El dominicano celebra la continuidad del gerente y proyecta ambición con Padres y Dominicana
Fernando Tatis Jr. habló. Y cuando lo hace, no suena a discurso armado, sino a convicción. El estelar de los Padres celebró la extensión de contrato de AJ Preller con una frase que lo resume todo: “Ya era justo”. Así, sin rodeos.
La verdad es que para Tatis, Preller no es solo un gerente general. Es parte del camino. Desde aquellos primeros años en los que apenas era una promesa llena de energía hasta convertirse en uno de los rostros más explosivos del béisbol, el ejecutivo ha estado ahí. Exigiendo. Respaldando. Apostando fuerte.
“Crecimos juntos”, vino a decir entre líneas. Y es que en Grandes Ligas las relaciones no siempre son tan cercanas. Aquí no se trata solo de números o contratos, sino de confianza. De esa sensación de que alguien cree en ti incluso cuando el juego se complica y el estadio se queda en silencio.
Además, Tatis fue claro: Preller transformó a los Padres. De equipo que miraba desde lejos a contendiente que incomoda en octubre. Eso no ocurre por casualidad. Es como cuando en el barrio llega un dirigente nuevo al equipo de softball y, de repente, todos empiezan a jugar con otra actitud. Cambia la energía. Cambia la ambición.
También se refirió a la llegada de Nick Castellanos. Y lo hizo con respeto. “Él sabe lo que está haciendo”, dijo, resaltando la experiencia y el carácter del veterano. En otras palabras, un bate que no se esconde cuando la cuenta está en 3-2 y el estadio ruge.
Sobre el estilo de Preller, Tatis lo describió como un ejecutivo con personalidad fuerte, de esos que no dudan en mover piezas si sienten que el momento lo exige. Y eso, lejos de incomodarlo, lo motiva. Porque competir —de verdad competir— implica riesgo.
Pero si hubo un punto donde se le notó una chispa especial fue al hablar del Clásico Mundial de Béisbol. Ahí cambió el tono. Más emoción. Más orgullo. Dijo que la selección dominicana llega unida, consciente del reto y segura de lo que puede aportar. “Sabemos lo que podemos traer a la mesa”.
Y cuando un jugador como Tatis habla así, no es simple entusiasmo. Es advertencia.
San Diego sueña con un título. Dominicana sueña con el Clásico. Y en medio de todo, Tatis parece estar entrando en una etapa distinta: más líder, más enfocado, más consciente del peso que carga en los hombros.
La temporada aún no comienza, pero el mensaje ya está lanzado. Y a veces, eso es suficiente para empezar a creer.











