José Jordi Veras R.
Hace poco estuvieron compartiendo celda el músico de género urbano, Onguito Wa y el creador de ilusiones económicas, Wilkin García, conocido como Mantequilla. Pareciera un juego del destino o de recordarnos a todos los elementos entre los cuales se está moviendo esta sociedad.

Uno,  porque prometió multiplicar el dinero puesto en sus manos a través de su empresa 3.14 Inversiones, vendiendo ilusiones a través de un negocio tipo piramidal.  Y si bien, en inicio, no es ilegal su movimiento, si lo es el hecho de que que se haya puesto dinero en sus manos y que esté por medio de maniobras se haya hecho del dinero de incautos que buscando salir de algún tipo de dificultad económica o de acrecentar su dinero en forma exponencial y algo mágica, que rompe los parámetros reconocidos, pusieron en sus manos toda su esperanza.

No es tonto en afirmar, Mantequilla,  que estando preso, no podría conseguir pagarle a quienes le debe todo el dinero, supuestamente invertido y puesto en sus manos. Hoy día aún permanece a espera del conocimiento de medida de coerción, por querellas interpuesta en su contra por clientes que se han sentido estafado y supuestamente por amenazas. Con lo que hay, nos luce algo superficial, lo que puedan tener en contra de este señor, porque hay quienes aún creen su método.

En el caso de Onguito Wa, impedido de salir del país, hace unos días. Es sometido supuestamente, por estar acusado de haber formado parte del accidente en que perdió la vida un ciudadano haitiano hace semanas y en el que se había hecho responsable un familiar del artista.  Se había dado a conocer un audio en el que este insigne y como aparente  hacedor de  guiones películas, creo todo un montaje para engañar y desviar la investigación de aquel hecho hacia otra persona y no en su contra.  Y en donde se escuchaba la voz de este señor, Onguito, indicar todo cuanto había hecho para hacer que todo el asunto recayera en un primo y no en él.

Asimismo, y unido a todo esto indicado más arriba, salen a relucir declaraciones públicas de quien fuera pareja del cantante y quien le acompañaba ese día del hecho, señalando quien realmente conducía el vehículo relacionado al accidente.

Ambos ejemplares, Mantequilla y Onguito, se dieron las manos en plena celda como si fueran dos héroes que están siendo sacrificados por el sistema, de modo tal, que los malos e incorrectos, son los que van en contra de todo ese proceder y que los que están bien, son ellos porque son parte de lo que está generando este orden social.

No debe sorprendernos,  el que sean vistos como referencia y aparezcan quienes deseen tomarse fotos a su lado. Y es simplemente, porque en una sociedad en deterioro, sus acciones o forma de vida, son maneras de ejemplo y hasta de seguimiento.

Tarde o temprano, tenemos que cuestionarnos si realmente caminamos entre, Onguito y Mantequilla, como dos productos de lo que está creando este orden social.

 

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