La escena es conocida: el bateador voltea incrédulo, el catcher se levanta de golpe y el estadio entero ruge después de un strike cantado que nadie entendió. Bueno, eso está a punto de cambiar.
Desde la temporada 2026, MLB implementará el Sistema de Reto ABS, una herramienta tecnológica que permitirá a los propios jugadores apelar una decisión de bola o strike… sin necesidad de armar un espectáculo. La verdad es que no se trata de reemplazar al umpire, sino de darle una red de seguridad. Un punto medio.
Cada equipo tendrá dos retos por juego —y uno extra si se quedan sin ellos en entradas adicionales—. Solo el bateador, el pitcher o el receptor podrán solicitarlos, con una simple palmada en el casco o la gorra. Nada de managers interviniendo. Nada de llamadas desde el dugout. Es inmediato o no cuenta.
Cuando se activa el reto, una gráfica animada aparece en la pantalla del estadio y en televisión casi al instante, gracias a la red 5G de T-Mobile. La pausa es breve: en pruebas recientes, cada revisión tomó apenas 13.8 segundos. En promedio, menos de un minuto agregado por partido.
Y es que el sistema ya fue probado en Ligas Menores y en pretemporada. Más del 70% de los aficionados encuestados dijo que mejoró su experiencia. Además, los jugadores acertaron en más del 50% de sus apelaciones, lo que demuestra que no se trata de retar por capricho, sino de estrategia pura.
Habrá excepciones en juegos fuera de estadios MLB —como la Serie de México o el Field of Dreams— por temas de infraestructura. Pero en temporada regular y postemporada, el ABS estará presente.
No es un béisbol robótico. Tampoco es el viejo oeste. Es una mezcla. Tecnología con pulso humano. Y sí, seguramente el primer reto que cambie un ponche clave en octubre… va a sentirse como un pequeño terremoto en el diamante.










