Opiniones

«Educando a prevenir desastres»

Frank Espino

Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes. Khalil Gibran (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés.  
Dr. Frank Espino

Siempre que se presentan fenómenos naturales todos nos ponemos alerta, independientemente de que estemos en riesgos o no. Pero los más afectados,  obvio; son los que más se desesperan y los que sufren estas desgracias.

Nosotros hemos sido partidarios de que en las escuelas se incluya una materia con carácter obligatorio de “Primeros Auxilios”, y otra que podía ser “Mitigación de desastres”

La explicación es bien clara. Vivimos en un país que por su geografía, somos  isleños caribeños, y con recursos  limitados. ¡Siempre estaremos expuestos a cualquier calamidad! Sean estas de origen natural o provocado.

Entiendo que no existen en estos momentos las estructuras físicas convencionales, electrónicas, ni viales que puedan salvar vidas adecuadamente.

Por eso, lo más lógico sería pensar  en ir preparando a toda esa juventud. Sobre todo la clase estudiantil; que sin lugar a dudas en un por ciento muy elevado son de los estratos más pobres, y que un por ciento de ellos, están ubicados en regiones rurales, o en lugares que circundan las grandes urbes, lo que les dificulta mas todavía tener una adecuada  respuesta a lo imprevisto.

Si se ve de una manera macro, resulta  difícil y hasta imposible de llevar a cabo esta tarea.

Sin embargo, no podemos verlo así con aire de frustración. Ya que aunque no lo visualizamos, los ministerios tanto de Educación como de Salud Pública, cuenta con un personal cada vez más numeroso, y que tiene presencia en todo el territorio nacional por apartado que luzcan los lugares.

Proponemos: Que se  adecúen y valoren normas para llevar a cabo todo lo referente a primeros auxilios y otras maniobras que puedan ser útiles en momentos se presenten: accidentes automovilísticos, incendios, salvamento y recuperación de personas en peligro de ahogamiento por agua, heridas, ciclones, terremotos por citar unas cuantas.

Estas enseñanzas se darían a instructores, en centros clínicos y universitarios por expertos. Sobre todo a aquel personal médico, que necesiten de su pasantía, aquellos que están ubicados en pueblos y comunidades lejanas, para que se les instruya, y estos a su vez, tengan un desplazamiento a todas escuelas  y liceos por un espacio de tiempo que será determinado por una comisión que se encargue de darle seguimiento tanto del Ministerio de Educación, como de Salud Pública.  

También participe el Colegio Medico Dominicano, las Universidades, Iglesias, y aquellas ONG’s que puedan formar parte de este conglomerado con participación directa del COE, Bomberos, y que pueda haber una integración de los sistemas de Seguridad Estatal, para asegurar un buen desempeño.

De lograrse este Plan Piloto, que debe empezar por ciudades y comunidades de alto riesgo, veremos los resultados en poco tiempo, ya que se contribuiría de esta manera, que desde la clase más humilde, hasta la más alta, sobre todo la estudiantil, tendrán un conocimiento elemental que podría salvarles la vida a ellos, a sus familiares y a toda una comunidad. 

El autor es médico, escritor y profesor universitario

Fuente: La Información.

Johnny Pacheco: «Magíster Populi»

Lincoln López / Cultura Viva.

La Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA) había comenzado la docencia de su primer ciclo 1-2004 (enero-abril) cuando los medios de comunicación informaban al país sobre la visita a su ciudad natal, Santiago de los Caballeros, de un gran artista popular de fama internacional y una figura fundamental  de la música latina: Johnny Pacheco.

En esa época quien esto escribe, ocupaba la Dirección del Departamento de Arte y Cultura de UTESA, y consideré la opción de presentar algún tipo de reconocimiento, de aprobarse por parte de la universidad, podría sumarse  al programa de homenajes dedicados a ese carismático y talentoso flautista, director de orquesta, productor y compositor que, siendo un niño de 11 años, tuvo que dejar su barrio de ¨Los Pepines¨, para acompañar a su familia Pacheco-Kniping como emigrante a la ciudad de  Nueva York.  

De excepcional podía calificarse la carrera artística de Juan Azarías (Johnny) Pacheco Kniping (1935-2021) de más de 50 años, mostrando un repertorio creativo, talentoso y variado, desde que formó su primera orquesta Pacheco y su Charanga en 1960, y, la segunda: Estrellas de la Fania en 1968; además, una disquera e impulsora de artistas. Con sus más de 150 composiciones y los millones de discos vendidos, lo convirtieron en una estrella mundial, aplaudido en Estados Unidos, Europa, África, Asia y América Latina.

Por la calidad de su trabajo artístico, Johnny Pacheco recibió importantes y diversos premios y reconocimientos: 9 nominaciones a los Premios Grammy y Latin Grammy, Premio Bobby R. Capó, Premio Casandra al artista internacional, Premio de Artes Magnetofónicas NARAS (Primer productor latino en recibirlo), Premio a la Excelencia Musical, su nombre fue instalado en el Teatro Latino de Fama Internacional,  Gloria de la música nacional y afro antillana por el Senado de la República Dominicana, Medalla Presidencial de Honor de la República Dominicana…

Fueron apoderadas las autoridades universitarias de UTESA, de la propuesta con su nombre y currículo, para que se le otorgase un título de honor de posgrado. Cumplido el procedimiento del Reglamento Académico, y después “de oír el parecer de los Consejos Directivo y Académico, así como el parecer de personalidades e instituciones representativas de la sociedad dominicana”, el Consejo Directivo Universitario resolvió otorgarle el título de “Magíster Populi” al maestro Johnny Pacheco. 

La Resolución es la número 07-04 de fecha 22 de abril del 2004, y está firmada por el Señor Rector Dr. Príamo Rodríguez Castillo y por la Vicerrectora de la Secretaría General, Josefina Cruz, MA.

El legado musical de Johnny Pacheco será imperecedero, pero sería más plausible emular el programa de beca anual creada por Pacheco, a fin de que un joven con talento musical de esta provincia, pueda continuar sus estudios a nivel superior.

© La Información. 

¡Qué vergüenza!

No hace demasiado tiempo, solamente algo más de doce años, que la Cámara de Cuentas de la República fue estremecida con escándalos que pocos querían admitir, lo que dio lugar a la intervención del Congreso y se iniciara un juicio político contra su presidente y la mayoría de sus miembros, que al final renunciaron en medio del proceso.


Ahora nos encontramos en otra situación desconcertante que envuelve a la totalidad de los miembros de ese cuerpo, sometidos a una investigación criminal que ayer tuvo un escalamiento, el allanamiento del edificio sede. ¡Impresionante! El Ministerio Público, con 22 fiscales y un amplio dispositivo policial en un allanamiento a la Cámara de Cuentas de la República. Un acontecimiento histórico.

Los responsables de la investigación criminal en el país persiguen a los miembros titulares de la Cámara de Cuentas y a otros funcionarios por presuntamente incurrir en obstrucción a la justicia, falsificación de documentos públicos, asociación de malhechores, complicidad en los tipos penales de desfalco, estafa contra el Estado y lavado de activos provenientes de actos de corrupción.

