Catedral de Santiago Apóstol (Santiago de los Caballeros)

Ingrid González de Rodríguez.

La Catedral Santiago Apóstol, el Parque Duarte y la calle del Sol, son parte importante del conjunto urbanístico del centro histórico. El área siguió en su fundación el patrón de la planta cuadricular que usaban los campamentos romanos evitando la línea curva, según los cánones de la época colonial, utilizados por los colonizadores españoles en América.

El origen de los parques se encuentra en un deseo muy humano. Desde tiempo inmemorial hubo la necesidad de una naturaleza acondicionada al espacio urbano para que la gente pudiera salir al exterior del hogar en busca del aire libre. Lo que hoy conocemos como el Parque Duarte se llamaba antiguamente “Plaza de Armas”, un solar yermo dejado por los españoles entre la iglesia y el edificio del gobierno. Su construcción se debe a la “Sociedad Progresista del Yaque”. Por mucho tiempo recibió el nombre de Parque Central, hasta que el ayuntamiento lo designó como Parque Duarte, inaugurándolo el 16 de agosto de 1884, por iniciativa de Ulises Franco Bidó. El diseño de los planos y la jardinería, estuvieron a cargo del ingeniero Bidwell quién creó sectores de jardines y fuentes y áreas de asientos con bancos, bajo los frondosos árboles centenarios. En el centro está la glorieta victoriana bellísima que destaca notablemente con sus cuatro salidas que dan hacia las calles del Sol, la  30 de marzo y la 16 de agosto.

LA CATEDRAL Y EL PARQUE DUARTE

Justo al caer la tarde en el momento que el sol tiñe el cielo de dorado reflejando los últimos rayos de luz del atardecer, es el momento ideal de caminar por el parque Duarte. Nos detenemos frente a la catedral Santiago Apóstol, una edificación majestuosa que destaca por su particular arquitectura republicana positivista, realizada por el maestro Onofre de Lora en 1895.

La Iglesia Mayor lleva el nombre del Apóstol Santiago, el Santo Patrón de la ciudad. Se concibió desde la fundación y fue levantada en los antiguos terrenos de la Iglesia Parroquial Mayor que había sido destruida por un terremoto el 7 de mayo de 1842. Está ubicada de este a oeste. Y su un cuerpo estructural está dividido en 3 naves. Su extensión longitudinal es de 65 metros desde el fondo del presbiterio hasta la puerta mayor que mira al oeste. Su grosor es de 25 metros. La techumbre es de hierro galvanizado sostenida por columnas de mampostería con una media circunferencia de hierro, colocada sobre la mampostería.

La arquitectura del templo católico es admirable por su original mezcla de conceptos. Si bien es cierto que la estructura básica debe su aspecto a varios estilos europeos: románico, neogótico y neorrenacimiento, el aspecto general de la obra es de factura nacional. Se destaca su mezcla de elementos arquitectónicos, un ejemplo singular de eclecticismo dominicano.

El arquitecto Onofre de Lora logró unir la nave principal y las capillas laterales mediante una disposición encajada de las columnas y los arcos de medio punto. Remiten al contemplador a las referencias del clasicismo. El interior guarda un tesoro inmenso: las hermosas imágenes religiosas presididas por el apóstol Santiago. Sobresalen la imagen de la virgen y el niño, los vitrales que filtran la luz multicolor, los cuadros de las estaciones del vía crucis, la impresionante escultura de Jesús en la crucifixión, la colección de vasos litúrgicos, las pilas bautismales y el gran campanario.

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