Opiniones

El escape

Rafael E. Paniagua

Ese día, contemplando la playa, Benjamín descubrió su oportunidad para escapar de sus padres. Ellos no lo trataban bien: por ejemplo, le pegaban por cualquier situación.

A ellos le enojaba la actitud inmadura que tenía él. A pesar de que era un adolescente bueno, comparado con sus compañeros, entendían que a él no le preocupaba nada y vivía como si nunca se fuera a convertir en un adulto. Por ello, tomó la decisión de escapar: tomó un bote y emprendió su viaje sin rumbo. Más tarde, a pocas millas náuticas, se encontraba una enorme ballena jorobada (que estaba perdida en su trayecto hacia la costa de Samaná) y saltó a poca distancia del bote, causando que éste se balanceara y arrojara a Benjamín fuera de él. En las aguas de Barahona esto nunca se había visto.

El joven, atónito, pudo regresar a la embarcación y sintió que era una señal de que debía regresar y así lo hizo. Arrepentido, volvió a su casa y les contó a sus padres lo sucedido. Ellos dieron gracias a Dios de que no pasó nada y a partir de ahí, cambiaron su forma de tratarlo y él comenzó a actuar con mayor responsabilidad.

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#Opinión |«Deficiencias protocolares en jóvenes profesionales» ✍️por Frank Espino

“Un gran sacrificio resulta fácil, los que resultan difíciles son los contínuos pequeños sacrificios” Johann W. Goethe

Muchas personas hablan que no necesariamente para ser un buen profesional hay que conocer de asuntos protocolares, que es lo mismo decir, no tener un comportamiento acorde con la sociedad.

¡Yo pienso diferente! Es cierto que las escuelas ni universidades están para preparar a un estudiante terminado sus estudios, guiarlos como será su vida, ni decirle como debe ubicarse en  el lugar donde ejerce sus funciones de trabajo o su desarrollo con los demás.

No podemos exigirles a nuestros padres que fueran expertos en asuntos cotidianos, porque  ellos precisamente no tuvieron como la mayoría de los que han podido estudiar, conocimientos  adquiridos  avanzados.

Tengo una vida activa en lo que concierne mi profesión y en contínuo desenvolvimiento socio cultural, por eso  no puedo  hacerme el ciego, ignorando que nuestros profesionales, en todos los aspectos en distintas carreras  no se comportan acorde al protocolo social.

Sin una explicación convincente y sin que exista razón para eso, nos hemos dado cuenta que lo jóvenes  son reacios  ofrecer un saludo ya sea a nivel personal o colectivo. También no mantienen una cortesía adecuada, ante una dama, un envejeciente, y mucho menos ante un adolescente o  ante un niño. No parecen estar asesorados adecuadamente como debe vestir un profesional ante diferentes situaciones, ya que sean damas o caballeros, nunca están acorde con el lugar, hora, personas  donde se encuentren.

Con el uso desmedido de los teléfonos celulares, no tienen un momento para oír o atender cuando están en una conferencia o curso, sin respetar que están rodeados de personas,  están encerrados en un chateo contínuo de sus teléfonos  Otro aspecto que debemos tocar es cómo sentarse adecuadamente, porque  ya sea del sexo femenino o masculino cuando se es  profesional nuestra aptitud debe cambiar para el bien nuestro y de los que nos rodean

¡También se pone de manifiesto, la poca cultura ante cualquier tema conversacional!

Unos de los aspectos más relevantes, que debemos hacer énfasis; es que hemos notado que la mayoría no sabe cómo comportarse adecuadamente en una mesa, y no saben comer con  protocolo, haciéndose más notable, por ser gentes jóvenes y preparados pero con un fallo grave de cómo ser parte de un mundo competitivo.

Al escribir estos párrafos, sé que no lograré que todos estén de acuerdo conmigo, pero no debemos quedarnos cual mudo, si estas cosas suceden, y estamos a tiempo de hacer los correctivos correspondientes.

Los jóvenes son los herederos de cada uno de nosotros, por eso nuestro aporte  través de esta columna, es con la finalidad, de hecerlos cada vez comprometidos con los nuevos tiempos. 

El autor de médico, escritor y profesor universitario

Cultura Viva: «Atahualpa Yupanqui poetiza al poeta», por Lincoln López

Lincoln López

El cantautor, poeta y escritor más importante de toda la historia del folklore argentino es: Atahualpa Yupanqui. Considerado, además, padre del folklore de su país. Eligió  ese nombre artístico el ciudadano Héctor Roberto Chavero Aramburu (1908-1992) de vocablos originarios  del idioma quéchua que significa: ¨Venir de lejos para narrar¨.

Yupanqui fue un artista socialmente comprometido, ético y viajero. El escritor Luciano Sáliche lo define como ¨un antropólogo de la canción, de la poesía, de la ideología…¨ Su peregrinar profesional lo inició en un pequeño pueblo de la provincia de Tucumán, luego viajó por todos los continentes hasta llegar a Japón, el país donde obtuvo más éxito, a juzgar por los más de 50 conciertos que ofreció don Atahualpa, y que se refirió a ellos en su libro ¨Del algarrobo al cerezo¨. 

Abro un paréntesis para expresar que el compositor de  ¨El arriero va¨, estuvo en nuestro país en tres ocasiones: 1982, 1984 y 1989. En la primera de ellas, ofreció 2 exitosas presentaciones en el Teatro Nacional, además participó en actividades culturales, académicas y oficiales. (Diario Libre. José del Castillo Pichardo). 

