Opiniones

El Defensor del Pueblo, ¿volverán los partidos a desacatar las leyes? (III)

Oscar López Reyes

Oscar López Reyes

El Partido Revolucionario Moderno (PRM) y la Fuerza del Pueblo darían un golpe demoledor a la institucionalidad democrática, si como Defensor del  Pueblo  escogen -por ocultas tratativas electorales- a un dirigente político con desbordadas ambiciones de poder, porque se violaría la Constitución (¿acaso un trapillo?) y la Ley 19-01 (¿un papel de celofán?), que crean esta figura, con el agravante de que echarían por la borda la aplaudida decisión de no designar a fanáticos partidarios en organismos especializados, como ocurrió con la Junta Central Electoral (JCE).

Prematuramente -y en agazapadas jugadas rumoradas por íntimos- tres ministros han empezado a promoverse con recursos estatales -uno ha colocado un spot televisivo-, para potencializarse como presidenciales. Y se están postulando a la Defensoría del Pueblo dos voceros fervientes que como diputados DISFRUTARON DEL BARRILITO, y que la castrarían, en virtud de que utilizarían esa instancia como punta de lanza electoral, algo así como un BARRIL más grande que el Faro a Colón. Desde ya están descalificados para intervenir en conflictos, por sus reconocidas banderías prosélitas. Sería peor que asumir la presidencia de la JCE.

En estas improvisadas aspiraciones, y los subsiguientes rejuegos del presidente de la Cámara Baja, Alfredo Pacheco, se quebrantan, flagrantemente, el artículo 92 de la Carta Magna, en cuanto a dos vencimientos ya reiterados, y el artículo 11 de la Ley 19-01, que especifica diáfanamente que “El Defensor del Pueblo no podrá pertenecer a partido político alguno, ni participar en actividades de carácter político partidario”. ¿Incoará un afectado otro recurso ante el Tribunal Constitucional?  

Con solapada “franqueza” y la cara dura, un pretendiente de último minuto “renunció” como jefe de su microscópica organización “popular”, en un engaño a las cámaras legislativas y a la ciudadanía, como aconteció recientemente con un desafiante suplicante a la JCE, que supuestamente “abdicó” de su PRM y después de ser destronado no tuvo la delicadeza de aguardar un tiempecito para pedir su reincorporación oficial.

¿Van a respetar los partidos la Constitución y las leyes? ¿Sí o no? ¿Avanzaremos o no en la ordenación institucional? ¿Seguirán como chabacanos…? ¿Es serio anunciar al país que se ha “dimitido” como jefe de un grupo político, siendo mentira? ¿Si se rechaza a un militante del PRM para la presidencia de la JCE, se hará lo contrario con un aliado efímero e inseguro? ¿Afilaría el PRM un cuchillo contra su propia garganta?

La figura del Defensor del Pueblo ha tenido una larga tradición, y no sería prudente mancharla de un sopetón, violando derechos que está llamado a proteger, como veremos a continuación:


.- 1776: Declaración de Independencia de los Estados Unidos: poder al pueblo y a sus representantes, igualdad de todos los hombres, separación de poderes, libertad de prensa, poder militar subordinado al civil, derecho a la justicia o libertad de culto religioso.

 –  1789: Declaración de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano, durante la Revolución Francesa: «Los hombres nacen y
permanecen iguales en derechos»: derecho a la resistencia contra la
opresión, la libertad de opinión y de
religión, la libertad de expresión  o el derecho a la propiedad y la presunción de inocencia.

– 1795: Declaración de los Derechos y de los Deberes
del Hombre y del Ciudadano.

– 1948.- Declaración Universal  de los Derechos Humanos: «Todos los
seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados
como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los
unos con los otros», «sin distinción alguna de raza, color, sexo,
idioma, religión, opinión política o de cualquier otro índole, origen
nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra
condición». .

La Constitución de 1809 de Suecia creó el primer Ombudsman, designado
por el Parlamento para supervisar cómo funcionarios y jueces aplicaban
las leyes. En 1920 fue instituido en Finlandia, en 1952 en Noruega, en
1954 en Dinamarca, y luego en otras naciones europeas.

En 1982 fue creado en España con el nombre de Defensor del Pueblo. El Ombudsman fue concebido originalmente para supervisar la administración pública, y este concepto fue ampliado como Defensor del Pueblo, para abarcar los derechos y libertades sustanciales.

El de España ha sido el modelo por excelencia de casi todos los países latinoamericanos, que han adoptado distintos apelativos: Defensoría del Pueblo, Defensoría Pública, de los Habitantes, de los derechos humanos y del Ciudadano; Personero del Común; Procuraduría del Común, para la Defensa de los Derechos Humanos y de la Defensa del Contribuyente; Comisionado Nacional de los Derechos Humanos y Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación.

¿A quiénes resguardarán los dos propuestos adeptos para Defensor del Pueblo de República Dominicana?

1 de diciembre de 2020.  

El autor es periodista-mercadólogo, escritor y artículista de El Nacional,
Ex Presidente del Colegio Dominicano de Periodistas
.

¡Cultura Viva! «Día de San Andrés: festividad desvanecida»…

Lincoln López

Lincoln López

Las festividades populares han ocupado un lugar importante en la vida de los pueblos. Son aquellas que conmemoran u honran determinadas circunstancias. Las hay estacionales, paganas, patrióticas, religiosas…En ese sentido la cultura dominicana es rica y variada. Unas son más populares que otras. Pueden ser locales, provinciales y  nacionales. Muchas han experimentado cambios positivos o negativos con el tiempo; en cambio, otras van siendo eclipsadas lentamente hasta que un día desaparecen.

