El primer dominicano en lograrlo y ahora va por la Locura de Marzo
Un sueño que comenzó antes de nacer… y hoy es realidad
Yaxel Lendeborg ya no es solo una promesa. Es historia viva. Y la verdad es que lo que ha logrado este joven dominicano se siente distinto, como de esos momentos que uno cuenta años después con orgullo. El alero de los Michigan Wolverines se convirtió en el primer dominicano en integrar el primer equipo All-American de la NCAA, una distinción que entrega la agencia AP desde 1948.
Y no es cualquier reconocimiento. Es de esos que colocan tu nombre en otra conversación.
La historia de Yaxel Lendeborg tiene algo especial, casi cinematográfico. Imagínate esto: su madre, exjugadora de voleibol, seguía compitiendo con tres meses de embarazo. Sí, así como suena. Y cuando nació, su abuelo no perdió tiempo y le colgó un balón de baloncesto. Desde ahí, prácticamente no se separó del juego.
Con el paso de los años, torneos aquí, torneos allá… viajes, sacrificios, y hasta una que otra cocina dejada “a medias” porque había que correr a llevarlo a jugar. Pequeños detalles que hoy cobran sentido.
“Este es un logro de todo el país”, dijo su madre. Y la verdad es que se siente así.
En la cancha, Yaxel Lendeborg no solo cumple… impacta. Promedió 14.4 puntos, 7.0 rebotes y 3.3 asistencias, números que hablan por sí solos, pero que no terminan de contar toda la historia. Porque más allá de las estadísticas, está su presencia, su intensidad, esa forma de jugar que te obliga a mirarlo.
Ahora, el escenario cambia.
Llega la Locura de Marzo, ese torneo donde nacen leyendas. Donde un solo partido puede marcar tu carrera. Y ahí estará él, con Michigan, listo para enfrentar a Howard en Buffalo. Sus padres viajarán horas solo para verlo. Como al principio. Como siempre.
Y es que hay algo bonito en todo esto. Su padre lo dijo con una mezcla de orgullo y sorpresa: entre cientos de miles de jugadores… su hijo está en la cima.
Yaxel Lendeborg ya rompió una barrera. Ya hizo historia.
Pero viendo cómo va todo… la sensación es clara:
Esto… apenas comienza.









