Gobierno cancela licitación de RD$630 millones para habichuelas con dulce
La decisión fue anunciada después de las críticas por el elevado presupuesto destinado a los kits de Semana Santa de 2027. Las autoridades alegan una revisión de las prioridades del gasto público.
SANTO DOMINGO, República Dominicana. — El Gobierno dominicano anunció este viernes 6 de noviembre la cancelación de una licitación de RD$630 millones destinada a la compra de ingredientes para preparar habichuelas con dulce, luego de que el monto previsto provocara cuestionamientos en medio de las medidas oficiales de austeridad.
La contratación, gestionada por la Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria (DASAC), contemplaba la adquisición de productos para elaborar un millón de kits que serían distribuidos entre familias de escasos recursos durante la Semana Santa de 2027.
La institución explicó que la decisión responde a una revisión de las prioridades presupuestarias frente a las presiones económicas derivadas de la situación internacional.
El proceso, identificado con el número DASAC-CCC-LPA-2026-0011, incluía la compra de habichuelas rojas, azúcar, canela, clavo dulce, leche de coco, leche evaporada, galletas de leche y malagueta.
Solo la adquisición de habichuelas rojas representaba una inversión estimada de RD$180 millones, seguida del clavo dulce, con RD$90 millones, y la leche de coco, con RD$80 millones.
El presupuesto global equivalía a un costo estimado de RD$630 por kit, aunque el procedimiento todavía no había concluido con una adjudicación ni representaba un desembolso efectivo de esos recursos.
Un programa de varias décadas
La DASAC aclaró que la distribución de ingredientes para preparar habichuelas con dulce constituye una iniciativa social desarrollada desde hace décadas y que formaba parte del programa anual de compras del antiguo Plan Social de la Presidencia.
Según la institución, uno de los objetivos de la contratación era adquirir habichuelas directamente de productores nacionales, contribuyendo a la comercialización de sus cosechas y al abastecimiento de familias vulnerables.
La licitación había generado cuestionamientos por su elevado monto, especialmente en momentos en que el Gobierno promueve la contención del gasto público y enfrenta reclamos relacionados con el costo de la vida.
Tras anunciar la cancelación, las autoridades informaron que evaluarán la pertinencia, los costos y los resultados de la iniciativa, así como otras alternativas para apoyar la producción agropecuaria y mantener la asistencia alimentaria.
Por el momento, no se ha precisado si el programa será retomado mediante otro procedimiento ni cuál será el destino de los recursos inicialmente presupuestados.
La decisión deja pendiente una cuestión central para la administración pública: cómo mantener los programas de asistencia social garantizando, al mismo tiempo, una utilización eficiente y transparente de los fondos del Estado.