Algo sucede con la otrora festividad popular, el Día de San Andrés,  que tuvo sus orígenes en nuestro país durante la época de la colonia “donde la gente salía a la calle y se tiraba polvo, talco o harina”. Está consignado en el calendario litúrgico el 30 de noviembre de cada año, porque en esa fecha el Apóstol Andrés fue ¨amarrado a una cruz en forma de X, y allí estuvo padeciendo durante tres días, los cuales aprovechó para predicar e instruir en la religión a todos los que se le acercaban¨… 

Según la tradición, eso ocurrió en Patrás, localidad de la antigua Grecia en tiempos en que Nerón gobernaba el Imperio Romano. Por tanto, esa cultura nos llegó a través de los conquistadores y colonizadores españoles.

Relacionado con esa festividad en Santiago de los Caballeros, el destacado investigador Lic. Edwin Espinal Hernández, miembro de la Academia Dominicana de la Historia, nos ofrece algunos datos interesantes: 1. A fines del siglo XIX, el día de San Andrés, despojado totalmente de su sentido religioso, transcurría entre bailes y juegos en los que se mojaba a la gente, por lo que llegó a ser prohibido en 1892 por el gobernador Perico Pepín.  

2. A principios del siglo XX  la fecha del 30 de noviembre se encontraba dentro del período de los aguinaldos. O sea, parte de la Navidad. Y 3. El juego en las calles fue prohibido consecutivamente en 1904, 1905, y 1907, por lo que su celebración se limitó a casas y clubes privados hasta caer en desuso.

Sin embargo, la festividad resurgió años más tarde con las dos variables: una en las calles durante el día, en donde el pueblo participaba  tirando polvo o harina; y, la otra, por las noches, donde los centros sociales de clase media y alta, realizaron los famosos “bailes de San Andrés”, exhibiendo un derroche de vestuarios con el color blanco como preponderante. Del polvo se pasó a tirar agua, de ahí a tirar huevos o cualquier cosa…hasta degradarse de tal modo, que prevalecía la suspensión de la docencia en la ciudad por el grado de violencia y peligrosidad. Luego, se diluyeron. Si hubiese existido una correcta política cultural, quizás se pudo evitar esa situación.

Como consecuencia, en los últimos tiempos se han ido fortaleciendo dos festividades producto de la transculturación desde los Estados Unidos: la fiesta ¨Halloween¨ y el Día de Acción de Gracias. Ambas en el mes de noviembre.  

 Ese fortalecimiento se debe al empobrecimiento de nuestros valores que conforman la Identidad Nacional. Para compensar esas y otras secuelas, es necesario, pues, fortalecer en los hombres y mujeres dominicanos, a través de las instituciones correspondientes, la cultura nacional. 

Fuente: ©La Información

Terrorismo Químico-Biológico: Una Guerra incontrolable

Frank Espino

“El arte de vencer se aprende en las derrotas” Simón Bolívar

Por: Frank Espino.

En los ultimo días hemos estado bajo un contínuo “bombardeo” por los diferentes medios de comunicación acerca de las armas químicas- biológicas y su peligrosidad. En algunas ocasiones nos  habíamos referido al respecto en esta sección,  de lo que nos esperaba ante una inevitable guerra convencional. Estas armas biológicas y químicas son “la defensa” de países sub-desarrollados o países en vía de desarrollo que no pueden competir con alta tecnologías de armamentos sofisticados, y si  se sienten amenazados continuamente, podrían utilizarlas ya se como chantaje, agresión, con ataques directos o como método de provocar terror por mentes desaprensivas (terroristas).

Si embargo los países desarrollados aunque conscientes del problema no han preparado las mentes a su población para estos desastres. Lo que provoca, como es obvio, un temor colectivo, a escala internacional ya que todas las informaciones se las dan de golpe y porrazo como ocurre en la actualidad. Esta columna intenta servir como un vehículo de conocimientos por lo que daremos algunas informaciones sin que sea la intención sea  provocar pánico, pero sí de que tengamos una idea que todo esto representa una agresión a la humanidad de repercusiones indescriptibles. “Dado que la magnitud de la amenaza (bioterrorista) es muy difícil de calcular, tiene sentido orientarse hacia remedios de doble uso: contramedidas médicas que mejoren la salud pública en general al margen de que se produzcan o no ataques biológicos”, recomienda Jessica Stern. 

¿Desde cuando y quienes las han utilizado? ¿Quienes  poseen armas químicas y biológicas?

Posiblemente la primera reacción química que el hombre aprovechó para destruir a su enemigo fue el fuego. La misma reacción de oxidación que logró dominar para tener luz y calor, para cocinar alimentos y fabricar utensilios, en fin, para hacer su vida más placentera, fue usada para dar muerte a sus congéneres al quemar sus habitaciones y cosechas.

Ya los romanos arrojaban cadáveres en pozos para erradicar la población de una zona. Y se tiene constancia de que en 1346 los tártaros utilizaban sus catapultas para lanzar cadáveres infectados tras las murallas de Kaffa. Aun así, el uso de estas armas de forma deliberada comenzó tal vez en el siglo XVIII, cuando el general británico Geoffrey Amherst entregó a una tribu de indios norteamericanos mantas infectadas con viruela.