Gravísimo. Tanto, que el titular de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA) Wilson Camacho ha dicho que la “Cámara de Cuentas ha sido cómplice de corrupción y ha actuado en contra de la democracia.”

Y resulta que la Cámara de Cuentas es un pilar de la democracia con rango constitucional, que según el artículo 248 de la Constitución “es el órgano superior externo de control fiscal de los recursos públicos, de los procesos administrativos y del patrimonio del Estado. Tiene personalidad jurídica, carácter técnico y goza de autonomía administrativa, operativa y presupuestaria.”

¡Es un horror! ¿Cómo es posible?

No vamos a condenar a nadie. No vamos a declarar culpables a los titulares de la Cámara de Cuentas, pero solamente con ver, observar lo que ocurre, es inevitable preguntarse hasta dónde se había llegado en la descomposición institucional de la Nación.

Podría decirse que lo nuevo es la iniciativa anticorrupción. Pero está más que claro una degradación que viene de atrás, desde que se empezó a manipular los órganos del Estado por conveniencia para encubrir la corrupción y con ella obtener beneficios políticos en la búsqueda de la perpetuación en el poder.

¡Qué vergüenza!

Fuente: El Caribe

Los “Panfleteros de Santiago”: Cuando los jóvenes eran jóvenes

Fidelio Despradel (Caricatura de CRISTIAN HERNÁNDEZ)

Fidelio Despradel

Conozco a Negro Veras, desde que, en la noche del 24 de noviembre de 1962, nos enfrentamos, yo como Secretario de Organización del Comité Central del 14 de Junio, que había viajado a Santiago para supervisar y dirigir la importante concentración que celebraríamos, el próximo día, 25 de noviembre, Primer Homenaje del 14 de Junio a Minerva Mirabal y sus solidarias hermanas, en el segundo aniversario de su vil asesinato.

Negro, era un joven fogoso, dirigente del Partido Socialista Popular, en Santiago, y cuando llegué a esa ciudad y a La Plaza Valerio, donde celebraríamos tan importante concentración, serían como las diez horas de la noche, los organizadores locales del 14 de junio, me mostraron un inmenso letrero, de esos que se denominan “cruza calle”, que el partido al cual pertenecía Negro, había colocado, frente a frente, de la tribuna desde donde Manolo dirigiría el discurso central de la concentración regional.

Nuestros compañeros en Santiago estaban a punto de enfrentarse a Negro y los militantes del PSP, para desmontar aquel “cruza calles”, y colocar el que yo había traído desde la capital con la consigna central del 14 de Junio.

El enfrentamiento físico estaba a punto de empezar, porque Negro, a la cabeza de los militantes del PSP, se había negado sistemáticamente a retirar aquel ostentosamente visible “cruza calles”, donde lo que procedía era que nosotros colocáramos, en aquella posición, la tela que yo mismo había traído desde la capital.

Un enfrentamiento como el que estaba a punto de empezar, no le convenía al éxito y desenvolvimiento de aquella, la Primera Gran Concentración en Homenaje a Minerva y sus hermanas heroínas, y muy consciente con ello, después de comprobar que Negro Veras no iba a ceder, por más sólidos que fueran mis argumentos, apelé, a eso de la medianoche, a indagar la dirección de mi amigo íntimo Luis Gómez Pérez, que ya era un alto dirigente del PSP, despertarlo, explicarle la situación y solicitarle que se pusiera la ropa y viniera conmigo a resolver aquel impasse. Negro cedió ante la autoridad y argumentos de Luis.

Siempre comentamos, Negro y yo, jocosamente, aquel trance. ¡Así conocí al amigo y compañero de ideales y lucha!

Negro, de quien soy amigo y camarada, desde esa noche, en extremo lluviosa, con quien comparto ideales y esfuerzos, cada uno en su ámbito de acción, me ha pedido que escriba unas líneas sobre un artículo escrito por Manuel Bueno, el más joven -15 años- del grupo “Unión de Grupos Revolucionarios Independientes, (UGRI)”, que la historia ha rescatado como “Los Panfleteros de Santiago”, quien, habiendo fallecido el 30 de abril del 2003, escribió, el 5 de febrero de 1981, en el ya desparecido periódico El Sol, el trabajo “Wen Guillén y los Panfleteros de Santiago”.

Mi respuesta fue un ¡SI! Incondicional. Mi conciencia me impide responder en otra forma, no solo al amigo y compañeros de ideales y lucha, como lo es Negro Veras, sino por el ejemplo de los “Panfleteros de Santiago”, uno de los modelos más prístino, que tiene esa rica y trascendente historia del rol de la juventud, en las luchas libertarias de nuestro pueblo, en “los años de luz y de lucha”.

¿Quién es Manuel Bueno y su emotivo y justo rescate de la memoria de Wen Guillén y Los Panfleteros de Santiago? 

Ya afirmé que Manuel Bueno era “el más joven -15 años- del grupo antitrujillista UGRI, conocido como “Los Panfleteros de Santiago”, agregando que Manuel fue apresado junto al grueso de aquel grupo revolucionario de jóvenes, y vivió en carne propia y en la gran sensibilidad de aquel joven de 15 años, la más profunda perversidad a que una colectividad de seres humanos pudieran llegar en país cualquiera de la tierra.

¿Y quién fue Wenceslao Guillén Gómez -Wen Guillén-?

El joven de 20 años, líder de aquel grupo de héroes y valientes, de aquel colectivo de jóvenes-héroes, que se organizaron para contribuir a que el pueblo dominicano, con sus propias fuerzas, se organizara, se preparara y se insurreccionara, para borrar de la faz de la tierra la satrapía encabezada por Rafael Leónidas Trujillo, abriendo el camino de la democracia “Del Pueblo y Para el Pueblo”, como bien planteo tempranamente nuestro Juan Pablo Duarte.

Voy a iniciar el rescate de Manuel Bueno y su artículo publicado el 5 de febrero de 1981 en el periódico El Sol, desaparecido muchos años atrás, en el cual reivindicaba la memoria de Wenceslao Guillén Gómez -Wen Guillén-, líder de los jóvenes denominados “Los Panfleteros de Santiago”.

Y para ello voy a empezar reproduciendo un trozo del Manifiesto de los Héroes de la Raza Inmortal, -expedición de Constanza, Maimón y Estero Hondo -junio 1959-, rescatado por Manolo Tavárez, el 14 de Junio de 1963, ante más de 50,000 dominicanos y dominicanas, en la histórica concentración celebrada en el Parque Independencia, el 14 de Junio del año 1963. Este trozo del Manifiesto dice así:

“La realización de los fines que nos hemos propuesto, entrañara la transformación integral de las condiciones de vida del pueblo

“Significara destruir las viejas estructuras políticas y sociales que han condicionado la vida dolorosa del pueblo dominicano

“Significara destruir esas estructuras y levantar de sus ruinas, una realidad nueva, estremecida de alientos justicieros

“Significara en suma, levantar sobre nuevas bases las realidades dominicanas, para que el hombre pueda realizarse libre de toda coyunda, y para que la Patria se levante sobre su propia dignidad, creando un estado social, sin mengua de su soberanía”.

Ese anhelo, expresado en unas cuantas palabras, llevó a una generación de hombres y mujeres dominicanos y de muchas otras nacionalidades, algunos de ellos ya entrados en edad madura, y que fueron acompañados por sus hijos -La Raza Inmortal-, a iniciar la lucha armada contra el régimen, para derrocar a Trujillo, pagando el precio de las más crueles torturas y la muerte. 

Defendían con sus vidas la idea de la necesidad de iniciar la lucha armada contra el régimen, levantar con ello la conciencia nacional, y con la fuerza del pueblo y su juventud, construir un cambio radical, como se expresa en el trozo del manifiesto leído por Manolo en la Gran Concentración del 14 de Junio de 1963.

Fue ese el mismo clamor por el que lucharon y se sacrificaron aquellos jóvenes-héroes de “Los Panfleteros de Santiago”, y es el mismo anhelo que ha llevado a múltiples generaciones de luchadores y luchadoras dominicanas, a empeñarse a cumplir con ese compromiso con la Patria y su Pueblo.

Manuel Bueno y el rescate de “Los Panfleteros de Santiago” y su líder, Wenceslao Guillén

Nos dice Manuel Bueno en su artículo:

 “Postergué durante veintiún años referirme al tema, queriendo evitar mayores tribulaciones a una madre como Thelma Gómez, para quien su amadísimo hijo Wen siguió siempre viviendo en su corazón, lacerado por profundas y sangrantes heridas con su abrupta desaparición”.

“Pero es ya la hora de lanzarse al rescate de este descomunal héroe nacional –mártir a sus veinte años- que se llama Wenceslao Guillén Gómez (Wen Guillén)”

Continuando su narración, plantea:

“En un artículo reciente, el doctor Negro Veras, integrante de ese grupo de jóvenes y valientes intelectuales que se nucleó alrededor de la figura aglutinante de Wen Guillén, y a cuyo valor sin límites, al igual que muchos otros, debe la vida, rompió el silencio ponderando una serie de cualidades y virtudes del desaparecido líder y algunos detalles de su lucha infatigable por derrotar la tiranía.

“Ese artículo me incentivó a producir el presente, en el cual revelaré los rasgos más sobresalientes de la actividad revolucionaria de Wen y parte de los episodios terroríficos que padeció, junto a sus demás compañeros, en las ergástulas del déspota, hasta caer vilmente asesinado por sus sicarios”.

Manuel contaba con tan solo 15 años de edad, en aquellos días de enero de 1960, cuando los esbirros del Servicio de Inteligencia Militar, empezaron a trasladar, en un vehículo especial, a los jóvenes que en ese momento nos encontrábamos en el Cuartel de la Policía, hacia el infierno de “La 40” – desde donde el día 21 esos mismos jóvenes habíamos vivido los actos de tortura más dantescos que la imaginación humana pudiera concebir.

Y continúa..:

“Wen se distinguió desde temprana edad en los círculos estudiantiles del Liceo Secundario de Santiago, por un inusitado y tesonero afán de superación intelectual que escapaba a la situación imperante a mediados de la década del cincuenta. En su mirada penetrante reflejaba una inteligencia y madurez poco comunes en un púber.

 De extracción humilde, debió conformarse con los libros que encontró a su alcance en la biblioteca de la “Sociedad Amantes de la Luz”, donde se convirtió en asiduo lector, de libros políticos de Vargas Vila, y hasta una vieja edición que había del Capital, de Marx, el cual dejó marcado al caer prisionero”.

“Su pensamiento político era de una claridad y conciencia increíbles para el momento incierto que le tocó vivir, llegando al convencimiento que solo desde dentro se podía hacer la revolución (…) Las armas están aquí, las tienen ellos mismos, y solamente tenemos que prepararnos para aprender a quitárselas, solía expresar a sus íntimos. Por eso prefirió formar su propio grupo de noveles y confiables futuros combatientes, al cual bautizó con el nombre de “Unión de Grupos Revolucionarios Independientes, (UGRI)”, aunque no por eso dejó de mantener contacto con el Movimiento “14 de Junio”.

Y continúa Manuel..:

“Se trazó un plan de acción que consistía de varias fases, empezando con el desarrollo simultáneo de la capacidad física a través del ejercicio y la adquisición de conciencia política por medio del estudio. Sostuvo la tesis de que se debía ir minando paralelamente la estabilidad del régimen, mediante progresivas acciones de propaganda y sabotaje, las que puso en marcha inmediatamente….”

Recuerden que se trataba de un colectivo de jóvenes, que no pasaban de los veinte años y que el más joven, Manuel Bueno, solo tenía 15.

(…) “Fue el contenido de la literatura de esos panfletos, acción que determinó el sobrenombre de “Los Panfleteros de Santiago” a nuestro grupo de UGRI, lo que realmente provocó “la condena a muerte” por Trujillo, de todos sus participantes. Estaban impresos en ambas caras de la mitad del papel 81/2 x 11, con la siguiente proclama en el lado frontal: “¡Viva la Revolución!”, ¡Abajo el Tirano! ¡Libertad o Muerte!, UGRI, y en el reverso, una sentencia que “el jefe” no podía perdonar: “Con perdón de la expresión, Trujillo es una Mierda”.

Continuamos..:

“Ya en La 40, Wen se destacó frente a sus torturadores, de la mayoría de los jóvenes que iban cayendo prisioneros, por su valentía y extraordinaria capacidad para resistir el dolor, y su firmeza para enfrentar los interrogatorios manteniendo sus posturas. 

Sentado en la silla eléctrica, y viendo sus captores que no había forma de arrancarle una confesión que delatara a sus colaboradores, puesto que sostenía que había trabajado solamente con los pocos que ya se encontraban detenidos, uno de los esbirros pidió que le trajeran el cuchillo de la cocina, y cuando procedía a clavarlo en su escroto para arrancarle los testículos, un compañero que observaba frente a él esta malvada operación, y quien había resistido previamente los corrientazos, ya que trabajaba como liniero en la Compañía de Electricidad, no pudo resistir tan macabro espectáculo, y gritó: “Wen, te vas a dejar matar, Déjenlo, que yo voy a hablar”.

“Por este y muchos otros gestos de valor los matones a sueldo de La 40 le apodaron “el célebre Wen”.

Continúa Manuel Bueno en su artículo..:

“luego, en las solitarias del sótano del Palacio de la Policía, a las que fuimos trasladados catorce de nosotros, la madrugada del 21 de enero de 1960 desnudos en una guagua celular, enseñándome a fabricar un tipo de bomba de tiempo que me dijo le transmitió Manolo, y haciéndome jurarle continuar la lucha, pues ya tenía una clara convicción: “A todos nosotros nos van a matar, y tú eres quien tiene las mayores probabilidades de sobrevivir, de manera que tienes que hacerte cargo”. ÉL tenía entonces veinte años y yo quince. 

 “No sé exactamente cuál noche le tocó a Wen, pero entre el 25 y 29 de ese mes de enero, pude percatarme de cómo nos fueron procurando en pequeños grupos los calieses del SIM, para el regreso a La 40, y luego de indescriptibles torturas, inventar cada madrugada, asesorados por expertos exagentes nazis, la forma más cruel de completar la orden de exterminio emanada del sátrapa. A uno de los muchachos le fueron extrayendo la sangre con una jeringuilla hipodérmica, para irla derramando en su presencia, en el patio de la cárcel, hasta perder el conocimiento y luego morir”.

Y ya concluyendo su dramático artículo, Manuel Bueno nos dice….:

“Existieron pormenores que todavía me revuelven el estómago, y me hacen asomar las lágrimas cada vez que los reedita mi memoria; tan desagradables, que mejor es no contarlos y poder olvidarlos, y si ahora he traído algunos a colación para honrar la memoria de ese gran luchador y héroe nuestro que se llama Wen Guillén, ha sido porque considero que, por duro que haya sido, nuestras juventudes de hoy no deben ignorar las atrocidades cometidas por los secuaces de la funesta Era de Trujillo”.

Y culmina su revelador y valiente artículo, con las siguientes palabras:

“Debemos continuar rescatando del anonimato a nuestros verdaderos héroes y mártires, dando a conocer su ideario, su trayectoria de lucha y afanes revolucionarios, reconociéndoles como nuestros únicos prohombres acreedores de honrar con sus nombres nuestras escuelas, plazas y calles principales, desplazando muchos falsos ídolos de barro que hoy ocupan esas posiciones señeras, aupados por los panegiristas y adulones, y que son más bien merecedores del escarnio y el olvido del pueblo. Loor a Wenceslao Marcial Guillén Gómez. (WEN GUILLÉN)”.

Soy revolucionario desde esos años de 1958, 1959 y 1960. Fui hecho prisionero en agosto o septiembre de 1959, y conducido al centro de tortura de “La 40”.

Apoyo militantemente la intención de Negro Veras, de publicar el artículo y la vida de Manuel Bueno, quien con solo 15 años, el más joven de “Los Panfleteros de Santiago”, también participó en la Guerra de Abril, fallecido de muerte natural el 30 de abril del año 2003.

Y principalmente, la vida, pensamiento y acción, del mentor y jefe de “Los Panfleteros de Santiago”, uno de los verdaderos gigantes de la historia del combativo pueblo dominicano. 

Nos acostumbramos los catorcistas a escuchar a Manolo y sus compañeros de “La 40”, hablar emotivamente del heroísmo y sacrificio de los jóvenes “panfleteros”. Eso fue lo que viví con Manolo y sus compañeros de “La 40”, elogiando, siempre con extremo respeto, desde aquel Movimiento Revolucionario 14 de Junio, combativo, en los días de agosto de 1961, cuando hube de regresar, junto con otros compañeros, después de agotar un gran periplo por las Antillas, América y Europa, en gestiones para comprar armas y garantizar su llegada a la República Dominicana, para reforzar la “insurgencia del pueblo dominicano”, que fue la Tercera Decisión Tomada por la Directiva Clandestina del “Movimiento Revolucionario 14 de junio”, el 10 de enero de 1960.

¡Apúntenlo…!: La tercera resolución de la reunión constitutiva del 10 de enero del 1060.

Es sumamente importante que nuestros jóvenes de hoy conozcan la historia de heroísmo y lucha que protagonizaron sus iguales de aquellos años de combate y búsqueda de una luz en el horizonte del pueblo dominicano, y que conozcan que ese comportamiento de la juventud de vanguardia no es nuevo…; viene desde la Trinitaria, encabezada por nuestro Juan Pablo Duarte, y continua a través de toda nuestra aciaga historia por la libertad, la independencia y soberanía, y por la democracia auténtica: Por el Pueblo y Para el Pueblo.

Todo este cúmulo de luchas y sacrificios, frustrado por la entrada en la dirección del Estado de una oligarquía rapaz, que derroco, primero, el gobierno democrático del profesor Juan Bosch, y luego, con la capitanía de gobierno y el ejército de los Estados Unidos, frustró la bella Revolución Democrática Triunfante de abril de 1965, robándose luego (robándose es el término correcto), en un proceso que llega hasta el día de hoy, el inmenso emporio industrial, eléctrico, azucarero y agrícola, construido por Trujillo con la sangre, el sudor y el sacrificio del pueblo dominicano.

Repito…: nuestros jóvenes, que son el futuro de la patria, deben conocer la acción de sus insignes predecesores. 

“Los Panfleteros de Santiago” sembraron con su sangre esa semilla.

¡Loor a estos grandes héroes!

La Información.

Regresar a clases presenciales: instructivo de uso

Los nuevos lineamientos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos para que los estudiantes vuelvan a clases presenciales son un buen primer paso, pero se necesitará más para regresar a las escuelas todos los días.

Por Emily Oster / © New York Times

A once meses del inicio de la pandemia, las escuelas permanecen cerradas en muchos lugares de Estados Unidos. Como muchos maestros siguen a la espera de ser vacunados, la duda sobre si deben reabrirse ha sido puesta a debate en ciudades como Chicago, donde los maestros acaban de volver a las aulas después de largas negociaciones. En San Francisco, el fiscal de la ciudad demandó al distrito escolar por no lograr impartir clases presenciales. El 12 de febrero, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés), que han reconocido que el aprendizaje presencial se puede realizar de manera segura, anunciaron lineamientos sobre cómo hacerlo. Sus recomendaciones incluyen uso universal de cubrebocas, lavado de manos, distanciamiento social, rastreo de contactos y desinfección.

Según los nuevos lineamientos, para reabrir por completo las escuelas primarias, secundarias y los bachilleratos de Estados Unidos a la enseñanza presencial, las tasas de infección de la COVID-19 en una comunidad deben ser muy bajas; en la actualidad, pocos lugares en Estados Unidos cumplen con los criterios de la agencia. Mientras tanto, llevar a los estudiantes a las aulas para media jornada o restringir la asistencia a niños más pequeños podría seguir siendo la norma en muchos lugares.

Los CDC han dado un buen marco de referencia para lograr que más estudiantes regresen a los salones de clases. Sin embargo, los lineamientos dificultan hacer lo mejor para los niños del país: que todos los estudiantes, de todos los grados, estén presentes en las aulas cinco días a la semana.

La pandemia nos ha sorprendido una y otra vez. No obstante, debido al punto en que estamos, para el otoño es probable que una gran proporción de adultos estén vacunados y con certeza todos los maestros y el personal escolar deben tener acceso a las vacunas. Incluso con la propagación de las nuevas variantes del coronavirus, es probable que las altas tasas de vacunación disminuyan las tasas de COVID-19 (con suerte, disminuirán mucho). Sin embargo, es muy poco probable que los niños, sobre todo los menores de 12 años, hayan sido inmunizados para el otoño. Y no deberíamos esperar que las tasas de COVID-19 se reduzcan a cero para ese entonces o tal vez nunca.

Eso significa que las escuelas estadounidenses podrían enfrentar una situación diferente y menos peligrosa este otoño. Como resultado, los CDC deberían identificar dónde pueden actualizar sus lineamientos, cuando las tasas de infección disminuyan y las inoculaciones continúen, para asegurar que la mayor cantidad de niños puedan tomar clases de forma presencial cuando comience el siguiente año académico.

Los niños sin vacunar y la presencia de algunos casos de COVID-19 no deberían evitar que las escuelas reabran con un modelo cercano al normal. Los datos no apoyan la necesidad de esperar a que los niños estén vacunados para regresar a la escuela. Los niños son menos propensos que los adultos a infectarse de coronavirus y tienden a desarrollar casos menos graves. Además, las pérdidas para ellos al no acudir de manera presencial a la escuela son considerables.

Uno de los mayores obstáculos logísticos para reabrir es la recomendación de mantener dos metros de distancia entre los estudiantes: muchos planteles no tienen el espacio necesario. Los lineamientos de los CDC indican que esta distancia es crucial; incluso cuando la propagación comunitaria se encuentre en su punto más bajo, los lineamientos de la agencia recomiendan mantener los dos metros “lo más posible”. Sin embargo, algunos expertos en salud pública han argumentado que poco menos de 1 metro es suficiente; es posible que incluso una distancia menor pueda funcionar. Abrir a la máxima capacidad podría requerir que las escuelas usen la regla de menos de 1 metro o que encuentren la manera de expandirse. La agencia también debería proveer lineamientos más explícitos sobre la ventilación en los salones de clase. ¿Cuántas ventanas abiertas son suficientes? ¿Se requieren filtros de aire HEPA?

Las escuelas pueden crear cohortes, o grupos pequeños, para limitar el número de niños que interactúan entre ellos; esto reduce la propagación y también disminuye el impacto de una cuarentena cuando los niños son expuestos a la COVID-19. Sin embargo, las cohortes son más difíciles de manejar con estudiantes de secundaria y bachillerato que cambian de clase varias veces al día; además, podrían requerir más personal y aulas de las que poseen los planteles.

El autor es profesora de Economía en la Universidad de Brown y organizadora del comité de respuesta escolar para la COVID-19. Es la autora de Cribsheet: A Data-Driven Guide to Better, More Relaxed Parenting, From Birth to Preschool.

El Sonido de Pacheco

Por: José del Castillo Pichardo.

Fue iniciando los 60 cuando escuché ese nombre en la radio: Pacheco y su Charanga. Para mí, entonces lo tenía por cubano o boricua de Nueva York, más bien cubano, nunca un santiaguero pepinero nacido en 1935 como Juan Pablo Azarías Pacheco Kniping, hijo de clarinetista de la Lira del Yaque, emigrado a la gran urbe a los 11 años junto a su familia a mediados de los 40. Quien en un ciclo de 60 años de carrera fecunda, encabezaría uno de los fenómenos musicales más significativos de la historia de los latinos en Estados Unidos, de proyección universal: la salsa. Una fusión de géneros caribeños bailables (guaguancó, son, guajira, montuno) con influencias jazzísticas y de rock, fraguada entre músicos y cantantes boricuas, cubanos, panameños, dominicanos. Los condimentos étnico musicales del nuevo sonido originado en el corazón del Bronx, “el condado de la salsa”.

La charanga en Cuba era una formación musical caracterizada por una sección de cuerdas con varios violines, flauta de 5 llaves solista, piano, bajo acústico, percusión (pailas, tumbadora, güiro y claves), así como una línea de cantantes.

Pacheco rememora que, siendo niño, su madre acostumbraba a escuchar las radionovelas en las emisoras de Cuba. Por allí le llegó la música de Arcaño y sus Maravillas, los danzones fabulosos y otros géneros populares que admiró en su raíz antillana. Los que a mí me encandilaron en versión del maestro Antonio María Romeu en la voz de Barbarito Diez. Miel sobre hojuelas.

A la edad de 7 años, su padre Rafael Azarías le puso de Reyes una armónica, con la cual interpretó el merengue Compadre Pedro Juan, cuya destreza temprana sorprendió al progenitor. “Oh, este muchacho parece que será músico”, habría exclamado. Ya en el Bronx, le recomendó averiguar en la escuela a la que asistía si ofrecían clases de música. Allí le dijeron que no, pero le regalaron un viejo violín desvencijado que se llevó a la casa. Reparado, fue instrumento para las clases domésticas que le daba su padre, que además incluyeron clarinete y saxofón alto.

Este joven dominicano, ya trabajando en una orquesta americana de la NBC, sería identificado por tres músicos vinculados a Julliard School of Music, quienes promovieron su asistencia durante 3 años a esta prestigiosa academia, en la cual estudió percusión, como lo hiciera Tito Puente y Louie Ramírez, de quien Pacheco seleccionó su composición El Güiro de Macorina (“Esta melodía la quiero bailar/ tócala Pacheco, quiero gozar”) en su 1er LP grabado con su Charanga en 1959 y lanzado en el 60 por el sello Alegre Records, con ventas de más de 100 mil copias. Un exitazo que incluyó Agua de Clavelito de Miguel Pozo, vocalizado por Elliot Romero, Oyeme Mulata, El Chivo, La Malanga, Sabrosa como el Guarapo, Tema de Pacheco.

Otro volumen con esta formación bajo igual sello del 62, trajo Acuyuye de la autoría de Pacheco, Que suene la flauta, Vuela la Paloma, A Caballo, Rosalía, Alto Songo. Un nuevo álbum, con 12 cortes, registró El Chéchere, Cumbayé, Masacote, Cachetera, Suavito, Recuerdos de Arcaño, Pa´los pollos, Batchanga, Carnaval, Barrio.

Para esos años venía zumbando un nuevo ritmo, lanzado desde la plataforma habanera por Eduardo Davidson, con arreglo orquestal de Richard Egüé, que desplazaba rápidamente al chachachá en la costa Este de Estados Unidos. Bajo el título La Pachanga, la orquesta Sublime, de Cuba, acuñó una mezcla virtuosa de montuno con merengue, que al decir de Cristóbal Díaz Ayala, permitía una mayor soltura de las parejas sobre la pista para dibujar figuras. Una de sus partes decía, además de promover la nueva etiqueta, “Cuando yo siento los cueros/ cuando repica el timbal/ y las maracas se ríen/ siento mi cuerpo vibrar”. Y así nos pasaba a nosotros en las fiestecitas de la Martín Puche que sonaban el ritmo en moda.

En Cuba, coincidiendo con la revolución de los barbudos, causó furor. El Che decía que lo de Cuba era “socialismo con pachanga”. Pacheco, con el ojo puesto en el mercado, quiso apostar a la pachanga, pero como dice con humor, se le cruzó el gordito de Chubby Checker con el twist y no hubo para nadie en los States.

Con la fundación del sello Fania Records, en asociación con el abogado y empresario discográfico ítalo judío Jerry Masucci, arrancaría uno de los fenómenos más sobresalientes en el mundo de la música popular, al congregarse bajo esta etiqueta con el liderazgo musical de Pacheco, varias generaciones de artistas caribeños hispanoparlantes. Desde la veteranísima cantante Celia Cruz, la gloriosa Guarachera de Cuba voz de la influyente Sonora Matancera que admirara el dominicano, los boricuas Héctor Lavoe, Ismael Miranda, Cheo Feliciano, Pete “Conde” Rodríguez, Adalberto Santiago, Santos Colón, el panameño Rubén Blades.

Una camada de músicos virtuosos como los percusionistas Ray Barretto, Roberto Roena, Mongo Santamaría, el trombonista Willie Colón, el trompetista y guitarrista Bobby Valentín, los pianistas Larry Harlow, Richie Ray, Papo Lucca, el cuatrista Yomo Toro, entre otros. Con este elenco se iniciarían grabaciones emblemáticas de álbumes que batieron récord y los conciertos de Fania All Stars que abarrotaban los espacios públicos.

En 1968 se realizaría en el Red Garter Club, en Greenwich Village, la primera experiencia en esta dirección, de la cual provendrían sendos álbumes Live at the Red Garter. Seguiría en agosto 71, el concierto en Cheetah que reunió unos 4 mil asistentes, del cual saldrían un álbum doble y el film Our Latin Thing. Triunfante Anacaona de Tite Curet Alonso con el soneo raigal de Cheo Feliciano. Ahora vengo yo, en el teclado virtuoso del dinámico Richie Ray y con su pana full Bobby Cruz, pleno de alusiones a manera de “puyas” hacia otras bandas. Así como el climático Quítate tú de Pacheco y Valentín, con una rotación de vocalistas versificadores e improvisaciones de instrumentistas

En 1973 llegó el momento cumbre con el reto del Yankee Stadium. Unos 45 mil espectadores acudieron a la cita consagratoria de este fenómeno sociológico que “llegó para quedarse”, como decía Pacheco. Con la presencia en el programa del Gran Combo de Puerto Rico y Mongo Santamaría, junto a Fania All Stars en un cierre encendido. Ese mismo año, la inauguración del Coliseo Roberto Clemente en Puerto Rico, llevaría a los artistas de la Fania ante un público de 11 mil personas, de cuyo encuentro se produciría material para 2 álbumes y la película La Salsa.

El 74 llevaría en sus alas a nuestros músicos a conquistar el corazón de la Madre África, en el concierto de Zaire, congregando a unos 80 mil seguidores de estos géneros con raíces profundas en el continente negro. Luego Japón los recibiría con los brazos abiertos, país donde las bandas de salsa y su baile son especialmente populares con excelentes cultores.

En su carrera, Pacheco empató suerte con su querida Celia Cruz (“mi hermana, un talento único, mi adoración como amiga fenomenal”) y la combinación fue bomba. Desde 1974 lanzarían al mercado del disco Celia y Johnny, Tremendo Caché, Eternos, Celia, Johnny, Justo y Papo-Recordando el Ayer, Celia, Johnny y Pete, De Nuevo. Antes, el santiaguero –decía con orgullo regional que él era el número 30 de los caballeros, por cuanto en la isla sólo restaban 29- hizo liga mágica con otro mulato buenmozo de candado elegante, Pete “El Conde” Rodríguez y la hermandad fue fructífera. En 1970, el LP La Perfecta Combinación y a continuación, Los Compadres, Tres de Café y Dos de Azúcar, con material autoral de Tite Curet, De Nuevo los Compadres, Jícamo, Celebración, Salsobita, entre otros discos.

El genio como compositor, arreglista y director líder orquestal –aparte de productor discográfico y de espectáculos- que destacó a Pacheco durante más de medio siglo, ha quedado ampliamente patentizado en su obra, que perdura como un guayacán resistente y robusto. Su gracia en escena, insuflando energía como un conductor versátil con autoridad sobre sus músicos y empatía plena con sus cantantes, a los cuales se sumaba con entusiasmo contagioso. Son sellos distintivos de este caballero señero que nos sedujo con su arte, sin aspaviento. Sabio en su filosofía de vida; “cuidar siempre el instrumento, que en el cantante es la voz; vivir una vida limpia, que es una vida alegre”. Dotado de un fino sentido del humor, con la sonrisa a flor de labios.

El “Zorro de Plata”, como le bautizaron algunos por su cabellera bien cuidada, era un magnífico flautista, de oído aguzado y perspicacia rítmica cabalgaba con soltura sobre el tema sin perder los estribos, para siempre encajar en el centro de la pieza interpretada. Un arte difícil en la improvisación y recreación de un tema musical, que Pacheco dominaba como el que más. Uno de mis deleites preferidos al exponerme a su sonido. Cerrar los ojos y dejar que la flauta me guíe, como hiciera el flautista de Hamelin en el cuento retomado de los hermanos Grimm.

Con el flautista cubano José Fajardo, el de la Charanga Fajardo y sus Estrellas, junto al gran pianista y director boricua Eddie Palmieri, nuestro Pacheco grabó el LP Las Charangas Pacheco Fajardo Palmieri, una joyita con un arte meritorio en el diseño gráfico de la carátula. Otro álbum juntó a estos maestros, Pacheco y Fajardo.

Este dominicano gentil cultivó amistad con los grandes de la música latina en NYC. Mario Bauzá, a quien agradece el rigor de sus consejos. Tito Puente, fuente inspiradora. Machito, introductor de la música afrocubana. Compartía almuerzo semanal con Vicentico y Miguelito Valdés, con buen cognac y romático cigarro.

En 2014, Andresito Vanderhorst produjo un film dedicado a resaltar la trayectoria emblemática de Johnny Pacheco, Yo soy la Salsa. Tributo merecido a este ser multifacético. Estuve en la premier en Novo Centro, junto a mi hija Laura. Disfrutamos de esa noche con show en la terraza. Compartí con Pacheco, su esposa Cuqui y el eterno joven Ismael Miranda. Una jornada llena de magia y esplendor justiciero. Sentí orgullo por esta marca país, generosa. Dios lo tenga en gloria.

El autor es ensayista e historiador

Fuente: Diario Libre

«Poética del amor en San Valentín», por Patricio García

Es como una antorcha en las tinieblas: ella es el día.

Cuando aparece, se alzan las auroras.

Con sus brillos los soles reverberan

y la luna sonríe, si sonríen sus ojos.

Cuando su mirada relampaguea,

todos los ojos se cubren de lágrimas.

(“Cantos de amor árabes” (I), de las Mil y una Noches)

I.

PATRICIO GARCÍA POLANCO Lingüista y profesor universitario.

Sí, estamos en celebración de San Valentín, día consagrado al amor y a la amistad, que, en definitiva, son ramas de un mismo tronco.

Y aunque creo que el amor más auténtico no es el que se celebra pomposamente, sino el que se da discretamente, sin aspavientos ni exhibicionismos, muy distinto a esas relaciones empalagosas que muestran las revistas del corazón y los espacios faranduleros de la prensa escrita y televisiva (ahora amplificados por las redes sociales). En San Valentín y en las otras grandes celebraciones que marcan el calendario anual, todos acabamos sucumbiendo a la gran avalancha del consumismo, impulsada por las grandes empresas comerciales. De todos modos, es válida una celebración “sanvalentiniana” cuando se hace con autenticidad, sin ánimos de impresionar,no por el simple hecho de llenar unas expectativas y cumplir con un requisito.

Para no contravenir el ritual de la fecha, llevaba varios días hurgando en distintos libros, detrás de textos poéticos de contenido amoroso. Hay muchos, pero uno siempre desea encontrar una gran variedad para escoger aquellos que más se ajusten a nuestrasensibilidad y al gusto de nuestros potenciales lectores.

En verdad hay mucha poesía inspirada en el amor. Desde los tiempos más remotos se escribieron importantes textos líricos de contenido amatorio, incluso erótico. Una incursión por la literatura antigua (verbigracia, el Eclesiastés bíblico, las Mil y una noches…), partiendo desde el mismo inicio de la vida en comunidad, servirá para corroborarlo. Actualmente se conservan textos poéticos adscritos a esa temática de un período tan remoto como la época sumerio-babilónica, justo el tiempo y el lugar en que inició nuestra primera civilización.

En nuestro tiempo, la poesía romántica es cultivada de manera un tanto marginal, por no gozar del prestigio de otros temas, como –por ejemplo–problemas sociales y existenciales. Hay un bardo español de la Generación del 27, que no es muy conocido por estos submundos: Pedro Salinas. Este autor se decantó por una poética predominantemente amorosa, y su compañero de generación, Jorge Guillén, al prologarle una edición de sus Poesías completas escribió: “Era fatal que la poesía de Pedro Salinas culminase en el tema amoroso” (Guillén, 1991: 76). Empero, a mi parecer ningún tema está agotado o es poco relevante; todo depende de la altura a la que pueda ascender un poeta al componer su texto, evitando caer en lugares comunes.

Hay poemas de amor de una extraordinaria belleza, que resaltan los atributos y las bondades del ser amado. Algunos son muy pasionales; otros proclaman un amor más espiritual que físico: se centran en los valores inmateriales que distinguen al ser amado. Hay los que reflejan un grado de enamoramiento que raya en la locura. Y hay los que refieren unsentimiento más sosegado.

Pero la poesía amorosa no se circunscribe al texto escrito. La música, excepto el ruido que impropiamente llaman“música urbana”, está llena de poesía. De verdadera poesía envuelta en acordes: “No hablemos de amor, /dejemos los corazones /latir en armonía/con la paz de la tarde”. […] “Escucha, llueve música del cielo, /toma las estrellas en tu mano /nada es imposible en esta noche /para los dos” (Salvatore Adamo, baladista italiano).

Si amamos y somos correspondidos, el universo entero sonríe para nosotros. Pero cuando el desdén del ser que amamos nos hiere, no quisiéramos que esa mujer idolatrada, sea tan perfecta. Nos molesta la delicadeza de sus rasgos: su rostro, su sonrisa, su pelo, la marmórea simetría corporal… Vapuleados por su desdén o por sus enojos, la quisiéramos menos perfecta, disminuida en esa belleza que nos seduce. Y si nos quedan dudas de que es así, Silvio Rodríguez nos lo dirá poéticamente: “Ojalá se te acabe / la mirada constante / la palabra precisa /, la sonrisa perfecta /. Ojalá pase algo / que te borre depronto:/ una luz cegadora, / un disparo de nieve…”.

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Duarte y la Juventud

Fotografía real de Juan Pablo Duarte

Por: Luciano Filpo.

A 208 años del natalicio de Juan Pablo Duarte, la historia oficial sigue propiciando una entrega floral a su busto, la epidemia ha impedido el desfile grandilocuente, pero Los gorriones de los medios y representantes de los funcionarios han articulado retóricas para destacar el ideario, grandeza y consagración del prócer nacional.

A propósito de su natalicio el Ministerio de Educación ha aprobado la creación de la cátedra de moral y cívica con su nombre. Hace tiempo se tiene la concepción, que los valores y los buenos hábitos se aprenden con una lección mientras en la vida pública ocurre todo tipo de tropelía y agresión a la vida pública.

La confusión también ocurrió cuando en el marco del Plan Decenal de Educación se planteó la estrategia de los temas transversales para inculcar los valores ciudadanos, pero por incomprensión del magisterio y por falta de voluntad del Ministerio de Educación más el cuestionamiento frontal de la jerarquía de la iglesia católica, quién sostenía que la eliminación de la asignatura de moral y cívica era un punto de apoyo a la delincuencia, la descomposición y la pérdida de memoria.

La ordenanza 3’99 devuelve la asignatura mencionada al currículo, pero la descomposición social _ violencia, robo, agresión sexual, corrupción – ha seguido su agitado curso.

La conmemoración del nacimiento del padre de la patria es propicia para recuperar el esfuerzo denodado por este joven en la construcción de la dominicanidad. Viene a la vida Cuando se es Colonia española, crece bajo el periodo de la dominación haitiana, pero tuvo la oportunidad de conocer las ideas del liberalismo, nacionalismo y romanticismo. Su patriotismo y civismo se fortalecen con la expresión romántica del nacionalismo.

Esas corrientes ideológicas constituyen el Arsenal cultural de Duarte, a lo que se suman los principios del cristianismo.

El acervo cultural de Duarte fue colocado al servicio de la Patria, se consagró a la educación crítica de un grupo de jóvenes que creían posible la independencia nacional. El rol de maestro de Duarte es su gran obra procera, crear empatía juvenil, concienciar a la juventud, fundar la Sociedad Secreta La Trinitaria con sus apéndices de La Filantrópica y La Dramática.

Estos instrumentos permiten propagar la idea independentista y concretar el trabajo emancipador. El esfuerzo independentista de Duarte y sus compañeros debió lidiar con la objeción de pro haitianos y conservadores pro europeos, así como otros grupos oligárquicos criollos.

Los muchachos de la loca independencia no escatimaron esfuerzos para doblar el pulso de esos grupos recalcitrantes que sólo procuraban beneficios personales, y que como sostiene Duarte en su ideario «En lo que no se ponen de acuerdo nuestros libertos es en lo del amo que le quieren imponer al pueblo».

Duarte es un modelo que trasciende el tiempo, que inspira las energías para articular proyectos de nación que fortalezcan las instituciones públicas y la vida social. Duarte político es un activista que funda La Trinitaria como el instrumento desde donde se concientiza a la población, sus miembros juran con sangre el compromiso patriótico a favor de la dominicanidad.

