La República Dominicana despide hoy a uno de sus hombres clave en la política local. Ramón Alburquerque, expresidente del Senado y figura emblemática del servicio público, falleció este viernes a los 76 años en una clínica de Santo Domingo, víctima de complicaciones derivadas de un cáncer de hígado.
Ingeniero químico de formación, Alburquerque fue mucho más que un político. Para su familia, fue un padre amoroso y un ejemplo de integridad. “Hoy, con el corazón en las manos, despedimos a nuestro amado padre, el Ing. Ramón Alburquerque Ramírez, honrados de ser sus hijos”, escribió su hija Mónica Alburquerque en su cuenta de X, reflejando el dolor profundo de quienes lo conocieron de cerca.
La noticia no tardó en conmover a la clase política dominicana. Desde distintos sectores, políticos y representantes expresaron su pesar y recordaron su legado. El Partido Revolucionario Moderno (PRM), al que se integró tras su salida del PRD —del cual también fue presidente— destacó que Alburquerque “fue un hombre de firmes convicciones, pensamiento crítico y profunda vocación de servicio; su trayectoria deja una huella imborrable en la historia política nacional”.
Por su parte, el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) transmitió “su más sentido pesar” y recordó que el exsenador estuvo ingresado desde el 19 de enero en el Centro de Diagnóstico Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat), tras regresar de Estados Unidos donde recibía tratamientos por la enfermedad que le fue detectada hace varios meses.
El dirigente peledeísta Francisco Javier García añadió que Alburquerque “fue protagonista de primera línea en procesos claves de la vida democrática del país; un servidor intachable y defensor de los intereses de la República Dominicana”. Mientras tanto, Adriano Espaillat, primer inmigrante dominicano en el Congreso de Estados Unidos, enfatizó: “Durante más de cinco décadas honró la vida democrática, representó con entrega a Monte Plata y sirvió al país con ética y amor. Su partida deja un vacío profundo”.
Nacido el 5 de junio de 1949, Ramón Alburquerque ocupó cargos fundamentales para el desarrollo del país, incluyendo los ministerios de Economía, Planificación y Desarrollo; Energía y Minas; y la Comisión Nacional Técnica Forestal, hoy Ministerio de Medio Ambiente. Su vida refleja un compromiso inquebrantable con la República Dominicana, su gente y la construcción de una política con sentido humano.