Durante 57 años contó al mundo sus historias de diversas formas: escribiendo en prosa y en verso: ¨El payador perseguido¨, ¨El sacrificio de Tupac Amaru¨, ¨La palabra sagrada¨…; cantando en teatros, o en la radio o televisión algunas de sus 1500 canciones, recopiladas en discos y vídeos: ¨Piedra y camino¨, ¨Basta ya¨, ¨Preguntitas sobre Dios¨, ¨Los ejes de mi carreta¨, ¨Los hermanos¨, ¨Luna tucumana¨…; o como intérprete en el cine en: ¨Horizontes de piedra¨, ¨Viaje de una noche de verano¨, ¨Argentinísima¨…

Sus dificultades familiares, las injusticias del trabajador rural, las turbulencias políticas, su geografía transitada por caminos agrestes de su patria…contribuyeron a definir al pensador y artista conocido como Atahualpa Yupanqui. Por eso, con toda conciencia supo conmover a generaciones enteras, con la sencillez de la palabra, el mensaje comprometido de sus creaciones y su estilo musical personal.  Aunque polémico y temperamental, ¨supo reflejar en sus letras la cotidianidad del género humano, sus costumbres, sus adversidades y su argentinidad¨. 

Por su coherencia demostrada, le poetizó al poeta en la composición ¨Te dicen poeta¨, exigiéndole que desterrara de sus versos contenidos insulsos, fútiles y frívolos, y, en cambio, se abrazara y se solidarizara con lo único importante: el ser humano. Particularmente con los desposeídos y los explotados. Dice así:

¨Tú crees que eres distinto

  Porque te dicen poeta

  Y tienes un mundo aparte

  Más allá de las estrellas. 

  De tanto mirar la luna

  Ya nada sabes mirar

  Eres como un pobre ciego

  Que no sabe a dónde va. 

  Vete a mirar a los mineros

   Los hombres en el trigal

   Y cántale a los que luchan

   Por un pedazo de pan.

   Poeta de ciertas rimas

   Vete a vivir a la selva

   Y aprenderás muchas cosas

   Del hachero y sus miserias. 

   Vive junto con el pueblo

   No lo mires desde afuera

   Que lo primero es el hombre

   Y lo segundo, poeta.

© La Información.

#Opinión |Don Adriano por Inés Aizpún

Dia­rio Libre estará a cargo de Inés Aizpún.

De don Adriano, “el dire“, se puede aprender mucho. La ecuanimidad para empezar. Cualidad poco común en estos tiempos de extremos y que en el campo del periodismo algunos confunden con la objetividad y otros con la imparcialidad. La ecuanimidad va más allá, trasciende a aspectos de la conducta humana y vale tanto para moverse por las redacciones y el trabajo como en otros ámbitos de la vida. (Sólo grita una vez al año, por ejemplo.)

Además, tiene por su experiencia y por su interés por la condición humana, un detector de “colindancias“ absolutamente imprescindible para escuchar las versiones de una historia. No se lo hará sentir a usted, pero sabe por qué y para qué se ha acercado a su despacho para hacerle una denuncia, comentario, sugerencia o petición.

De su capacidad de trabajo dan fe los que han compartido su vida laboral. En la docencia en su etapa en la PUCMM, en la empresa privada en Tricom y Bancrédito. En la política, en su paso por Palacio. En el periodismo, primero en La Información y después en Diario Libre. En la Academia…

Su interés por la Historia, su sincera preocupación por el nivel educativo del país, su capacidad ingente de lectura, la afición por los deportes y la música, su buen humor y adoración por su familia definen su trayectoria vital.

Y es un hombre feliz. Entendiendo la felicidad como ese estado en el que alguien se siente razonablemente satisfecho de lo logrado, tiene un objetivo y alguien que le quiera y a quien querer.

Además de las anteriormente citadas nos deja en la Redacción una lección nada simple: el periodismo, como la vida, debe centrarse más en las soluciones que en las quejas.

Fuente: Diario Libre

#Opinión |Alternativas en el presupuesto por Guillermo Moreno (@MorenoGuillermo)

Dado el carácter global de la crisis, lejos de representar una debilidad, es una oportunidad y algo natural que RD, igual que economías más sólidas, renegocie su deuda…

El actual equipo económico del Gobierno, inexplicablemente, al elaborar el Presupuesto General del Estado, enviado al Congreso Nacional, reprodujo en mucho el esquema de presupuesto del pasado gobierno.

No es la primera vez que afirmo que los presupuestos de los gobiernos del peledé respondían, por un lado, a la visión neoliberal que instauraron en la economía –con lo cual se ganaron el apoyo y complicidad del gran empresariado– y por otro, contenían obras públicas no prioritarias y sobrevaluadas, altos salarios, prebendas, dispendio y asistencialismo que posibilitaban el clientelismo, el enriquecimiento ilícito de la casta peledeísta y su reproducción en el poder, como efectivamente hicieron de forma continua en los últimos 16 años.

Los presupuestos del peledé se caracterizaron por su carácter deficitario –y lejos de eliminar distorsiones, despilfarros y corrupción, lo que hacían era introducir parches tributarios y recurrir a la que fue su fórmula mágica: más y más endeudamiento público.

Para tener una idea clara de cómo el actual presupuesto reproduce este esquema veamos algunas de sus cifras. Su monto en números redondos es de un billón treinta y siete mil ochocientos millones de pesos [RD$1,037, 842,322,704]. Para sustentarlo se estimaron recaudaciones por valor de setecientos cuarenta y seis mil trescientos trece millones [RD$746,313,835,551] lo que supone un déficit de doscientos noventa y un mil quinientos veintiocho millones [RD$291,528,487,153]

Acerquémonos aun más a estas cifras del presupuesto. De lo proyectado a recaudarse, el 60%, equivalente a trescientos cuarenta y cinco mil quinientos doce millones de pesos [RD$345,512,666.807], corresponde a impuestos al consumo de bienes y servicios. En contraste con esto, por concepto de utilidades y ganancias de capital el aporte al presupuesto es de ciento setenta y ocho mil quinientos cincuenta y siete millones de pesos [RD$178,557,572.335], que representa apenas el 32% de las recaudaciones.

Respecto de la otra fuente de financiamiento de estos presupuestos deficitarios, año tras año, el pago del servicio de la deuda representa partidas por encima de más de una docena de ministerios y la deuda lejos de disminuir, aumenta. En la actualidad equivale a más del 60% del PIB.