En la primera Guerra Mundial, Alemania usó el ántrax contra el ganado caballar y vacuno que aportaban a las fuerzas aliadas España, Noruega, Argentina, Rumania y -hasta antes de que se involucraran en la guerra, en 1917- los Estados Unidos. Se sospecha que durante la segunda Guerra Mundial, los rusos utilizaron la tularemia contra los alemanes durante el sitio de Stalingrado; esta enfermedad es producida por la bacteria Francisella tularensis y usualmente se transmite a través de picaduras de garrapatas, pero también se puede adquirir por beber agua contaminada o por estar en contacto con carne de mamíferos infectados (principalmente conejos).

En esta misma guerra, los japoneses hicieron uso de armamento biológico contra los chinos (otra vez sin mucho éxito) en el campo de concentración de Manchuria. Durante la guerra de Vietnam Estados Unidos roció sobre ese país millones de litros de Agente Naranja, un herbicida producido por Dow. Durante ese período y como parte de la operación Ranch Hand, las fuerzas armadas de Estados Unidos realizaron más de 6.500 misiones en las que pulverizaron aproximadamente 72 millones de litros de herbicidas sobre más de 1,5 millones de hectáreas (cerca de 10 por ciento de Vietnam del Sur). Aviones y helicópteros volaban a menos de 500 metros del suelo y rociaban unos 250 litros de herbicida por cada una o dos hectáreas de vegetación. Ochenta por ciento del producto permanecía sobre las copas de los árboles, mientras el resto alcanzaba un nivel inferior o llegaba al suelo

Los ataques iraquíes contra la población civil kurda entre abril de 1987 y agosto de 1988 provocaron también efectos a largo plazo, si bien éstos son difíciles de estudiar en el lugar. En Halabja, ciudad bombardeada durante tres días en marzo de 1988 con agentes químicos y biológicos, 5.000 a 7.000 personas perdieron la vida y decenas de miles resultaron heridas.

La primera investigación médica fue realizada en 1998 por la doctora Christine Gosden, profesora de la Universidad de Liverpool. En su informe al Instituto de las Naciones Unidas de Investigación sobre el Desarme, señala casos de cánceres raros, malformaciones en los niños, abortos naturales, infecciones pulmonares recurrentes y problemas neuropsiquiátricos graves. El gas de mostaza (iperita) quemó córneas, provocando casos de ceguera. Y existe el riesgo de que aparezcan cánceres cinco o diez años después de la exposición, añade Gosden.

Un documento de la OTAN sobre defensa frente a la guerra biológica recoge 39 agentes que pueden ser empleados como armas. Tal vez el sarín, utilizado en el atentado de una secta religiosa en el metro de Tokio en 1995, o los 111 actos de terrorismo y crímenes biológicos (la inmensa mayoría fallidos) registrados desde 1960, según datos del Instituto de Estudios Internacionales de Monterrey (California).

Definitivamente: El terrorismo Químico-Biológico: Una  Guerra incontrolable.

 El autor es médico, escritor y profesor universitario

Género y trujillismo

Por David Álvarez Martin.

Señala con propiedad el documento reciente de la Congregación para la Educación Católica que: “…no faltan las investigaciones sobre el gender que buscan de profundizar adecuadamente el modo en el cual se vive en diferentes culturas la diferencia sexual entre hombre y mujer. Es en relación con estas investigaciones que es posible abrirse a escuchar, razonar y proponer”.

Una de esas cuestiones que demanda investigadoras e investigadores que se ocupen es la vinculación de regímenes políticos y su relación con el género. Pienso en sistemas como el fascismo italiano, la genocida dictadura estalinista, el nacionalsocialismo alemán, el nacionalcatolicismo español, las criminales dictaduras de Argentina, Chile y Uruguay bajo la ideología de la Seguridad Nacional y el mismo trujillismo dominicano, que magnificaron las condiciones de machos de sus dirigentes y en muchos casos articularon discursos públicos sobre el rol social subalterno de la mujer. Eran sistemas misóginos hasta el tuétano.

En el caso dominicano el régimen de Trujillo comenzó y terminó con dos hechos de ensañamiento mayúsculo contra la vida de las mujeres. El 1 de junio de 1930, por órdenes de Trujillo, fueron asesinados en San José de las Matas Virgilio Martínez Reyna y su esposa Altagracia Almánzar. Altagracia se encontraba embarazada. El ensañamiento contra ella -usaron armas de fuego y armas blancas- mostraba la rabia bestial de Trujillo contra todo real o potencial opositor y que nada lo detendría para aferrarse al poder. El hecho de cierre de la dictadura fue el asesinato de la tres hermanas Mirabal el 25 de noviembre del 1960. Y entre uno y otro hecho una infame e infinita colección de discriminaciones, golpes, abusos, violaciones y asesinatos de mujeres y niñas, tanto desde el Estado como en la sociedad, motivados por una perversa ideología machista.

En torno al crimen de la Hermanas Mirabal y al que la ONU dedicó el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la fecha de su asesinato, se sueltan peregrinas discusiones sobre si el sátrapa las mató por ser opositoras o por ser mujeres. Es por eso por lo que se impone estudiar más a fondo la naturaleza de género en los sistemas políticos y específicamente las dictaduras con fuertes acentos en el modelo machista de los gobernantes. Incluso algunos casos de populismo contemporáneo como el de Trump en Estados Unidos o Bolsonaro en Brasil, hay muchos discursos y prácticas de claro acento misógino. Una intuición tengo clara, mientras más honda es la experiencia democrática de una sociedad, mayor es la participación de las mujeres en todos los niveles, mayor es la igualdad entre hombres y mujeres, y el respeto a los derechos de las mujeres son defendidos con mayor energía.

