Lincoln López
“a la líquida”. Ese es el proceso analizado por el filósofo y sociólogo polaco Zygmunt Bauman (1925-2017) en su estudio de la “Modernidad Líquida”, refiriéndose ese destacado profesor al paso de transición de la sociedad “sólida” anterior (siglos XIX, XX) a la sociedad actual. Ambas representan las dos caras de una misma moneda.
La sociedad anterior, o sea “la sólida”, tenía una estructura de más “permanencia y estabilidad” como la familia, trabajo para toda la vida, un Estado fuerte…hasta los objetos eran más duraderos y hasta se traspasaban de generación en generación.
Bauman es uno de los sociólogos que plantea una nueva forma de entender la sociedad moderna, no basada necesariamente en los conformistas y los anticonformistas, sino una tercera vía, según la lógica de la sociología reflexiva, que elabora y apunta a modificar la sociedad moderna, apunta uno de sus biógrafos (F.C.E. 2016).
Esa transformación en “líquida” o licuada, se originó en los cambios sociales, políticos, económicos que operaron en ella cuando las clases dominantes impulsaron elementos como el consumismo, el predominio del individualismo, el decrecimiento de la calidad educativa y cultural, en lo efímero y superficial de las relaciones humanas. Otros elementos degradados actualmente: el matrimonio, la estabilidad en el trabajo, el medio ambiente y la desregularización creciente de las reglas, estimulando el caos y la violencia.
Zygmunt Bauman, en su estudio señaló las características que conforman la Modernidad Líquida: 1. Fluidez y Flexibilidad: Significa que todo es transitorio, adaptable y cambiante como los líquidos. Hoy día, una persona se desprende de las obligaciones de una manera más “fluida”. 2. “Modernización de la modernidad” (Fragilidad de las estructuras sociales), para el escritor Baumann es que antes las instituciones pierden su capacidad de seguridad y certidumbre. Prevaleciendo la velocidad electrónica y la ambivalencia o mezclado. 3. Individualismo y libertad. La modernidad líquida fomenta el individualismo y la libertad (Libertinaje). La era del compromiso mutuo, está siendo licuada por la nueva forma de poder. Y donde los valores tradicionales se confunden. 4. Sociedad de consumo. La búsqueda insaciable de productos para satisfacer deseos por una cultura de insatisfacción. 5. Globalización y tecnologías de la información… Estas son algunas de las características de la modernidad líquida, y sus demostraciones e interpretaciones dependen de sus respectivos contextos sociales.
Manifiesta el autor de “Tiempos Líquidos” que este tipo de vida va a afectar de tal manera a todas las instituciones sociales: la educación, política, la cultura, la religión…y quizás lleve a la “sepultura” a esta civilización tal y como la hemos conocido, porque “…La modernización líquida es una civilización de excesos, redundancia, desperdicios y eliminación de desechos.
El pensador plantea un desenlace nada optimista.

