24.5 C
San José de Las Matas
lunes, mayo 10, 2021

¡Cultura Viva! «Día de San Andrés: festividad desvanecida»…

Te puede interesar

Lincoln López

Lincoln López

Las festividades populares han ocupado un lugar importante en la vida de los pueblos. Son aquellas que conmemoran u honran determinadas circunstancias. Las hay estacionales, paganas, patrióticas, religiosas…En ese sentido la cultura dominicana es rica y variada. Unas son más populares que otras. Pueden ser locales, provinciales y  nacionales. Muchas han experimentado cambios positivos o negativos con el tiempo; en cambio, otras van siendo eclipsadas lentamente hasta que un día desaparecen.

Algo sucede con la otrora festividad popular, el Día de San Andrés,  que tuvo sus orígenes en nuestro país durante la época de la colonia “donde la gente salía a la calle y se tiraba polvo, talco o harina”. Está consignado en el calendario litúrgico el 30 de noviembre de cada año, porque en esa fecha el Apóstol Andrés fue ¨amarrado a una cruz en forma de X, y allí estuvo padeciendo durante tres días, los cuales aprovechó para predicar e instruir en la religión a todos los que se le acercaban¨… 

Según la tradición, eso ocurrió en Patrás, localidad de la antigua Grecia en tiempos en que Nerón gobernaba el Imperio Romano. Por tanto, esa cultura nos llegó a través de los conquistadores y colonizadores españoles.

Relacionado con esa festividad en Santiago de los Caballeros, el destacado investigador Lic. Edwin Espinal Hernández, miembro de la Academia Dominicana de la Historia, nos ofrece algunos datos interesantes: 1. A fines del siglo XIX, el día de San Andrés, despojado totalmente de su sentido religioso, transcurría entre bailes y juegos en los que se mojaba a la gente, por lo que llegó a ser prohibido en 1892 por el gobernador Perico Pepín.  

2. A principios del siglo XX  la fecha del 30 de noviembre se encontraba dentro del período de los aguinaldos. O sea, parte de la Navidad. Y 3. El juego en las calles fue prohibido consecutivamente en 1904, 1905, y 1907, por lo que su celebración se limitó a casas y clubes privados hasta caer en desuso.

Sin embargo, la festividad resurgió años más tarde con las dos variables: una en las calles durante el día, en donde el pueblo participaba  tirando polvo o harina; y, la otra, por las noches, donde los centros sociales de clase media y alta, realizaron los famosos “bailes de San Andrés”, exhibiendo un derroche de vestuarios con el color blanco como preponderante. Del polvo se pasó a tirar agua, de ahí a tirar huevos o cualquier cosa…hasta degradarse de tal modo, que prevalecía la suspensión de la docencia en la ciudad por el grado de violencia y peligrosidad. Luego, se diluyeron. Si hubiese existido una correcta política cultural, quizás se pudo evitar esa situación.

Como consecuencia, en los últimos tiempos se han ido fortaleciendo dos festividades producto de la transculturación desde los Estados Unidos: la fiesta ¨Halloween¨ y el Día de Acción de Gracias. Ambas en el mes de noviembre.  

 Ese fortalecimiento se debe al empobrecimiento de nuestros valores que conforman la Identidad Nacional. Para compensar esas y otras secuelas, es necesario, pues, fortalecer en los hombres y mujeres dominicanos, a través de las instituciones correspondientes, la cultura nacional. 

Fuente: ©La Información

- Publicidad -spot_img

Noticias Relacionadas

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img

Últimas Noticias