La dictadura trujillista mantuvo durante sus tres décadas un fuerte acento misógino y favoreció ampliamente la discriminación, violencia y asesinatos de mujeres. Precisamente el concepto de crimen pasional lo heredamos del perverso régimen de la bestia de San Cristóbal. Trujillo mantuvo la formalidad de igualdad política, especialmente con la asignación del derecho del voto de las mujeres, que era tan insubstancial como el de los hombres. El gran corte a ese ordenamiento jurídico y político lo brindó la Constitución del 1963 y fue la causa verdadera del derrocamiento de Bosch. Lúcidos eran los combatientes de abril del 1965 al asumir el nombre de constitucionalista, porque era en torno a la misma que se dirimía la cancelación del trujillismo y la apertura de la democracia plena -todavía pendiente- en la sociedad dominicana. Uno de esos puntos claves es precisamente el reconocimiento pleno de la dignidad de la mujer.

La misoginia no es un asunto exclusivo de la vida doméstica, sino que en primer lugar es un tema social, económico y político. Es la violencia contra la mujer en el espacio público y desde el Estado lo que estimula la violencia en el ambiente doméstico. Trujillo mató a las Mirabal por ser mujeres, y mujeres que se le oponían políticamente, lo cual era doblemente intolerable para el sátrapa.

Hoy la sociedad dominicana avanza hacia el reconocimiento pleno de la mujer. El Gabinete de Niñez y Adolescencia a cargo de Raquel Arbaje es un buen paso en la dirección correcta para sentar las bases del respeto de la dignidad de las niñas y adolescentes que en el futuro serán mujeres más libres de la lacra machista y cancelar definitivamente el matrimonio infantil. La misoginia tiene muchas raíces y es necesario extirpar cada una para construir una sociedad donde hombres y mujeres vivan plenamente sus derechos y se respeten mutuamente.

Fuente: El Día 

Jorge Cela y Dionisio Soldevila

Juan Bolivar Díaz

Por Juan Bolivar Díaz.

¡Caramba querido Jorge! Pero ¿cómo es que te has ido así sin decir adiós? Si hace apenas cuatro sábados en un extenso almuerzo celebramos tu vida, aquí en la que siempre fue tu casa, junto a Adita y nuestro querido José Luis Sáez, con la también grata compañía de Segundo Imbert y Cecilia García, y quedamos de volver a vernos pronto por aquí o en La Habana, donde decidiste vivir tus últimos años. Celebramos que acababas de saber que era falso el diagnóstico de cáncer que te trajo al país.

Tu partida paralizó a tantos que te queríamos. Alguien quiso consolarnos con ese poema canción de Rubén Blades: “Todos vuelven a la tierra en que nacieron/ Al embrujo incomparable de su sol/ Todos vuelven al rincón de donde salieron/ Donde acaso floreció más de un amor”…

Aunque nació en Cuba hace 79 años, Jorge Cela era más que nada dominicano. Aquí vivió más de la mitad de su existencia, después de culminar sus estudios sacerdotales y una maestría en antropología social en universidades de España y Estados Unidos. Con nosotros se insertó en la Universidad Autónoma a comienzo de los setenta, donde una generación de cientistas sociales se nutriría de su sabiduría, de su profunda interpretación de los fenómenos sociales, de la antropología de la pobreza y la desigualdad, lo que combinaba con la docencia en el Seminario Santo Tomás, en el filosofado de los jesuitas y en el Centro Social Juan Montalvo.

Fue un sacerdote de alma, tiempo, y cuerpo completos, absolutamente coherente con el evangelio de Jesús. Por eso, junto a los también aguerridos jesuitas, Tomás Marrero y Pepe Olmos fundó parroquia en Guachupita y Los Guandules y allí vivieron con los pobres, promoviendo las comunidades eclesiales de base.

A Cela se le recuerda entre los fundadores de Ciudad Alternativa y del Comité para Defensa de los Derechos Barriales, que no sólo defendieron a los pobres que eran echados de la ciudad, sino que propusieron alternativas respetuosas de la dignidad humana. Estuvo en iniciativas democráticas, como Foro Ciudadano y Participación Ciudadana.

Maestro de la antropología y militante del cristianismo, Jorge Cela sufrió incomprensiones y estuvo en la mirilla de poderosos, pero nunca perdió el equilibrio, aferrado a una fe y unos valores que repartía en aliento a su alrededor. Catedrático universitario y al mismo tiempo líder de la barriada que escribía artículos y dictaba conferencia y una vez acuñó la frase “más de lo mismo” refiriéndose a un gobierno que nació con promesas de liberación.

Su orden lo reconoció en vida. Fue director nacional del proyecto educativo popular Fe y Alegría, del que llegó a ser coordinador internacional, y en el período 2012-17 presidió la Conferencia Provincial de los Jesuitas en América Latina, primero con sede en Brasil y luego en Perú, donde tuve oportunidad de renovar los afectos.

Jorge, nos dicen que te marchaste tranquilamente, el corazón te traicionó y quedaste reclinado en tu asiento. Echaremos de menos tu buen humor y esas carcajadas y el recuerdo de las múltiples veces que me tocaba llevarte a Guachupita tarde de la noche tras largos intercambios de energías creativas, en los ámbitos universitarios, en Los Parlanchines o en nuestra casa. Pero sobre todo nos dejaste tu testimonio sacerdotal que mantiene viva la fe en el ideario de Jesús de Nazaret.

