Un jonrón de Sal Frelick y un sencillo de Cooper Pratt cambiaron el rumbo del Juego 2 ante Tampa Bay. El dominicano Abner Uribe se llevó la victoria.
MILWAUKEE.— Una ventaja de cuatro carreras no le alcanzó a Tampa Bay para frenar a los Cerveceros. Milwaukee respondió al golpe inicial, venció 5-4 a los Rays el sábado 24 de octubre en el American Family Field y tomó el control de la Serie Mundial 2026, con ventaja de dos victorias sin derrotas.
Los Cerveceros quedaron a dos triunfos de conquistar el primer campeonato de Serie Mundial de su historia. Para los Rays, el regreso a Florida llega con la necesidad de reaccionar después de perder ambos encuentros en Milwaukee.
Frelick empata y Pratt decide
Tampa Bay abrió el partido con cuatro anotaciones en el primer episodio. Milwaukee evitó que esa diferencia marcara el resto de la noche: descontó con dos carreras en la parte baja de la entrada y agregó otra en el cuarto.
El empate llegó en el sexto, cuando Sal Frelick conectó un cuadrangular solitario que puso el encuentro 4-4 y devolvió el impulso a los locales.
Una entrada después, Cooper Pratt completó la remontada. Con Brice Turang en tercera base, disparó un sencillo al jardín derecho que produjo la carrera decisiva.
Abner Uribe responde desde el relevo
El dominicano Abner Uribe tuvo una participación importante en el triunfo al trabajar una entrada y un tercio sin permitir imparables. Su actuación le permitió acreditarse la victoria en el segundo encuentro del Clásico de Otoño.
Aaron Ashby consiguió el salvamento, aunque Tampa Bay mantuvo la amenaza hasta el último turno.
Jonny DeLuca abrió el noveno con un doble y posteriormente avanzó a tercera. Ashby impidió que anotara y terminó el partido con un ponche frente a Yandy Díaz, dejando a los Rays a una carrera del empate.
La Serie Mundial se traslada a Florida
El tercer partido entre Cerveceros y Rays está programado para el lunes 26 de octubre en el Tropicana Field, en San Petersburgo, Florida.
Milwaukee buscará ampliar su ventaja en la serie al mejor de siete. Tampa Bay necesita estrenar su casilla de victorias para reducir la distancia y mantener sus aspiraciones al primer título de la franquicia.