El actual gobierno, en su primer mes, para financiar el presupuesto de 2020 tomó el camino fácil y emitió bonos soberanos por valor de US$4,200 millones, sin explorar otras alternativas y sin adoptar severas medidas para adecentar el gasto público de los niveles de despilfarro en que lo dejó el peledé. Pues bien, ese mismo camino se sigue en el proyecto de Presupuesto General del Estado, proyectando más endeudamiento por valor de 291 mil millones de pesos. A su vez, por servicio de la deuda en el 2021 se pagarán 146 mil millones de pesos. Es decir, estamos atrapados en un círculo vicioso: tomamos deuda para pagar deuda y cada vez la deuda pública es mayor.

Es lamentable que el actual gobierno, en su primer proyecto de Presupuesto General del Estado haya reproducido el esquema de presupuesto del peledé. Lo importante es que hay alternativas que solo requieren de voluntad política para impulsarlas en la reformulación del presupuesto.

GASTOS TRIBUTARIOS. Se refiere al monto de ingresos que el Estado deja de percibir en razón de un conjunto de exenciones y exoneraciones tributarias. En el proyecto de presupuesto éstas representan la suma de RD$217 mil millones de pesos. Para tener una idea veamos 5 de los sectores beneficiarios. Sector zona franca, para el presupuesto de 2021, por exenciones y exoneraciones que les concede el Estado, dejarán de pagar RD$28,308 millones; los generadores eléctricos, no pagarán RD$11,596.4 millones; el sector turismo: RD$6,337.5 millones; importadores de vehículos RD$4,424.3 millones; las empresas mineras RD$3,698.3 millones. Frente a la crisis es mandatorio revisar una por una estas partidas y eliminar los gastos tributarios que ya no se justifican y reducir otros.

REVISAR CONTRATOS MINEROS. Es necesario que el Estado se aboque a una revisión de todos los contratos mineros, en especial los de la Barrick Gold y de la Falconbridge, a fin de garantizar mayores beneficios por la explotación de nuestros recursos.

CALIDAD DEL GASTO PÚBLICO. Es un significativo gesto de desprendimiento que el presidente haya decidido donar su sueldo mensual. Pero a lo que aspiramos es a una reforma que racionalice los salarios en el Estado y elimine los obscenos sueldos de lujo que reciben los altos funcionarios; que se les ponga fin a las instituciones públicas sin funciones o duplicadas; que se acabe con las botellas y las nominillas; que haya sobriedad en el importe por gastos de representación, dietas, viajes, consultores, asesores, vehículos, reparaciones de oficinas; que se termine con la aberración del barrilito, cofrecito y las dos exoneraciones que reciben los legisladores.

RENEGOCIAR LA DEUDA PÚBLICA. Dado el carácter global de la crisis, lejos de representar una debilidad, es una oportunidad y algo natural que un país como la RD, igual que hacen hoy economías más sólidas, renegocie su deuda a fin de obtener moras o reducción de intereses, y de esa forma evitar que continuemos endeudándonos.

«El negro tras de la oreja, de Juan Antonio Alix, y El abuelo, de Nicolás Guillén», por Patricio García

PATRICIO GARCÍA POLANCO Lingüista y profesor universitario.
PATRICIO GARCÍA POLANCO Lingüista y profesor universitario.

DOS POEMAS Y UNA SOLA INTENCIÓN.

Ambos textos tienen mucho que ver con el mestizaje americano y caribeño, consecuencia directa de la colonización europea (española en este caso).

I.

El día 12 de octubre es una fecha que no pasa de largo ni en América ni en Europa. Para los europeos es una fecha de la que se sienten orgullosos, por todo lo que significó para ellos, especialmente para sus economías. Para los americanos del Sur (Centro y Suramérica) es todo lo contrario, también por lo que significó: despojo, saqueo, genocidio. Cuestión de perspectivas.

Los españoles celebran con satisfacción el Día de la Hispanidad, que es su Fiesta Nacional; y eso se comprende. Es la fiesta de los vencedores. Para los que habitamos en el centro y sur del Nuevo Mundo sólo será el día de la llegada de los europeos a nuestro continente, sin que haga falta agregar más detalles, y será justo hablar de conmemoración. Que no es lo mismo celebrar que conmemorar. Aun de este lado del Atlántico, muchos hablan casi festivamente del Día de la Raza, otros prefieren continuar usando la vieja denominación Día del Descubrimiento de América; y no faltan los que se decantan por el eufemístico Encuentro de Razas, o de Cultura. Nombres casi todos inadecuados. Con relación al último, más justo sería hablar del choque o colisión de razas, que de encuentro. Y ni hablar del “descubrimiento”. Pero esa discusión no es lo que nos mueve en este trabajo. Que cada pueblo celebre o conmemore de acuerdo a lo que esté acorde a su conciencia. Tampoco nos parece aceptable repudiar a los europeos de hoy por los crímenes de ayer.

Bien, como precisamente acabamos de conmemorar un nuevo aniversario de la llegada de los europeos a nuestro continente, en esta semana hemos escogido dos poemas de dos bardos antillanos. Ambos textos tienen mucho que ver con el mestizaje americano y caribeño, consecuencia directa de la colonización europea (española en este caso).

Se trata de dos textos disímiles en sus formas, pero muy próximos en la intención de sus creadores y en el tema que tratan. Uno es un soneto y el otro una décima. El soneto es composición poética culta, muy popular durante el Renacimiento, originario de Italia; la décima se le atribuye al poeta español Vicente Espinel (siglo XVI), de cuyo apellido deriva el otro nombre que se le da a esa forma estrófica: espinela. El soneto es muy popular en la lírica culta, tanto que casi todos los grandes poetas de nuestra lengua, desde el siglo XV hacia acá, alguna vez ha escrito uno o varios sonetos. Por su parte, la décima ha sido muy cultivada en la poesía popular tanto en España como en Hispanoamérica.