Otra pérdida sensible de estos días ha sido la del doctor Dionisio Soldevila, maestro de la medicina, investigador científico, gemialista y ser humano excepcional, comprometido con su tiempo. Fundador director de una revista científica que sustentó por una década. Dedicó gran parte de su vida a la lucha por la superación profesional y las reivindicaciones de los médicos, presidiendo varias veces la Agrupación Médica del Seguro Social y la Asociación Médica Dominicana.

Nos legó dos notables periodistas María Isabel y Dionisio Soldevila, Además de Armando y le sobrevive su esposa, la doctora María Brea. Lo recuerdo especialmente por una lección de humanidad cuando llegó a México en 1966 y me dejó dos invidentes víctimas de la guerra, para ser rehabilitados en una institución especializada. A Rafael Acosta y Basilio Alcántara tuve que enseñarles a trasladarse y vivir en la inmensa ciudad y apelar a la solidaridad de la pequeña colonia dominicana para sacarlos los fines de semana. Fue una de mis primeras grandes lecciones, que agradezco al doctor Dionisio Soldevila.

Fuente: Hoy Digital

Ladrones honestos e íntegros todavía existen

“El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad”-Aristóteles.

Por AURELIANO VINCENT / Acento.com.do

El mundo en el que nos ha tocado vivir, luchar, trabajar, sufrir, amar, odiar y rezar es terriblemente hedonista -en la acepción extrema que Epicuro no atribuyó a su doctrina-, falaz, terriblemente consumista, predominantemente hipócrita en sus manifestaciones espirituales y, sobre todo, inmensamente mentiroso.

Si, el ser humano de nuestros días, en general, siendo banal, superficial, materialista, exhibicionista expansivo, simulador y en gran medida narcisista, es insospechadamente mentiroso. De hecho, la mentira siempre fue compañera inseparable de la humanidad, pero en este siglo de admirables progresos materiales, es un atributo indispensable del comportamiento cotidiano de los estamentos cruciales de la vida nacional.

La clase política dominicana, que nunca en términos morales ha representado lo mejor de la sociedad dominicana, es un sobresaliente ejemplo de duplicidades, falsedades, simulacros morales, trampas populistas y artificios verdaderamente excepcionales.

Los niños mienten y nosotros, padres y abuelos, tratamos de enmendar las faltas. Con los niños todavía podría haber solución, con los políticos no: las mentiras son el elemento más relevante de su notable feracidad y asombrosa vigencia. ¿Una exageración? Para demostrar bastaría mirar los hechos a ambos lados del mundo político dominicano. Al del gobierno y al de la oposición.

En cuanto al gobierno, para ser justos, dejemos transcurrir un poco más de tiempo para pasar balance al cambio histórico prometido. Sobre este se ha teorizado muy poco. La realidad es que no existe doctrina acabada alguna del cambio perremeísta o perredeísta, que no es lo mismo, pero da igual.

Nadie desde el actual gobierno podría presentar una concepción sistémica del cacareado cambio, de sus esencias y atributos distintivos. En más de cien días no advertimos contundentes ejemplos alentadores. Por el contrario, aflora con fuerza la tozuda permanencia de lo viejo, del clientelismo, la ambición desmedida, la profundización del proceso de captura del Estado y consolidación de la ideología estatal pancista, nepotista y patrimonialista.

Pero las oportunidades se ofrecen hasta a los más malos. No importa que estemos frente a la misma ladronera con una misma génesis como denominador común. Esperemos, practiquemos el arte de la longanimidad y seamos al final objetivos imparciales.

En cuanto a la oposición, ahora aparentemente liderada por el Comité Político del desacreditado PLD, estamos obligados a decir que representa la más fecunda madre de las mentiras y actuaciones teatrales. El contexto le favorece mucho. Estamos acostumbrados a leer y oír diariamente mentiras o medias verdades de todas las estirpes temáticas. Las fake news marcan nuestra época.Y ya la indignación parece no existir: parecería que estamos al borde la resignación. Es como si estuviéramos forzados a fingir que creemos para perder nuestra identidad en un ambiente político cada día más tóxico.

Danilo Medina es el druida de las mentiras del mundo político dominicano. El más alto exponente de una cultura política que funda sus éxitos en las afirmaciones falaces, las medias verdades y el silencio penalmente cómplice. Sin duda, el expresidente podría ser un buen ejemplo regional en cuanto a su capacidad de decir algunas verdades mintiendo.

La mentira en Medina es el principal distintivo de su personalidad política. Gusta mezclar las realizaciones de sus gobiernos, todas abusivamente sobredimensionadas en sus costos, con la defensa de la inocencia de los encartados de estos días, entre ellos cercanos familiares.

¿Alguien recuerda sus reacciones ante los actos de corrupción flagrante de sus gobiernos? ¿Cuál ha sido su actitud como jefe de Estado en relación con el enriquecimiento meteórico de sus más cercanos colaboradores? ¿Qué hacía con los informes que recibía de los servicios de seguridad, los comentarios de la gente proba de sus gobiernos, las denuncias de los programas de investigación y las escandalosas denuncias públicas por otros medios de actividades indecentes ocurridas en sus administraciones? No dice nada sobre las imputaciones. Prefiere hablar de la grandeza de sus gobiernos históricos negando la corrupción rampante de sus gobiernos y los procesos de enriquecimiento meteórico protagonizados por sus viejos y nuevos compañeros de partido.

