SAN JOSÉ DE LAS MATAS.— En las montañas verdes de la sierra de Santiago, donde el café madura entre neblinas y las mañanas suelen empezar temprano en el conuco, una petición volvió a escucharse con fuerza este fin de semana.
Comunitarios de El Naranjito, Los Ramones, Manacla y Diferencia solicitaron al presidente Luis Abinader la construcción y asfaltado de la carretera que conecta el distrito municipal El Rubio con esas comunidades rurales de San José de las Matas.
Se trata de una vía de aproximadamente 15 kilómetros que, según explican los residentes, podría transformar la vida cotidiana de al menos 13 comunidades de la zona montañosa.
Y es que, como dicen muchos en la sierra, el problema no es solo el camino… es todo lo que depende de él.
Un camino que puede cambiar muchas cosas
La verdad es que esa carretera representa mucho más que un trayecto de tierra. Para los agricultores de la zona, significa poder sacar sus productos al mercado sin perder parte de la cosecha en el camino.
Café, guineos, yuca y otros rubros agrícolas se producen en abundancia en esas montañas. Pero transportarlos no siempre es sencillo. Cuando llueve, por ejemplo, el trayecto se vuelve complicado y en ocasiones hasta peligroso.
Por eso, los residentes —agrupados en el Comité Pro Desarrollo de las Comunidades de la Sierra— entienden que el asfaltado de la vía podría mejorar de manera significativa la economía local.
Además, facilitaría algo aún más esencial: la movilidad diaria de las familias.
Ir a la escuela.
Llegar a una consulta médica.
Transportar alimentos o insumos agrícolas.
Todo, absolutamente todo, depende de ese camino.
Salud: otra necesidad urgente
Durante el encuentro comunitario, celebrado en el club de la comunidad de Manacla, también se habló de otro tema que preocupa a los residentes: los servicios de salud.
El presidente del comité, Javier Checo, explicó que las comunidades han tenido que enfrentar durante años las dificultades provocadas por el estado de la carretera.
Por su parte, el vicepresidente de la organización, Lupo Díaz, planteó la necesidad de fortalecer el centro de atención médica ubicado en Manacla.
Según explicó, ese centro atiende a varias comunidades de la zona, pero requiere personal médico permanente, además de servicios básicos como sonografía, rayos X y un mejor abastecimiento de medicamentos.
En lugares donde las distancias se miden más por curvas que por kilómetros, tener acceso a atención médica puede marcar la diferencia.
Una petición que vino de la voz más pequeña
Uno de los momentos más emotivos del encuentro ocurrió cuando Dajatni Arias, una niña de apenas siete años, tomó la palabra.
Con una mezcla de inocencia y firmeza, envió un mensaje dirigido al presidente de la República.
Su petición fue sencilla: arreglar la carretera.
Porque —según explicó— ese camino también es el que usan los estudiantes para llegar a la escuela y el que permite a sus familias transportar los productos que cultivan.
A veces, los grandes reclamos empiezan así. Con una voz pequeña que dice en voz alta lo que todos sienten.
Una zona con historia y potencial turístico
Los comunitarios también recordaron que la zona no solo tiene valor agrícola, sino también histórico y turístico.
En esas montañas se encuentra un monumento dedicado a Manolo Tavárez Justo y a los miembros del Movimiento 14 de Junio, parte importante de la memoria histórica del país.
Además, la región cuenta con ríos y paisajes naturales que, según los residentes, podrían convertirse en un atractivo turístico si existiera una mejor infraestructura vial.
Un llamado desde la sierra
A la reunión asistieron comunitarios de diversas localidades, entre ellas Rancho de la Cana, Cabirmal, Mata de Palma, Monte Llano, Los Arroyos y El Gallo, además de representantes de instituciones y de la sociedad civil.
El mensaje final fue claro.
Las comunidades de la sierra no piden lujos.
Piden algo más simple… pero fundamental.
Un camino que conecte sus montañas con las oportunidades.














