del boxeo, fue el primero en hacerlo.

            Griffith, dos veces campeón del mundo en pesos diferentes –welter y mediano junior-, declaró que había tenido prácticas homosexuales en el 2005, mucho años después de su retiro.

            Sus declaraciones fueron ofrecidas al prestigioso diario The New York. Griffith tuvo una carrera que  se extendió por 18 años y fue uno de los más notables boxeadores que ha  transitado por las divisiones welter y mediano junior –también peleó en mediano-.

            Una promesa…

            La manifestación de Cruz probablemente no restará nada a su rendimiento sobre el ring, en razón de que hasta ahora ha cumplido una carrera relativamente exitosa. De hecho, Cruz tuvo el honor de representar a Puerto Rico en los Juegos Olímpicos de Sydney, Australia, en el 2000 y como profesional compila marca de 18-2-1, con nueve nocauts.

            El puertorriqueño, a quien apodan “El Fenómeno”, es un pugilista de aceptable calidad, quien se distingue por un boxeo técnicamente limitado, agresividad, determinación y pegada promedio. A sus 31 años posee el trono pluma -126 libras- latino de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y marcha a ritmo ascendente. Hay que respetar su condición, no debería ser discriminado por eso, y darle tiempo a una carrera que promete […] Ver Más

Fuente: http://carteldeportivo.com/

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