Iglesia San José, San José de Las Matas (Foto. Osiris Rodríguez)

El obispo auxiliar y rector de la Universidad Católica Santo Domingo, monseñor Jesús Castro Marte, consideró que muchos cristianos, incluido sacerdotes, no han entendido el mensaje de Jesús en la cruz y fruto de sus debilidades humanas lo han traicionado, pero que el papel de la iglesia católica es recordarles que hay que volver a las raíces.

Indicó que esta Semana Santa y siempre se mantiene el llamado constante de volver a Cristo, que fue humillado y maltratado. Criticó a los cristianos que solo buscan prestigio, poder y grandeza contrario a Jesucristo que rechazó todo eso y aunque padeció en la cruz tenía la certeza de que no se quedaría en el sufrimiento.

“Hay miles de personas que son creyentes, que van constantemente al templo, inclusive, consagrados sacerdotes que a veces traicionan su vocación sacerdotal. Por ejemplo, todo el problema que está sufriendo la Iglesia, y que le ha dolido fuertemente como el problema de la pedofilia, gente consagrada, gente que decía creer en Jesucristo, pero han caído en esa enfermedad humana que ha escandalizado, ellos están negando el gran mensaje de salvación de Cristo, están traicionando el mensaje de Jesucristo que es amar al inocente, al ser humano”, sostuvo.

Recordó que hoy existen muchos de los personajes de la época de Jesucristo, como Pedro que negó al maestro, sacerdote que van haciendo fraudes económicos en la iglesia… “cuanta vuelta ha dado el sentido de la banca de Roma cambiando gente, hay fragilidades humanas, pero no es el modelo ni el pensamiento de Dios: es la parte humana la que falla”. El también obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santo Domingo al participar en el Diálogo Libre, dijo que pese a ello la iglesia, tal y como lo ha pedido el papa Francisco, sale de sí misma, de su entorno, para ir a la periferia, al encuentro con el hermano necesitado.

“La iglesia dominicana siempre ha permanecido en la periferia, cuántas parroquias nosotros tenemos en lugares pobres, por ejemplo, todo el río Ozama, Capotillo, Isabela, Santo Domingo Norte y Monte Plata, hay una gran presencia de muchos sacerdotes y religiosas entregados por el evangelio, es un mandato de Jesucristo que lo dice claro: los pobres siempre estarán conmigo y la iglesia nunca puede traicionar ese mensaje de Jesucristo de brindar a los pobres todo el apoyo humano y espiritual”.

Precisó que, a través del proceso de llevar el evangelio a la periferia, la gente va acogiendo la palabra de Dios e insistió en que no se puede traicionar nunca el mensaje de Jesucristo a los más pobres, a los más marginados.

Monseñor Castro Marte aseguró que hoy día las personas y los pueblos están crucificados porque existe sufrimiento, hambre, desnudez, rechazo, explotación y otras realidades que existen en el mundo, que se traducen en la prolongación de la muerte de Cristo en la cruz.

Sin embargo, precisó que por eso el cristiano conmemora siempre la cuaresma y la pascua porque nunca un cristiano se quedará en el sufrimiento porque ese grito llega hasta Dios.

Afirmó que la Semana Santa es una vivencia, que no se puede ver como un recuerdo, que lo más importante es la vivencia espiritual que no debe quedarse en la cruz, en el pecado, en la confusión interna, porque Cristo ha resucitado y eso debe ser de plena alegría para todos los cristianos.

“Hacemos un llamado especial al pueblo dominicano para que trate de vivir con profundidad estos días santos, pensando en que Cristo murió en la cruz, su padecimiento y sufrimiento no se quedó en la cruz, en el madero, sino que resucitó, así también debe ser nuestra vida, resucitar constantemente”, sostuvo.

Monseñor Castro Marte informó que en la Arquidiócesis de Santo Domingo están muy satisfechos con las vocaciones y reveló que en la actualidad unos 70 seminaristas se están formando para ser sacerdotes.

Aclaró que, aunque el mundo ha cambiado, al igual que el aspecto religioso por las facilidades y la afluencia que tienen los jóvenes a través de los medios de dominación y los malos ejemplos de muchos religiosos, por encima de eso están surgiendo vocaciones.

“Nosotros vocacionalmente en la Arquidiócesis de Santo Domingo nos sentimos orgullos y satisfechos con las vocaciones”, dijo el religioso.

Destacó que se ha cambiado el sistema de la formación de los sacerdotes y puso de ejemplo que en Santiago, en el seminario Santo Tomás de Aquino, los seminaristas van durante el día a estudiar a la Universidad Católica Madre y Maestra y luego regresan al seminario donde reciben capacitación a parte de participar en actividades como misa, rosario, y otras.

Sobre la vida del obispo que se retira, explicó en Diálogo Libre, que ellos permanecen en una vida activa con retiros, orientaciones, van a seminarios y algunos hasta están encargados de parroquia y viven en paz en una residencia sacerdotal.

“Nunca uno se retira, solo en la tumba. Ellos se retiran del concepto canónico, pero su vida sacerdotal está en constante actividad y la gente los va a visitar”, expresó Castro Marte.

 

Fuente: Diario Libre

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