Poemas breves de Díaz Goris

El autor forma parte de ese grupo de poetas de nueva generación que ve la poesía como el ideal perseguido o una realidad conseguida

Poeta en primer lugar, pero también es psicólogo, mercadólogo y pedagogo. Imparte clases de psicología y de inglés en la universidad APEC, en Santo Domingo.

 

 

Como otros diarios del país, Semana ha publicado ensayos y poemas de su autoría. En esta ocasión, entregamos algunos poemas de la serie Poemas Breves, incluidos en su libro inédito “Los Caminos del  Fuego”.

 

I

Voy hacia ti,

Desde ti,

A través de ti,

Con la estatura de mi amor

Latiendo en mi corazón.

II

Hay colibríes agonizando

En tus muslos,

Azules nubes que quieren

Poner horizontes a tu aliento,

Jardines que quieren

Encanecer sobre tu vientre,

Y un sátiro feliz,

Seducido por tus labios,

Que desconcertado

Te pregunta:

¿Dónde pusiste

Mi piel?

III

Cuando no estás conmigo,

Sólo soy un cadáver

Que no ha aprendido

A morir.

IV

Tus manos,

Como cisnes,

Van dando forma

A mi mirada.

V

Una golondrina se desangra

Sobre tu pubis,

Cada vez que nos amamos.

VI

Quiero encontrar el camino

Que me lleve hasta tus labios

Para que llenes mis mañanas de luz

Con el color de tus

besos.

VII

Mi amor sin piel

Agoniza

En la punta

De tu mirada.

VIII

Besos que se abrazan,

Abrazos que se besan,

Hacemos el amor

Cada vez que nos miramos.

IX

Cuando te miro

Tengo un orgasmo con (en)

Todo el cuerpo.

X

En los pétalos

De una rosa azul

Hay una mujer

desnuda,

Por eso la rosa

Huele a mujer.

XI

Mis labios

Están dulces

Por el sabor

De tu nombre.

XII

Vivo por la luz

Que surge

De tus besos,

Prisionero voluntario

Del sabor de tu mirada.

XIII

Oigo tu piel

Cuando fulge

Sobre la noche,

Como cascada

De mariposas

Que esculpen

Tu figura.

XIV

Eres un arcoíris

Que se convirtió

En mujer.

XV

El mundo entero

cabe en la piel de una mujer,

y su piel cabe en un solo beso…

XVI

A la luz de la piel de una mujer

el tiempo pasa de otra manera…

XVII

Esta piel que me habita,

fue creada por tus

labios.

XVIII

En la piel de una mujer

se esconde el mayor de los enigmas:

ella misma.

XIX

Pensar en una mujer

es, en cierto modo, crearla,

por eso siempre pienso en ti,

para recrear tu belleza,

siempre la misma

y siempre diferente.

(elnacional.com.do)

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