Shohei Ohtani volvió a ser el centro de atención… como ya es costumbre. Y es que, mientras sigue encendido con el bate, también vivió uno de esos momentos donde el béisbol te recuerda que todo tiene un final.
La verdad es que lo suyo ya no sorprende… impresiona.
El miércoles, en Toronto, Shohei Ohtani se embasó por juego número 43 consecutivo tras recibir un boleto en la primera entrada. Con eso, igualó a Ichiro Suzuki como la seguidilla más larga para un jugador nacido en Japón en la historia de las Grandes Ligas. Un logro que no es cualquier cosa… es historia pura.
Pero el juego tenía otra cara preparada.
Porque ese mismo día, Shohei Ohtani subió al montículo buscando seguir con su dominio… y ahí fue donde el guion cambió. Permitió una carrera en el segundo episodio y vio terminar su cadena de 24.2 entradas sin permitir anotaciones, una marca que venía construyendo desde finales de la temporada pasada.
Imagínate ese contraste: haces historia con el bate… y al mismo tiempo se te escapa una racha desde la lomita.
Así es este juego.
Aun así, lo de Ohtani sigue siendo de otro nivel. Llegaba con más de 22 entradas consecutivas sin permitir carreras en temporada regular, sumando actuaciones donde parecía intocable, como ese debut del año en el que lanzó seis entradas de apenas un hit.
Además, el contexto favorecía a los Dodgers, que han dominado la serie ante los Azulejos, permitiendo apenas tres carreras en los primeros dos encuentros.
Pero Toronto no olvida.
En la pasada Serie Mundial del 2025, ya habían descifrado a Ohtani, castigándolo con fuerza. Y esta vez, aunque no fue una explosión ofensiva, sí lograron romper ese dominio que parecía interminable.
Y es que el béisbol tiene eso… te pone en la cima… y luego te prueba.
Lo cierto es que Shohei Ohtani sigue escribiendo capítulos únicos. Porque mientras una racha termina… otra se construye sin que muchos se den cuenta.
Y cuando se trata de él… siempre hay algo extraordinario pasando.









