La NPB proyecta cerrar 2026 con 31,719 espectadores por partido, 2,179 más que las Grandes Ligas.
La liga japonesa de béisbol profesional superará por sexta ocasión a las Grandes Ligas en asistencia promedio por partido, un resultado que confirma la capacidad de la NPB para mantener sus estadios cerca de su máxima ocupación.
Aunque todavía quedan encuentros pendientes en Japón, la NPB proyecta concluir la temporada regular de 2026 con una media de 31,719 aficionados por juego. MLB cerró el domingo con 71,752,722 espectadores en total y un promedio de 29,540.
La comparación requiere distinguir entre volumen y rendimiento por partido. Las Grandes Ligas cuentan con 30 franquicias y un calendario de 162 encuentros por equipo, mientras el circuito japonés reúne 12 clubes que disputan 143. Por esa diferencia estructural, el promedio ofrece una referencia más equilibrada que la asistencia acumulada.
La NPB superó por primera vez a MLB en este apartado en 2018, con 29,779 espectadores frente a 28,659. Repitió en 2019 y, tras las restricciones impuestas durante la pandemia, recuperó la ventaja en 2023. También quedó por delante en 2024 y 2025.
Para 2026, el circuito japonés proyecta una asistencia total de 27,204,039 personas, cifra que establecería un récord por tercera temporada consecutiva. La marca vigente, alcanzada el año pasado, es de 27,040,286.
El nivel de ocupación explica parte del crecimiento. Seis organizaciones —Hanshin, DeNA, Yomiuri, Chunichi, Yakult y SoftBank— superan el 90%, mientras Hanshin, DeNA, Chunichi y SoftBank alcanzan el 98%. Los demás clubes se mantienen por encima del 80%.
Los Tigres de Hanshin encabezan la NPB con 41,574 aficionados por encuentro, promedio que ocuparía el tercer lugar en MLB, solamente detrás de los Dodgers de Los Ángeles y los Yankees de Nueva York. Yomiuri registra 39,685 y SoftBank 39,047, cifras que también los colocarían entre los diez primeros del circuito norteamericano.
La diferencia responde a modelos comerciales distintos. Los clubes japoneses dependen en mayor medida de la boletería y refuerzan su oferta con entradas más económicas, transporte público eficiente, promociones y servicios dentro de los estadios.
MLB también afrontó una limitación particular esta temporada: los Atléticos y los Rays jugaron como locales en parques de ligas menores con capacidad aproximada de entre 10,000 y 12,000 espectadores. Aun con ese contexto, la ventaja japonesa prolonga una tendencia sostenida durante la última década.