El soneto que aquí presentamos es de la autoría del Poeta Nacional de Cuba Nicolás Guillén (1902-1989); la décima es de nuestro bardo popular Juan Antonio Alix (1833-1918). Vamos a ocuparnos en primer lugar del soneto El abuelo; luego, en la segunda parte del análisis, comentaremos la décima El negro tras de la oreja.

II.

Nicolás Guillén.

El abuelo, de Nicolás Guillén

Este poema trata un tema que es común a la América mulata, especialmente a la franja de las Antillas: la no aceptación de la condición de negro o mulato por parte de aquellos mismos que integran esas comunidades raciales. Hay un problema de auto-discriminación que tiene su origen en la forma en que históricamente se nos ha visto a quienes no tenemos la piel blanca ni el cabello lacio. Desde la época colonial los atributos de la raza blanca han sido los únicos aceptados como legítimos; notemos que al pelo crespo se le conoce entre nosotros como pelo malo. Es un viejo y pesado lastre del que no hemos podido desprendernos. Y de ahí nace el interés por encontrar entre nuestros ancestros algún antepasado venido de España o de otra nación europea que nos vincule al único tipo racial que proporciona la tan apetecida legitimidad frente a los demás. Es una compulsiva pretensión la de ser blanco entre los blancos para sentirnos sus iguales y blanco entre los negros para pavonearnos. A final de cuentas, es un problema de autoestima, de complejo de inferioridad; una condición persistente que ha atravesado de generación en generación hasta la sociedad actual.

Veamos lo que nos plantea Guillén en su soneto:

Esta mujer angélica de ojos septentrionales,

que vive atenta al ritmo de su sangre europea,

ignora que en lo hondo de ese ritmo golpea

un negro el parche duro de roncos atabales.

La voz poética nos habla de una mujer “angélica, de ojos septentrionales”; el adjetivo angélica, deriva de ángel, es decir, se refiere a alguien que tiene condiciones y atributos propios de los ángeles; y septentrional, adjetivo que se refiere al Norte o Septentrión. Se trata, pues, de una señora de piel blanca (¿acaso hemos visto la imagen de un ángel negro?), de ojos azules o verdes, como corresponde a las naciones del Norte (pongamos por ejemplo, las naciones nórdicas de Europa). Y para que no haya dudas se habla explícitamente de que por sus venas corre sangre europea. Es un ser que encarna el prototipo de la mujer hermosa, según los parámetros de los pueblos colonizadores.  No obstante, la misma estrofa nos previene que esa hermosa dama “que vive atenta al ritmo de su sangre europea” ignora, adrede o no, que junto a esos rasgos de procedencia nórdica, hay en su sangre un ritmo de tambores africanos.

En la siguiente estrofa el yo poético reafirma los rasgos típicos de la herencia blanca en la dama en cuestión: nariz aguda, boca de líneas delgadas, piel blanca, sin asomo de negritud: “no hay cuervo que manche la geografía de nieve de su carne…”), ya sabemos que el cuervo, ave de color negro, funciona en el poema como una alusión al color oscuro. En otras palabras, el color de la piel de la dama es tan blanco como la nieve, y no hay en ella ni el más leve indicio de africanidad:

Bajo la línea escueta de su nariz aguda,

la boca, en fino trazo, traza una raya breve;

y no hay cuervo que manche la geografía de nieve

de su carne, que fulge temblorosa y desnuda.

Sin embargo, en las dos siguientes estrofas (tercetos) vuelve a surgir un elemento disociador: como algo casi imperceptible, dentro de la “sangre europea”, resaltada en la primera estrofa, aparece otra vez el antepasado negro. Veamos la forma sutil en que el poeta lo expresa:

¡Ah, mi señora! Mírate las venas misteriosas;

boga en el agua viva que allí dentro te fluye;

y ve pasando lirios, nelumbos, lotos, rosas;

que ya verás, inquieto, junto a la fresca orilla,

la dulce sombra oscura del abuelo que huye:

el que rizó por siempre tu cabeza amarilla.

Aquí la voz poética invita a la dama a dirigir una mirada hacia su interioridad, a hacer una introspección, para que pueda descubrir lo que se oculta más allá de la piel y la fisonomía: la presencia del abuelo, que en su autopercepción se mantiene relegado a ese otro espacio de la memoria que es la negación de ella misma, el olvido. Entonces descubrimos que a pesar de la blancura perfecta y de las finas facciones de la señora, hay un dato no revelado al principio y que ahora sale a relucir: el pelo rizo. Es la huella imborrable de ese antepasado ignorado que dejó su marca en la sangre (en la composición genética) y en la constitución corporal. Y es, precisamente, en la cabeza, una de las partes más visibles del cuerpo, donde se conjugan dos rasgos característicos de las dos razas mezcladas: el cabello rubio de los blancos y su textura crespa o ensortijada de los negros.

III.

El negro tras de la oreja, de Juan Antonio Alix

 

En El negro tras de la oreja, el mismo título sugiere la idea de algo que está fuera del alcance de nuestra mirada. Vemos los objetos que están frente a nuestros ojos; si queremos mirar los que están detrás tenemos que girar el rostro, y ello responde a una intencionalidad. Si nuestra intención es no ver lo que está fuera del ángulo de nuestra vista, entonces no lo vemos. Basta con no volver el rostro. Y es lo que ocurre cuando desterramos una realidad de nuestra conciencia, la realidad está ahí, no podemos anularla, pero para nosotros es como si no existiera. Esto quizás sea una forma burda de autoengaño. Y a ello se refiere Alix cuando habla del negro que todos los dominicanos (y los antillanos) traemos cerca, pero que a muchos les cuesta reconocerlo, obsesionados con la idea de buscar antecedentes blancos en su ascendencia donde cimentar y acrecentar su mellada autoestima. De ahí que a nuestros antepasados de color los coloquemos detrás de la oreja, es decir, fuera de nuestra mirada.

