Hay aniversarios que no solo se cuentan en números, sino en historias. Y es que cumplir 75 años no es cualquier cosa. Por eso, la Cooperativa San José, conocida por muchos como “tu mano amiga”, decidió conmemorar este hito de una manera muy especial: con una misa de acción de gracias en la histórica Catedral Primada de América.
El ambiente fue solemne, sí, pero también profundamente emotivo. Asociados, directivos, autoridades y representantes del sector cooperativo se dieron cita para celebrar siete décadas y media de trabajo constante, de apoyo silencioso a miles de familias y de compromiso con el desarrollo social y económico. No era solo un acto formal. Se sentía más bien como una reunión de familia ampliada.
Fundada hace 75 años como una obra de fe, servicio y solidaridad, la Cooperativa San José ha sido ese respaldo que muchos encuentran cuando más lo necesitan: un préstamo para emprender, el ahorro para construir un hogar, la oportunidad de empezar de nuevo. La verdad es que su historia está tejida con pequeñas historias personales que, juntas, han construido algo mucho más grande.
Durante la eucaristía, se puso en manos de Dios el futuro de la institución. Fue un gesto sencillo, pero lleno de significado. Además, se renovó el compromiso de seguir trabajando con transparencia, responsabilidad social y cercanía real con sus asociados. Porque si algo ha sostenido a la cooperativa durante todo este tiempo, ha sido la confianza.
En la ceremonia estuvo presente el presidente del Consejo de Administración de FENCOOP, Diego Peralta, quien resaltó la importancia del aniversario. En sus palabras, no se trataba solo de mirar atrás con gratitud, sino de proyectarse hacia adelante con esperanza y convicción. Destacó que el modelo cooperativo —cuando se basa en la solidaridad y el esfuerzo compartido— realmente transforma vidas y fortalece comunidades. Y, según afirmó, ese legado seguirá impulsándose con dedicación y compromiso.
Al concluir la misa, los asistentes se trasladaron al Museo de la Catedral, donde compartieron un momento de confraternidad. Hubo abrazos, anécdotas, recuerdos de los primeros años y conversaciones sobre lo que viene. Esos intercambios, sencillos pero significativos, dejaron claro que la Cooperativa San José no es solo una entidad financiera; es una comunidad que ha crecido unida a lo largo del tiempo.
Finalmente, la institución expresó su agradecimiento a asociados, colaboradores y a toda la comunidad por el respaldo constante. Y reafirmó, una vez más, su propósito de seguir siendo un motor de desarrollo social y económico en la República Dominicana.
Porque 75 años se celebran.
Pero también se honran, trabajando cada día con la misma fe y vocación de servicio que les dio origen.