Solicitar a sus hermanos que pongan al servicio de la patria el patrimonio familiar es un ejemplo genuino que debieran emular los políticos criollos, quienes en su visión patrimonial entienden la política para el beneficio personal y particular.

Duarte tenía una visión platónica de la política, la concebía como la ciencia más pura, capaz de unir diferencias y armonizar las relaciones de poder entre individuos, grupos y naciones.

Duarte joven es el arquetipo a propagar, la juventud ha estado involucrada en los diferentes avatares y momentos más aciagos de la vida nacional. Los trinitarios y los restauradores fueron jóvenes que impulsan la independencia primero y luego recuperar la patria a través de la guerra de restauración contra Los Españoles.

No es suficiente con desfiles escolares, arreglos florales, cátedras de moral y cívica para recuperar la memoria. El ejemplo de Juan Pablo Duarte debe aparecer en el estilo de vida de los funcionarios, en la pulcritud en el manejo de fondos públicos, en la rendición de cuentas para los gobernantes, pero también en el ejercicio de la empresa privada en su relación con el Estado.

Si hay políticos corruptos casi siempre hay complicidad y contubernio con empresarios privados que evaden el pago de impuesto y no se acogen a los principios de la justicia social.

Las arritmias históricas que ha vivido la sociedad dominicana facilitan algunos vacíos existenciales en la vida nacional, la anomia social o la ausencia de normas, todas se conjugan en propiciar una sociedad donde los héroes, generales y otro tipo de bribón se han apoderado de la vida pública en diferentes momentos de la historia nacional.

Duarte para los jóvenes, conocer su legado, sacrificio, apuesta al porvenir, fortalecimiento de la dominicanidad es una meta a fortalecer, la mayoría de la población dominicana es joven, menos de 40 años y a ellos hay que insuflar el ejemplo del Padre La Patria.

El autor es Dr. en Educación.

Tomado del Periódico La Información

Carrera de moluscos

Gabrielle Marie Paniagua

Finalizaron las vacaciones de Navidad y reiniciaron las clases. Amelia estaba muy emocionada por ver a sus compañeros para jugar, hablar de los regalos que les trajo el niño Jesús y aprender mucho, juntos. En la clase de Naturales la profesora les asignó la construcción de un terrario. Para realizarlo, su mamá le ayudó de la siguiente manera: buscaron tierra negra, dos babosas con su bebé, plantas y gravilla, reciclaron un galón plástico, tomaron agua de la llave y, por último, lechuga de la nevera para que se alimentaran.

Cortaron el galón, colocaron la gravilla, insertaron la tierra, luego agregaron las plantas, mojaron todo, después añadieron la lechuga y los moluscos.

Días después, Amelia observó que el bebé babosa no estaba. Lo que ocurrió fue que él había decidido participar en una carrera de caracoles. El soñaba con tener un caparazón, como ellos. Un caracol le había dicho que, si ganaba la competencia, lo tendría.

Para ganar seguro, él llegó al lugar cuando no había nadie y colocó pegamento transparente en los carriles de los demás.

Su plan hubiera salido perfecto, pero su naturaleza lo impidió. Cuando inició la competencia, él se fue detrás de un caracol para ahorrar energía y utilizarla más cerca del final. Como era de esperarse, todos los competidores se atascaron en el pegamento, momentáneamente: el pequeñín había colocado cantidades suficientes para detener a otros como él, pero no consideró sus diferencias con los demás.

Ellos comenzaron a producir más baba, se zafaron de la trampa y llegaron a la meta. Él no pudo.

Ese día no ganó la carrera, pero obtuvo un premio más valioso: en primer lugar, se dio cuenta de que uno puede ser víctima de su propia trampa y, en segundo lugar, aprendió a aceptarse y a quererse como era.

La autora es estudiante lasallista, en cuarto grado de Primaria.

#Opinión: «Entre lo ético y la apariencia», por Frank Espino

Frank Espino

“Pocos hombres tienen fuerza de carácter suficiente para alegrarse del éxito de un amigo sin sentir envidia” Esquilo

 Cada día me sorprende el comportamiento ético en algunas disciplinas, sobre todo las que tienen que  servir a   los humanos directamente. Nuestras aulas universitarias van a tener que hacerse una catarsis y ver en realidad si los conocimientos neutraliza  la atención hacia las personas, simplemente estamos creando profesionales que a quienes no les importa ni el dolor ajeno ni les preocupa la resolución de problemas de quienes van en busca de soluciones.

Los estamos viendo en todas las áreas. Pero sobre todo en los que tienen que brindar algún servicio.No es extraño que si necesitamos de alguna diligencia pública, los empleados se creen que nos están haciendo un favor, o en el peor de los casos les estamos creándoles problemas de ocupación.

Nosotros como médicos no escapamos a esta situación. Muchos de los nóveles en medicina entienden que  el estudio de la carrera es  para nutrirse económicamente y que no es para dar  servicios. 

Si! Somos de servicios las 24 horas del día! ¡Quiera usted o no!! 

Es una profesión donde la vida cuenta, donde van donde nosotros no por simple caprichos, sino por necesidades que esperan una solución de nuestra parte o por lo menos que su sufrimiento sea atenuado.

En otro orden de ideas, las autoridades de seguridad policial,  militar, y la justicia que deben cuidar de nuestras vidas, son en ocasiones las que menos nos respetan, aunque existan leyes para su comportamiento,  da pánico cuando estamos frente a ellas.

Si es de la movilización vehicular ya no hay respeto por nada. La velocidad e imprudencia es lo que impera. No crea que son solos los que no tienen formación académica, ¡No! Son muchos con títulos académicos y hasta maestrías, irrespetuosos y con velocidades imprudentes.

Cuando vaya a hacer un negocio. Dude de todo. Pues han vándalos en todos los estratos los cuales solo les importa lo económico sin pensar que daño le puedan provocar a tu persona a tu propiedad o tu familia.

Estamos en una era que no sabemos quién nos dice la verdad. Se perdió la confianza. Y hasta la fe.

Los profesores desconfían de sus estudiantes. Los estudiantes no respetan a sus profesores.

Muchos padres no tienen control de sus hijos. Muchos hijos no saben ni les interesa en que trabaja sus padres (si es que trabajan).

Estamos viviendo en una burbuja que en su mayoría solo nos preocupa el día a día.  El futuro para muchos no existe. Lo que importa  es lucir un nivel social y económico que de los cuales se carece, donde solo quieren compensar con su apariencia en el vestir, en la apariencia banal, donde es más atractivo mentalmente que los vean con buenos tenis, cuando en realidad nunca han leído y buen libro, ni han disfrutado de  deleite cultural o musical y solo y únicamente quieren impresionar con un vestuario, un vehículo que no puede pagar, un apartamento o casa que no puede mantener, un colegio para  sus hijos que no les alcanza para educar. 

Así nunca se superará el atraso mental de ningún humano, que solo vive para mostrar, y no vive para superarse.

El autor es médico, escritor y profesor universitario

Fuente: ©La Información.

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