El poema de Alix tiene mucha relación con el anterior de Guillén. La voz poética censura ese vano afán de negar lo que es harto evidente: que la mayoría de los antillanos somos un producto racial derivado de la combinación de dos razas: blanca y negra, con algo de aborigen. Y hay que aclarar que el color negro matiza de manera preponderante nuestra piel porque no hubo una fusión tan marcada de blancos y negros, sino que la mayoría de los apareamientos se produjeron entre los mismos negros.

Alix es un poeta del siglo XIX, fundamentalmente, ya que nació y se formó en esa centuria; sólo vivió los primeros dieciocho años del siglo XX. No sabemos la fecha en que se escribió su texto, pero hace más de cien años. Precisamente, en febrero del año 2018 se cumplió un centenario de su muerte. Y a pesar del largo tiempo transcurrido, la realidad que evidencia el poema mantiene toda su vigencia, ya que es una realidad que continúa ahí, muy lejos de ser superada.

Como hoy la preocupación

a más de una gente abruma,

emplearé mi débil pluma

para darle una lección;

pues esto en nuestra Nación

ni buen resultado deja,

eso era en la España vieja

según desde chico escucho,

pero hoy abunda mucho

“el negro tras de la oreja”.

La voz poética habla de una preocupación que mantiene a mucha gente abrumada, y que no es otra que su identidad racial. Censura esa actitud diciendo que eso aquí no da buen resultado, alegando que esa pretendida pureza racial es propia de la España de antaño, pero que no es apropiada para nuestro país, un país donde la fusión de razas ha dejado su impronta en nuestra constitución física y en el ethos que nos define.

Dice el poeta que el blanco puro no tiene esas preocupaciones, y está claro que para él ese problema identitario no existe. La inquietud surge entre quienes se saben producto de una aleación étnica, ya sea que sus huellas resulten visibles a simple vista o no. Muchos de los que se perciben a sí mismos racialmente degradados, pero con un color de piel menos oscuro manifiestan rechazo a otros de piel más oscurecida, actitud que sobresale en los encuentros sociales:

Todo aquel que es blanco fino

jamás se fija en blancura,

y el que no es de sangre pura

por ser blanco pierde el tino.

Si hay baile en algún casino

alguno siempre se queja,

pues a la blanca aconseja

que no bailen con negrillo;

teniendo aunque es amarillo

“el negro tras de la oreja».

La siguiente estrofa tiene un vínculo directo que conecta con el poema anterior, El abuelo, ya que aquí también hay un antepasado cuya referencia se omite, por la cuestión racial: en este caso es la abuela. En cambio, a la tía blanca siempre se le menciona:

El blanco que tuvo abuela

tan prieta como el carbón,

nunca de ella hace mención

aunque le peguen candela.

Y a la tía doña habichuela,

como que era blanca vieja

de mentarla nunca deja;

para dar a comprender,

que nunca puede tener

“el negro tras de la oreja”.

Aspecto formal

Lo maravilloso del arte es que puede convertir una circunstancia triste, incluso trágica, en un producto estético. La realidad tratada puede ser bastante deprimente, pero el arte sabe cómo sublimar las emociones y los impulsos que genera para convertirla en un objeto expresivo de alta calidad. Es lo que ocurre con los dos poemas que hemos comentado aquí.

Los recursos usados por Guillén son tan efectivos que nos permiten contemplar con los ojos de la imaginación los rasgos físicos de la mujer cuyo perfil describe. La acertada selección de los medios expresivos (blancura de nieve en la piel, ojos septentrionales –azules o verdes–, los atabales o tambores de los negros sonando en la sangre, y el cuervo (que alude al color oscuro), como elemento ausente en la piel de la señora… son de tal plasticidad que parece que estuviéramos allí, frente a la dama, contemplándola.

Por su parte, Juan Antonio Alix utiliza como principal recurso la repetición: cada estrofa cierra con el mismo verso: “el negro tras de la reja”. Y emplea artificios sencillos, lo cual es natural por tratarse de una composición popular. Por ejemplo, compara a la abuela negra con el carbón, llama “bizcochuelos lustrados” a ciertos mulatos que presumen de blancos. Comparación y metáfora propias de la cotidianidad, por lo que son de fácil comprensión para un lector no ilustrado.

El abuelo está compuesto por versos alejandrinos (de catorce sílabas) de rima consonante, los cuales se distribuyen en dos estrofas de cuatro versos y dos de tres, que suman catorce. El negro tras de la oreja está integrado por siete estrofas, cada una de las cuales contiene diez versos octosílabos. Su rima también es consonante.

IV.

Reflexión conclusiva: un problema crucial y permanente

Tan hondo han calado los juicios (en realidad, prejuicios) de los antiguos amos blancos que a varios siglos de finalizar el colonialismo aún seguimos tasando nuestra valía de acuerdo a unos parámetros establecidos por ellos. Por supuesto que hay una razón que lo explica: nunca se ha producido una ruptura total del pensamiento colonial. Lo que vemos es una línea de continuidad: los herederos de ese poder colonial, los criollos nacionales, también recibieron por una especie de ósmosis los prejuicios de aquellos, y los han ido pasando de generación en generación. Lo que eso indica es que aunque nos emancipamos políticamente de los viejos colonialismos existe aún una especie de colonialismo sociocultural, el cual se ejerce sobre la conciencia de los pueblos que habitan los antiguos territorios coloniales.

Ahora, con el auge de las redes sociales, notamos cómo mucha gente de piel oscura coloca en su perfil fotos alteradas para quedar más blanca de lo que son en realidad. A veces hasta a los propios amigos les cuesta identificarlos, pues siendo de color moreno se ven blancos, o poco menos, en dichas fotografías.

En nuestro imaginario social se ha acuñado una gran cantidad de frases y expresiones que develan la fisura de nuestra identidad real: “negrito come coco”; “el negro si no la hace a la entrada la hace a la salida”; “es negro, pero tiene un corazón blanco”, entre otras. Y entre parientes y amigos no falta la consabida advertencia de “No te cases con negro/a para que no dañes la raza”. Tal prescripción, a veces dicha con aparente traza de humor sano, en el fondo suele encerrar un profundo sustrato de grave admonición.

