Por Luis Alfredo Collado.- La comunidad dominicana acudió a la Sexta Avenida de Manhattan y celebró su desfile con emoción, aunque las organizaciones, Instituto Duartiano, Comité del Dominicano en el Exterior, y Agenda Dominicana, llamaron a un boicot, por la supuesta invitación que le habrían hecho a una delegación de la comunidad haitiana.

La fiesta más grande de los dominicanos en la Gran Manzana, discurrió sin mayores contratiempos bajo las acostumbradas medidas de seguridad que se implementan en eventos de esa naturaleza.

Funcionarios electos de la ciudad y el Estado, también estuvieron en la parada, el gobernador Andrew Cuomo y el alcalde Bill de Blasio, entre otros.

Este año el Gran Mariscal fue el bachatero Prince Royce, nativo de El Bronx, hijo de inmigrantes dominicanos procedentes de la ciudad de Santiago.

El cacique fue el subjefe de la Policía de Nueva York, Fausto B. Pichardo y como padrinos, el músico Ángel Fernández, un destacado compositor y productor de grandes estrellas de la música, y Lilliam Pérez, vicepresidenta de relaciones gubernamentales y comunitarias para Montefiore Health System y Albert Einstein College of Medicine, en los condados de El Bronx, Westchester, Rockland y Orange. Además de embajadores entre los que se destacan los comunicadores Rafael Pujols, Brea Frank, Rafael Bello y Alipio Cocco Cabrera.

La música como siempre es fundamental en la parada, los participantes disfrutaron, el merengue, la bachata y el reguetón. En carrozas vimos a Miriam Cruz y a Alex Bueno.

El movimiento Marcha Verde, tuvo una masiva participación encabezada por la diputada Faride Raful quien vino de la República Dominicana.

Antes del desfile se dijo que el Consulado Dominicano, no iba a participar, y en realidad hasta las 2:30 de la tarde que estuvimos en la Sexta Avenida, no vimos su acostumbrada carroza. Luego Elías Barreara Corporán, director del departamento de comunicación del consulado nos confirmó que no hubo participación de esa sede consular.

La parada se realizó en la Avenida de las Américas, entre las calles 35 y 56 de Manhattan.

Deja un comentario

error: