La obra fue llevada a escena por Teatro Karey, bajo la dirección de Mario Villa Senin, acompañado de un elenco que dio vida a una historia cargada de tensión, prejuicios y dilemas morales.
En el centro de la trama aparece Lizzie, una prostituta interpretada en esta ocasión por Yanet Betances, quien queda atrapada en una compleja red de presiones después de convertirse en testigo de un crimen cometido por un miembro de la comunidad. A partir de ahí, intentan obligarla a señalar como culpable a un humilde vendedor de café.
Y es precisamente en ese conflicto donde Sartre desnuda algunas de las zonas más incómodas de la sociedad: la hipocresía, la manipulación de la verdad, los prejuicios y la manera en que el poder puede torcer principios y voluntades cuando necesita proteger sus propios intereses.
Más allá del escenario, la pieza plantea preguntas que siguen teniendo una inquietante vigencia. ¿Hasta dónde puede llegar la presión de quienes ostentan poder? ¿Qué ocurre cuando la verdad depende de la palabra de quienes históricamente han sido marginados? La obra no ofrece respuestas fáciles; obliga al espectador a pensar.
La presentación estuvo a cargo del presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa San José, doctor Piero Espinal Estévez, como parte del respaldo de la institución a iniciativas que amplían la oferta artística y cultural de San José de las Matas.
Teatro Karey ha apostado por utilizar las artes escénicas como una herramienta de reflexión social, privilegiando la profundidad interpretativa, el simbolismo sobre las tablas y, sobre todo, el diálogo entre las historias representadas y la realidad contemporánea.
Con “La puta respetuosa”, esa apuesta quedó nuevamente sobre el escenario: un teatro que no solo busca entretener, sino también incomodar, cuestionar y dejar al público pensando cuando cae el telón.