No faltan entre nosotros quienes usan cremas blanqueadoras para aclararse la piel de la cara. Entre ellos, algún artista o pelotero famoso que –acaso imitando al célebre intérprete Michael Jackson– ha logrado transformar su rostro, blanqueándolo artificiosamente. Es de destacarse el papel de los salones de belleza, establecimientos donde se realizan grandes proezas para someter a la docilidad al pelo rebelde, hasta lograr asemejarlo a los estándares europeos. Sin embargo, no podemos dejar de notar algunos indicios de cambio en una parte de la población, como es el caso de muchas mujeres dominicanas que en los últimos años han optado por llevar su cabello al natural, ensortijado, comprendiendo que es vano afán andar siempre imitando modelos de belleza foráneos; que hay un paradigma de belleza de los blancos y uno de los negros y mulatos. Es una ruptura importante, una buena señal, que augura relevantes modificaciones en nuestras concepciones psicosociales.

Ya habíamos abordado este tema de la identidad racial y sociocultural en otros trabajos y desde las perspectivas de otros poemas. Seguimos apostando a la idea de una aceptación cabal de lo que somos, dejando atrás toda intención de aparentar lo que queremos o pretendemos ser. Cualquier forma de discriminación es inaceptable, pero es más detestable cuando proviene de nosotros mismos. Lo importante no es pretender ser lo que son otros; lo relevante es asumirnos tal como somos, con lo mejor y lo peor que nos define. A los dominicanos y a los afro-latinoamericanos nos urge hacer el tránsito desde una conciencia enajenada hacia una conciencia conquistada. Y desde esa conciencia emancipada convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

Bibliografía

Fanon, Frantz (2009). Piel negra, máscaras blancas. Madrid: Ediciones Akal, S.A.

Guillén, Nicolás (1979). Nueva antología. México: Editores Mexicanos Unidos, S.A

 

El autor es lingüista y profesor universitario, tiene un doctorado en Estudios del Español: Lingüística y Literatura, de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).

Posposición del conflicto

La respuesta que le diera el PLD al ataque de Abinader contra la corrupción, hecha a través de exfuncionarios de nivel técnico, ha sido interpretada como un acto mediante el cual el partido morado ha rehuido la confrontación con el gobierno.

Las circunstancias han cambiado. Por largos años la dirigencia del otrora partido de gobierno se extrañaba de que la dirigencia perredeísta hoy en su inmensa mayoría perremeísta, no exhibiera un plan de ataque frente a las provocaciones que le tendía el pasado partido oficial.

Por esa razón quizás la posición crítica y desafiante del Presidente Abinader, sorprendió a la dirigencia del PLD que prefirió en esta ocasión no echar el pleito contra el nuevo oficialismo, designando a los “técnicos” para el intercambio de “golpes” en un match de prueba, siguiendo una estrategia colocada en el plano de la “racionalidad” técnica, donde las argumentaciones derivadas de lo racional, pocas veces levanta el ánimo de un auditorio mas habituado al pleito político callejero y emotivo y despojado de la razón.

Por eso al final del choque, quedó la sensación de que el pleito lo está ganando el bando del gobierno actual, por haber pegado primero, levantando el fanatismo emocionado del público que tiene como consigna la lucha contra la corrupción y la impunidad recién pasadas.   

El plan de respuesta del PLD  debe esperar nuevos episodios, sobre todo lo que va a pasar con la Justicia y los casos más sobresalientes de la corrupción pasada, para entonces ver cómo se habrá de definir la estrategia de combate. 

Para esos momentos las fuerzas oficiales de ahora podrán contar no solo con un Ministerio Público independiente y fortalecido institucionalmente, sino que además contaría con los máximos representantes de los órganos de la Sociedad Civil, la cúpula de la Iglesia, como lo dejara entrever la postura  del Obispo de Santiago en la reciente visita que le girara al Presidente Abinader, donde le reiteró su posición contra la corrupción y la impunidad, así como también de gran parte de las organizaciones empresariales, que ven necesario la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento del estado de derecho que garantice la seguridad jurídica y también ciudadana.

En todo caso, se debe esperar de esa lucha una solución donde los nuevos gobernantes conduzcan a la nación hacia un estadio donde salga gananciosa la democracia dominicana, con una institucionalidad for­talecida donde prime el reino de la Ley y la Constitución, y donde la corrupción y la impunidad sean superadas y los beneficios de ese triunfo se traduzcan en políticas públicas que aseguren el desarrollo humano sustentable y la prosperidad de la nación dominicana.

¡Qué ese sea “el nuevo destino dominicano”!

©La Información

«Un pobre diablo»

Lincoln López

Lincoln López

“Si Nietzsche no hubiera sido un pobre diablo, habría sido un gran filósofo. Sabemos que no lo fué”. Con esa expresión coloquial y valorativa inicia su carta Pedro Mir (1913-2000), nuestro Poeta Nacional, dirigida a su amigo Nicolás Guillén (1902-1989), Poeta Nacional de Cuba,  desde su exilio en La Habana y fechada el 19 de septiembre de 1948.

Esa carta presenta un contenido poco usual en la prosa de Pedro Mir, no por el corte filosófico, sino por el calificativo de “pobre diablo” (persona de poca importancia…de escasa valía…un infeliz) trasluciendo algún tipo de desajuste en la personalidad de Nietzsche.