Quisiéramos pensar que en los apresamientos realizados prevalezca la contundencia de las pruebas bien articuladas. Que las presentes autoridades lleguen hasta las últimas consecuencias, sin olvidar el fango del caso Odebrecht al que podríamos hacer retornar al presidente en funciones del PLD. Que, de comprobarse actos reñidos con la ley y fortunas que no pueden ser explicadas desde ninguna lógica terrenal, duras sentencias sean pronunciadas. Tal actuación sería señal de renovada de determinación política. Evidencia diferenciadora incontrovertible con el pasado oprobioso que todos esperamos.

Que se maquille la realidad no debería ofender a nadie. Se hace todos los días. Pero negar lo evidente lanzando rosas a la putrefacción política que Medina se encargó personalmente de santiguar y promover, habla de la persistencia en la maldad. En concebir la política como el mejor escondite para lucrarse de manera desmedida, acelerada, desvergonzada e impune. Hoy, más que nunca, debemos afinar la capacidad de descubrir los hechos detrás de las declaraciones altisonantes. ¡Utilizarla es la mejor vía para digerir nuestra clase política!

¿Integridad y honra? ¿A quién le habla el expresidente Medina? Todos nosotros sabemos que el incipiente derrame del relave pestilente del cohecho multiforme de su entorno, puede llegar en cualquier momento ensuciar de mala manera su alegada inmaculada biografía de hombre público.

Coronavirus, flexibilización, salud y responsabilidad

Se tornan preocupantes las presiones a que está sometido el Gobierno por representantes de diferentes sectores del país, para que flexibilice las medidas restrictivas, sobre todo el toque de queda, como parte del programa orientado a prevenir y controlar el coronavirus en República Dominicana.

Por encima de todo es imprescindible preservar la salud de la población, debido a que   la sanidad es determinante para que las personas se incorporen a las actividades productivas y contribuyan con el crecimiento de la economía, el bien común y el desarrollo integrado de la sociedad.

Gobernantes y gobernados deben actuar con responsabilidad, disciplina y tener conciencia sobre la importancia de unir fuerzas, energías y voluntades para sujetar su accionar en normas rigurosas que permitan frenar la expansión de la pandemia COVID-19, porque solo de ese modo es posible proteger a los dominicanos de esa terrible enfermedad, en vista de que todavía no hay vacunas autorizadas para precaver y curar el virus que ha causado a nivel mundial 61 millones de contagios y más de dos millones de muertos.

Hay que actuar con moderación y aprender a convivir con el coronavirus, lo que implica que la sensatez regule el comportamiento de la gente, por tal razón, no debe haber desesperación para  impulsar una reapertura sin controles, porque se podrían derivar consecuencias fatales.

Es inaceptable la sugerencia de padres y  EDUCA para que las autoridades sustituyan la docencia virtual y a distancia por la presencial, puesto que es un gran riesgo concentrar en las escuelas, colegios y liceos a casi tres millones de estudiantes porque se propiciaría un ambiente para la propagación masiva de la COVID-19 y eso gene­raría una catástrofe.

Autoridades de Israel, Estados Unidos, España, Italia y otras naciones abrieron los centros educativos y se vieron obligadas a cerrarlos en 15 días, a causa de un rebrote masivo de la afección que mantiene a la humanidad sumida en una coyuntura crítica.

También, es alarmante clamar por la suspensión del toque de queda en Navidad y Año Nuevo; ese es otro peligro, por lo cual, el Gobierno debe sostener las acciones en la búsqueda de detener y eludir el coronavirus, a fin de proteger a los dominicanos del virus.

Si con el protocolo sanitario, uso de mascarillas, el estado de emergencia, prohibición de circulación de las personas y tránsito vehicular desde las nueve de la noche hasta las cinco de la madrugada de lunes a viernes y los fines de semana de 7:00 p.m. a 5:00 a.m., se realizan fiestas clandestinas, se organizan peleas de gallos, se aglomeran multitudes y se desafían a los agentes policiales; sin limitaciones se produciría un pandemónium y los contagios se multiplicarían de manera vertiginosa.

El Gobierno no puede ceder a las peticiones desacertadas, por el contrario, debe afianzar el combate a la COVID-19 por la  salubridad de las familias dominicanas; esa es la tarea prioritaria de las autoridades frente a la dramática  realidad que perjudica al pueblo.

¡Qué se prolongue, pues, la restricción por la paz y la salud de la población!

Fuente: La Información.

Indagando el inicio del por qué: violencia hacia la mujer y matrimonio infantil

MARINA C. VALERA REGÚS

…esta semana hemos conmemorado el 60 aniversario del asesinato de las Hermanas Mirabal, símbolo de la lucha política por la libertad, hecho y fecha que ha sido tomada para tomar en cuenta y valorizar la violencia hacia las mujeres que afecta profundamente la cultura de nuestra sociedad.

Por MARINA C. VALERA REGÚS.

En los últimos días se ha estado hablando mucho sobre el tema de la prohibición en las leyes del matrimonio infantil. Y nos congratulamos por haber logrado, bajo la iniciativa del Diputado Nacional José Horacio Rodríguez, la eliminación de la EXCUSA que ofrecían las leyes para justificar el abuso hacia niñas menores de edad, que permitía, legalmente, el matrimonio de niñas o adolescentes menores de 18 años.

Esto con respecto al MATRIMONIO infantil. Pero se han visto declaraciones sobre el hecho de que jamás ha existido el matrimonio infantil. La justificación para estas afirmaciones viene del hecho de que el Código del Menor define como infantes a las personas hasta los 12 años y adolescentes hasta los 18. Imagino que el tema semántico debe ser satisfactorio para estas personas, cuando lo que está en juego es la violencia social hacia las mujeres que se trata de combatir con estas disposiciones.

