20.4 C
San José de Las Matas
miércoles, diciembre 1, 2021

Memoria del diálogo

Te puede interesar

Monseñor Agripino Núñez pone a circular libro “Ahora que puedo contarlo, Memorias I”

Monseñor Núñez Collado ha puesto en circulación en Santo Domingo y Santiago el segundo tomo de sus memorias titulado “Ahora que puedo contarlo”. En su presentación Monseñor relata variados pasajes en su larga misión como el gran mediador.

Esa labor de mediación tuvo su nacimiento en el seno de la Asociación para el Desarrollo, Inc. (APEDI), informalmente identificada como el “Grupo de Santiago”, el cual, luego de desaparecida la tiranía, se organizó en torno a la idea de promover un órgano que impulsara un nuevo modelo de desarrollo nacional fundamentado en la iniciativa privada, la acción de gobierno y la cooperación internacional.

Ese propósito coincidente con el interés de los EE. UU, se pudo llevar a cabo mediante una estrategia que articulaba el interés de los sectores privados y de gobierno, apoyados por la ayuda internacional de los EE. UU a través de la naciente USAID en el marco de la “Alianza para el Progreso” que impulsaba el gobierno de John Kennedy.

Así nacieron las primeras instituciones en el campo educativo, financiero, industrial, agropecuario y ambiental que más adelante se convirtieron en sustentadoras de la institucionalidad política y económica de la nación.

Una de esas instituciones fue la Universidad Católica “Madre y Maestra”, surgida en Santiago por decisión de la Iglesia Católica y con el apoyo del Grupo de Santiago, la cual, como consecuencia del desarrollo y transformación del país, vio la necesidad de extenderse a Santo Domingo, lo que facilitó el proceso mediante el cual Monseñor Núñez Collado, exitoso emprendedor universitario, se proyectara como el gran mediador entre los empresarios en expansión, el gobierno y el sector laboral.

En ese contexto, su carrera se fue materializando a partir del “Diálogo Tripartito” entre gobierno, trabajadores y sector privado, a lo que siguieron los otros diálogos nacionales de carácter político, los cuales le permitieron a Monseñor bregar con los líderes y dirigentes políticos, incluyendo los tres grandes líderes: Peña Gómez, Bosch y Balaguer; y más adelante Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina.

En la presentación de sus memorias, Núñez Collado resalta el cultivo de las relaciones personales, a las que dedicó gran tiempo de su labor, como condición para lograr el éxito de la mediación. En ese orden precisa: “Yo creo que el éxito de un diálogo, si se quiere lograr éxito, no es lo que se hace en esa mesa, es lo que hay que hacer previo a ir a la mesa, en los contactos personales”.

De modo que, a la estrategia tripartita de la articulación de los poderes para el desarrollo, Monseñor le adicionó el componente afectivo de las relaciones personales, muy propias del patrón tradicional que prefiere canalizar los intereses particulares vía relaciones primarias, por encima de las relaciones impersonales y más formales derivadas de la institucionalidad fundamentada en la racionalidad de la Ley.

La contradicción entre la institucionalidad formal de la Ley y la institucionalidad de las relaciones primarias personales, pese a los cambios alcanzados por el país, se mantiene a lo largo de la historia dominicana. El testimonio de Monseñor lo pone en evidencia.

¡Aprendamos, pues, de las enseñanzas que nos deja Monseñor!

 

 Fuente: ©La Información

- Publicidad -spot_img

Noticias Relacionadas

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img

Últimas Noticias