Quizás el autor de ¨Amén de Mariposas¨ se refería a la doble personalidad del pensador alemán (luego suizo) y que su biógrafo R. Safranski lo describe como una persona enfermiza, sola…casi siempre atrapado dentro de una vida ascética involuntaria, tímido e indefenso ante las mujeres, angustiado por la moral pequeñoburguesa de  Naumburg, su pueblo natal, hostigado por Elizabeth, su hermana intrigante, contra la que no puede defenderse…(sic). Leer Más »

Publicidad estatal y privilegios

Por Oscar López Reyes.-Como el productor televisivo tenía pautada una cita en el Palacio Nacional, seleccionó su mejor traje, se arregló bien la corbata, peinólos bigotes y se miró en el espejo de su habitación residencial.Antes de suscribir el compromiso publicitario, le exigieron gastar más
de 50 mil pesos en papeleos oficiales, y en el segundo encuentro se lecayó el bolígrafo que sólo usa para documentaciones especiales. El
trance fue estrépido: en vez de 250 mil pesos, el contrato era por 30mil pesos mensuales por apenas tres meses, menos el 18% de itbis y
menos el 10% del impuesto sobre la renta. ¡Ah….! El 50% restante erapara el canal.

Al año –cuando el espacio televisivo había sido recibido por el varón del cementerio-, el mensajero encargado del cobro –con la
recompensa de que el otro 50% fuera para sí- reprochó al productor, porque lo había puesto a pasar trabajo, inútilmente. Paralelamente, la
DGII mandó una notificación con una deuda –superior a la suma acobrar- por retraso en el pago del anticipo. ¡Huerta…..! El busca
cheque se hundió en la tirantez, y con descortesía enrostró al comunicador que le había perjudicado por su escasa habilidad, y que
el colega que tanto elogia, por sus comentarios perspicaces, “recibe un millón” por acá, “dos millones” por allá y “tres millones” por
acullá, y mes cumplido, mes desembolsado.

Este episodio se retrotrae para la introspección y evidenciar como desde el Estado olímpicamente se quebrantanprerrogativas, que generalmente pasan desapercibidas, por bledo, ignorancia o ultraconservadurismo cómplice.

Vayamos a las interrogantes.

¿Cuál fue más estropeado, el aburrido mensajero o el productor televisivo?

Por desconocimiento, al codificador audiovisual –que fue el más afectado- no se le ocurrió, hace unos años, solicitar, amparado en la Ley general 200-004 de libre acceso a la información pública,  por qué tantos contratos en tan poquísimas personas, con cuáles mecanismos fueron asignados y los montos de los presupuestos  administrados por los ministros administrativos de la Presidencia en los últimos diez años. ¿Acaso 50 mil millones de pesos, 100 mil millones o más? ¿Quién podría precisar esos datos?

Tampoco atinó a interponer un recurso contencioso administrativo ante el Tribunal Superior Administrativo, por discriminación, privilegio,
tráfico de influencias y abuso de autoridad. En su artículo tercero, la Ley número 340-06 sobre compras y contrataciones de bienes, obras,
servicios y concesiones del Estado requiere los principios de equidad, participación, razonabilidad, transparencia, publicidad, eficiencia,
economía y flexibilidad, responsabilidad, moralidad y buena fe.

La Constitución también auxilia. En su artículo 39 en torno a derecho a la igualdad, expresa que las personas “gozan de los mismos derechos, libertades y oportunidad”, y que “la República condena todo privilegio y situación que tienda a quebrantar la igualdad de las dominicanas y dominicanos, entre quienes no deben existir otras diferencias que las que resulten de sus talentos y de sus virtudes”.

Ahora, ¿qué es la publicidad? Digamos, con simpleza, que es un mensaje pagado insertado en un medio de comunicación, estructurado en función de una técnica, un arte y una disciplina científica, con una ontogénesis (formación y desarrollo) enraizada en la historia económico-social de la humanidad.

¿Se necesita la publicidad estatal?

Para su comprensión y justificación, vamos a dividirla en
tres segmentos, en el remanso de su contenido:

1.- Publicidad legal: licitaciones, subastas, ventas de  inmuebles, convocatorias a asambleas y sesiones, como las cámaras legislativas; estados financieros, resoluciones, invitaciones a consultas públicas, comunicados explicativos; avisos de subvenciones, pagos, aumentos o reducciones de las tarifas de luz, agua, pasaportes, impuestos, etc., fijación de audiencias, suspensión de servicios o labores y otros requeridos por la ley.

2.- Publicidad institucional: campañas sobre dengue, chicunguya, sida y Covid-19; apertura del año escolar, productos turísticos, instrucción para votar en elecciones nacionales o municipales, efemérides patrióticas, fomento de los valores cívicos, súplicas para respetar las leyes y proteger los recursos naturales, etc.

3.- Publicidad Botarate: mensajes superfluos/innecesarios y fotografías de funcionarios con proyectos electivos ocultos y consignación a la publicidad de partidas monetarias ajenas a esta.

¿Por cuáles razones se coloca publicidad en determinados espacios físicos o electrónicos?

Por su difusión extendida o alto ranking, su tradición e incidencia en las altas instancias de la sociedad, por compromisos políticos, amistad y presiones indirectas, advertencias o señales intimidatorias.

¿Para qué ciertos gobiernos han utilizado la publicidad?

En el pasado, gobiernos han premiado o castigado por desavenencia mediática, imponiendo arbitraria y discrecionalmente la censura previa y la autocensura, e impidiendo la circulación de informaciones y opiniones.

¿Han desaparecido instrumentos de divulgación en las primeras dos décadas del siglo XXI?

En los últimos ocho años desaparecieron, en la capital y el interior, unos 500 programas de televisión y radio, así como periódicos y revistas. Las razones han sido el inconstitucional anticipo del 18% de itbis, los cambios tecnológicos, el acaparamiento en las pautas publicitarias y la Covid-19.

Rimbombante, ha hecho acto de presencia un tropel de digitales, pero -casi en su generalidad- opera sin rentabilidad, por los bajos precios
de las tarifas publicitarias, el disminuido porcentaje de colocación en relación con los otros massmediáticos, la marejada de la desconfianza en la villanía de las noticias falsas y erráticas, y el avasallamiento de los oligopolios globalizados (Facebook, You Tube, WahatsApp, Instagran, CNN, Univisión, Telemundo, etc.), que competitivamente sacan ventajas a las amplias audiencias, a la convergencia tecnológica y a la diversificación temática, como la espectacularidad y el entretenimiento.