Violencia que lo que consigue es impedir el libre ejercicio de los derechos humanos y ciudadanos, porque lo que deben hacer los niños, niñas y adolescentes, OBLIGATORIAMENTE Y SIN EXCUSAS, hasta los 18 años, es ir a la escuela y estudiar, forjar un proyecto de vida que se les impide si se les crea el criterio de que su integridad personal no va más allá de cuidar una casa, a un marido y a los hijos.

Y viene muy bien a cuenta, porque en esta semana hemos conmemorado el 60 aniversario del asesinato de las Hermanas Mirabal, símbolo de la lucha política por la libertad, hecho y fecha que ha sido tomada para tomar en cuenta y valorizar la violencia hacia las mujeres que afecta profundamente la cultura de nuestra sociedad y que justifica, en una de sus formas más aberrantes, el matrimonio o la unión libre de niñas y adolescentes.

Con la prohibición del matrimonio infantil hemos dado un paso importante de avance. Haberle doblado el pulso a “diputados” que todavía discutían permitir que los hombres abusaran de niñas de 16 años ha sido un gran logro de la lucha ciudadana por una sociedad más justa. Pero todavía nos falta mucho.

El matrimonio infantil es sólo UNA DE LAS FORMAS DE VIOLENCIA QUE SUFREN LAS MUJERES EN NUESTRA SOCIEDAD. Y ahí está el caso de los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o exparejas. O los ataques con ácido del diablo como forma de control sobre la vida de una mujer que ya pudo decir no a su situación de violencia, pero que la marca para siempre. No, la prohibición del matrimonio infantil no modificará de una día para otro la cultura de violencia hacia las mujeres que impida que las niñas y adolescentes sean negociadas por sus familias para otorgarlas en uniones libres, si eso satisface a algunos que aman la semántica.

Pero es un primer paso en la labor de toda una sociedad que lucha por todo tipo de emancipación y RESPETO POR LOS DERECHOS CIUDADANOS.

Se han hecho y publicado estudios que reflejan que la violencia hacia las mujeres está normalizada en nuestra cultura. Uno de estos estudios, realizado por la organización internacional Plan Internacional, lo hace en las provincias de la región sur del país con resultados significativos sobre las formas de manifestación de la violencia en las familias, las escuelas, el ambiente comunitario.

Estos estudios deben ser tomados como base para estudios a nivel nacional, así como para ampliar y profundizar en sus resultados, de manera que sean abordadas las razones en que se anida y se conforma la violencia, no sólo hacia las mujeres, sino en que se conforma en el entendimiento de las formas de relación entre las personas, entre los sexos, entre los niños y niñas, entre los padres, madres, hermanos, en el entorno familiar, escolar y comunitario, para que aprendamos de una vez por todas a vivir sin violencia y erradicar los feminicidios, cosa imposible de lograr mientras la familia sea, precisamente la que engendre la violencia que la destruye a ella misma.

En la preocupaciones y abordajes de los temas ambientales y ahora, sobre violencia intrafamiliar, estaremos, como siempre, al pie del cañón, en todo lo que sea necesario.

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💬«Llevamos la pelota detrás de la oreja»

Las grandes rivalidades en el beisbol siempre han existido entre la fanaticada dominicana.
El Torneo Invernal de Béisbol es el principal evento deportivo de la República Dominicana. En el mismo participan los equipos Tigres del Licey, Leones del Escogido, Águilas Cibaeñas, Gigantes del Cibao y Azucareros del Este. (Foto. fuente externa)

José Mercader / El Caribe

 La gracia de los deportes es el goce de la rivalidad. Los estudios psicológicos nos llevan hasta la prehistoria cuando el chicharrón de mamut estaba en el menú mundano y los diferentes grupos de zonas se disputaban las manadas. Las rivalidades tribales, más que por liderazgo, tenían el mismo origen: controlar las zonas de los bisontes. El ser humano es un cazador, declaró tajantemente el filósofo canadiense Marshall McLuhan, que no era sheriff.

En el guion de la vida occidental, debe haber un bueno y un malo, como si lo hubiese hecho Walt Disney o Hollywood.

En la Biblia aprendemos que hay un Diablo y un Dios, un David y un Goliat y los romanos con su R de Rivales que hay que derrotar y como lo aprendimos antes de los seis años y se fija en el cerebro lo que nos convierte en un fanático más, sin que nos demos cuenta.

Los romanos le ofrecían a la gleba las carreras de cuadrigas y los crueles combates de gladiadores. El deporte, cualquiera que sea, es una continuidad de aquellas competencias que necesariamente dividen cualquier población al igual que la política y hace gozar cuando se gana.

La gran pasión por el beisbol o la pelota nos llegó de Cuba igual que el son, en la época que aquellos veían a los Estados Unidos como un aliado para deshacerse de los españoles. Los equipos Angelina y Santiago de Cuba jugaron por primera vez en San Pedro de Macorís en 1886, aunque el vegano Jovino Espínola diga que fue en 1897 en la sabana de Joaquín donde se enfrentaron “Los cubanos del salmón” contra “Los veganos del lila” y los santiagueses digan que fue en 1903 en la Capitai dei Cibao.

Se crearon muchísimos equipos antes de que se formalizaran y organizaran los torneos. Y fueron muchísimos los atletas que se destacaron y que se convirtieron en héroes, admirados y odiados según el color de sus cachuchas.

