Cuando más lo necesitaban… apareció la experiencia.
En una noche donde las ausencias pesaban como una losa —sin Stephen Curry y sin varias piezas importantes— Al Horford decidió tomar la responsabilidad y lo hizo a lo grande: seis triples, 22 puntos y una actuación que dejó claro que el veterano dominicano todavía tiene gasolina en el tanque.
La verdad es que no fue solo cuestión de encestar. Fue el momento. Fue la autoridad con la que lanzó cada disparo. En apenas 27 minutos, Horford repartió siete asistencias, robó tres balones y protegió el aro con dos tapones. Un rendimiento completo, de esos que no siempre aparecen en los titulares, pero que cambian partidos.
Y es que el cierre fue electrizante. Golden State, que había sufrido en el tercer cuarto, reaccionó con un parcial demoledor de 15-0 en los minutos finales. Una ráfaga que dejó sin respuesta a unos Nuggets que, pese al triple-doble colosal de Nikola Jokic (35 puntos, 20 rebotes y 12 asistencias), no pudieron sostener la ventaja.
Además, el joven Brandin Podziemski aportó energía fresca con 18 puntos, 15 rebotes y 9 asistencias, mientras Moses Moody castigaba desde el perímetro con 23 unidades. Fue un esfuerzo colectivo… pero con el sello de Horford.
Towns impone su ley en Chicago
En la Ciudad del Viento, otro dominicano también dejó su huella. Karl-Anthony Towns dominó con 28 puntos y 11 rebotes para guiar a los Knicks a una victoria 105-99 sobre unos Bulls en crisis.
Towns lanzó con seguridad —10 de 17 en tiros de campo y cinco triples— y además aportó intensidad defensiva con tres robos. Nueva York, que horas antes había remontado 18 puntos ante Houston, demuestra que no piensa aflojar. Se mantiene a solo un juego de Boston en la División Atlántica.
Dos escenarios distintos.
Dos dominicanos protagonistas.
Y la sensación de que, cuando el momento aprieta, siempre hay alguien dispuesto a asumir el desafío.