¿Debe un gobierno socorrer en el torbellino de la tempestad?

Los medios de comunicación robustecen la calidad de la democracia, con la difusión de opiniones y las denuncias; defienden el patrimonio
público y la transparencia en la administración pública. La Carta Magna garantiza el derecho a la información (artículo 49) y “la protección efectiva de los derechos de la persona, el respeto de su dignidad y la obtención de los medios que le permitan perfeccionarse de forma igualitaria, equivativay progresiva, dentro de un marco de libertad individual y de justicia social, compatible con el orden público, el bienestar general y los derechos de todos y todas” (artículo 8).

Los massmedias también coadyuvan con la dinamización de la economía y crean más de 50 mil empleos: periodistas, publirrelacionistas, creativos publicitarios, locutores, diseñadores gráficos, digitadores, productores de comerciales y documentales, medidores de audiencias, monitoreadores, impresores, colocadores de vallas, letreros, murales, bajantes de andamios, exhibidores, señalización, etc. Ellos tienen derecho al trabajo, conforme a la Ley Sustantiva.

El 4 de mayo de 1880, desde Puerto Plata el presidente Gregorio Luperón ordenó la asignación de 40 pesos mensuales a la prensa escrita, la única que existía. Efecto positivo del decreto 1849 fue el nacimiento de más de 150 periódicos y revistas, entre ellos los primeros diarios: El Telegrama (1882), Diario del Ozama (1883), El Eco de la Opinión (1885) y Listín Diario Marítimo (1889), así como la fundación, en 1883, de la primera Asociación de Prensa, que presidió Francisco Gregorio Billini, quien en 1884 fue juramentado como presidente de la República.

Para finiquitar privilegios, redivirlos y facilitar su recomposición sería útil estudiar las siguientes posibilidades en favor de los medios con registros de proveedores y estrictas supervisiones y evaluaciones por sus asociaciones representativas:

1.- Establecer un instrumento técnico, equilibrado/rotativo y transparente para la distribución del pastel publicitario, como los niveles de lectoría o audiencia y los aspectos legales. Esta despunta como el punto más sensible de la política comunicacional de un gobierno.

2.- Suprimirles, por un tiempo prudente, la aplicación del
itbis.

3.- Promover la sanción de una ley que regule la publicidad estatal.

Esas y otras disposiciones alejarían a la República Dominicana de las inmediaciones del ciclo cuantitativo más convulsionado de la prensa nacional: el de la Anexión a España (1861-1865), en que en minúsculos poblados circularon apenas cuatro periódicos menudos, por efecto de la economía de guerra. Ahuyentemos esos paralelos y perjuicios fatales en esta economía pandémica, con ropaje de economía de guerra.

¡Cultura Viva! «Contracanto a tu desaparición, Chico González», por Lincoln López

Lincoln López

¨Dijeron que estabas muerto,

Francisco Alberto, caramba;

y que en un sitio ignorado

enterraron tu fusil

Francisco Alberto y tu cuerpo,

Francisco Alberto, caramba…¨

(Chico González)

Dijeron que te habías ido en un ¨carrito público¨ aquella tarde de octubre que te trasladaría a tu casa paterna en Villa González, luego de posponer nuestro ensayo y compromiso quincenal, yo como apuntador, y tu como declamador  único, para escenificar el ¨Contracanto a Walt Whitman¨, en una función que nunca pudiste estrenar. ¡Quién iba a pensar que ese recorrido se convertiría en una desaparición inadmisiblemente permanente!

Había en ti algo más allá que el desafío artístico por interpretar ese complejo y extenso poema épico de nuestro Poeta Nacional, dividido en 17 partes, reflexionando sobre Whitman, y, sobre la historia de la sociedad norteamericana. Para ese entonces tu talento y tu compromiso social con el Pueblo Dominicano te había consagrado tanto como declamador como un intelectual, demostrados desde el  afamado grupo musical Expresión Joven. Era tu desafío  tratando de vencer el aneurisma que tronchó tu futuro personal y social.

Francisco ¨Chico¨ Antonio González Silverio una de las figuras fundamentales del arte en los años 70, fue un poeta, escritor y declamador que participó y organizó las protestas políticas por una mejor nación durante esos años, abrazando como su propia causa la pobreza social y la solidaridad con los presos políticos. Sus presentaciones nacionales las realizaron por la solidaridad de asociaciones y clubes culturales en un contexto político muy difícil a causa de la represión oficial de esos años. Su evento cumbre fue cuando el grupo asumió la dirección artística de ¨7 Días con el Pueblo¨.  Además, realizó presentaciones con el grupo Expresión Joven en Canadá, Puerto Rico y Estados Unidos…

Desde muy temprana edad demostró aptitudes artísticas en su ciudad natal de Santiago de los Caballeros.  Estudió teatro y declamación en la Escuela de Bellas Artes, y luego, cursó la carrera de Derecho en la Universidad Católica Madre y Maestra. Chico González nació líder. Carismático, alegre, solidario y creativo. Fue un escritor precoz, en su etapa juvenil escribió sonetos como éste titulado ¨Morena¨, cuyos primeros versos dicen:

¨Sentada junto al mar estaba un día,

una niña morena y muy hermosa,

y le pregunta ésta al mar que la escuchaba:

¿conoces tu el secreto profundo de las cosas?…¨

(Chico González)

Octubre, el mismo mes que abrió el breve paréntesis a tu vida física, no lo pudo cerrar, porque los poetas comprometidos como tu no mueren, viven en las mentes y en los corazones de un pueblo que recordará tus composiciones y tus versos, recogidos en ¨Delirios de un Náufrago¨, ¨Con Cuba¨…

¨¿qué ha sido un gran poeta indeclinable

sino un estanque límpido

donde un pueblo descubre su perfecto

semblante?

(Contracanto… de Pedro Mir)

Fuente: ©La Información

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