Catedral Santiago de los Caballeros
A propósito del 163 aniversario de la Restauración, el órgano informativo de la Iglesia Católica plantea que la gesta de 1863 debe inspirar una nueva lucha contra la desigualdad, la corrupción, la pérdida de valores y la falta de oportunidades.
SANTO DOMINGO.– A 163 años del Grito de Capotillo, la palabra “restauración” vuelve a cobrar sentido, pero esta vez más allá de los campos de batalla. El periódico Camino, órgano informativo de la Iglesia Católica, llamó a los dominicanos a conmemorar la histórica fecha asumiendo una tarea pendiente: “restaurar la esperanza perdida” de quienes sienten que en su propia tierra no encuentran oportunidades para construir un futuro.
En su editorial con motivo del aniversario de la Guerra Restauradora, que se conmemora este 16 de agosto, Camino recuerda que en 1863 los dominicanos emprendieron la lucha para recuperar una soberanía perdida tras la anexión a España.
Ahora, sostiene la publicación, el desafío es diferente.
“Necesitamos restaurar la esperanza perdida de tantos dominicanos que van por el mundo buscando un mejor destino”, expresa el editorial, que señala que más de tres millones de ciudadanos residen fuera del país.
El mensaje también coloca el foco sobre la administración pública. Camino reclama honestidad y transparencia, así como dirigentes políticos que utilicen el poder para servir especialmente a los sectores más vulnerables y no como instrumento de enriquecimiento personal.
La juventud ocupa otro punto central de la reflexión. La publicación advierte sobre jóvenes que, atrapados entre incertidumbres y múltiples presiones sociales, avanzan sin encontrar un rumbo definido. Frente a esa realidad, reclama mayores esfuerzos para ofrecerles oportunidades y esperanza.
El editorial amplía su llamado hacia la protección de los recursos naturales, recordando la responsabilidad de preservar la denominada Casa Común frente a las agresiones que deterioran el medioambiente.
También dirige la mirada hacia los hogares. Para Camino, fortalecer familias donde los hijos crezcan rodeados de respeto y valores resulta esencial para contener una violencia que muchas veces comienza dentro de espacios marcados por la discordia y el maltrato.
Así, el aniversario de la Restauración adquiere una lectura que trasciende la historia.
La Iglesia plantea que recordar a los restauradores no debería limitarse a ceremonias, discursos y banderas. También implica preguntarse qué país se está construyendo hoy.
“Esperamos que este nuevo aniversario de la Restauración marque el inicio de una nueva etapa de compromisos”, concluye el editorial, con una aspiración de profundo contenido patriótico: alcanzar finalmente la nación que soñaron los libertadores.