Para entender el desarrollo de ese deporte en este país, en los primeros años, hay que entender y ubicar los espacios donde se jugaba.

En la capital, cuando la ciudad no pasaba del Parque Independencia por el oeste, se jugaba en la Plaza Colombina y en el patio de los Báez, un solar vacío en la ciudad. La Plaza Colombina era el terreno que ocupa hoy el Parque Eugenio María de Hostos. Esto es antes del 1910 porque en el 11 se inauguró el Gimnasio Escolar que duró hasta 1943. Antes del 1944 se jugaba también en el Estadio Primavera (inaugurado en 1919) que se convirtió en Perla Antillana en ese año para caballos y peloteros.
En 1946 se construyó el Estadio de la Normal para 4 mil fanáticos ubicado donde está hoy, bastante abandonado. En 1955 se inauguró el Estadio Trujillo, hoy Quisqueya. También se jugaba en el Licey Park que quedaba en donde está el Parque Enriquillo.

En Santiago la gente se reunía los domingos en los terrenos de la hoy Plaza Valerio y en el Enriquillo Park que fue antes del Estadio Cibao para caballos y peloteros también. El Yaque y el Inoa dividía la población para los que se bañaban en uno u otro río. El que no se bañaba, no apostaba.

En San Pedro existía el Oriente Park hasta que en 1936 se convirtió en el Campo Deportivo Tetelo Vargas. En la Vega se jugaba en el Estadio Guarionex. Esos eran los principales escenarios que recogían el entusiasmo de apoyo por el equipo local. En los demás pueblos se acondicionaba cualquier solar o cualquier conuco para practicar y jugar pelota.

Hay varios períodos en la historia del beisbol dominicano.

1- La pelota que se jugó informalmente hasta los años 20 aunque el Licey ya existía desde el 1907. El Escogido se forma en el 21 “escogiendo” lo mejor del “San Carlos”, “Los Muchachos” y “Delco Light”.

2- El período que va hasta el 30 con pequeños torneos. Es la fecha del ciclón de San Zenón que destruyó la Capital con sus estadios incluidos, principalmente el Gimnasio Escolar.

3- La pelota trujillista del 36 al 51 que incluye la tragedia de Río Verde de 1948 donde murió el equipo completo de
Santiago.

4- La pelota moderna y regular con 4 equipos: Águilas, Leones, Tigres y Elefantes, un pequeño zoológico y que la fanaticada rival convirtió en Cuyaya, Gato pelú, Gato rayado y Ele el del sótano. Agregó una urraca como el fucú.

5- La inclusión de los Azucareros del Este (Toros) y los Caimanes de San Cristóbal (desparecidos), más los Gigantes.

La época de oro del primer período se vivió en el Gimnasio Escolar que quedaba frente a frente al encallado barco USS Memphis de los marines de Estados Unidos, que vinieron durante la ocupación del 1916. Un punto de referencia es el edificio de tres pisos de la calle José Gabriel García con Cambronal (esquina noreste). Las graderías formaban una L o un Angulo recto cuyo vértice estaba en la esquina mencionada. El Gimnasio abarcaba todo el espacio entre La Cambronal y la Pina. Las graderías estaban sobre lo que hoy es el asfalto de la Gabriel García y sobre la acera este de La Cambronal. En un primer momento el home quedaba en lo que sería hoy Pina con Gabriel García, de manera que el left field sería donde hoy está el Obelisco Hembra. En el segundo momento el home fue cambiado para La Cambronal con Gabriel García con el center field y right field hacia el Memphis (ver gráfica). En realidad, la estructura de las graderías fue realizada en el 1933 después de San Zenón.

El Licey, que se solidificó en le 1907, se enfrentó a muchos equipos que dominaba. Es por eso que cuando surge el Escogido en el 21 todas las pasiones antiliceistas se canalizaban en las insignias rojas del León.

Ese antagonismo se extendería a Santiago creándose la rivalidad eterna de las Cuyayas y los Gatos rayados.

En el año 1923 se realizó el primer torneo nacional, aunque todos los juegos fueron en la capital con la participación de San Pedro de Macorís, Licey, Escogido y el equipo Santiago BBC. El año siguiente saldrían los americanos y Horacio Vásquez sería el presidente.

Los torneos no cuajaron y el otro año (24) se realizó una mini serie entre el Licey y el Escogido.

En el 1928, siendo Vásquez presidente, Ercilia Pepín logró construir el Liceo México en los terrenos donde estuvo la casona de Madame Charriér, calle de las Rosas esquina las Piedras y donde estuvo el primer gobierno de la Restauración. Ercilia Pepín tuvo un protagonismo e influencia en la población por su oposición a la ocupación militar de Estados Unidos y por su campaña de solidaridad con Sandino que luchaba en Nicaragua contra la dictadura de Somoza. Enfrentó a Trujillo con la muerte de los hermanos Perozo de militancia rabusa al igual que Martínez Reyna. Es por esa influencia que el Santiago BBC adopta el nombre de Sandino y forma parte del torneo de 1929 con el Licey y el Escogido.

La destrucción del Gimnasio Escolar en el 30, por el ciclón, lo inhabilitó hasta el 33 cuando la remodelación incluyó un cambio de nombre inútil por Campo Deportivo Municipal, que nadie asumió. En 1943 fue destruido para la ampliación del malecón y la modernidad de ciudad Trujillo que le sumó el Perla Antillana (1944) donde estuvo el Stadium Primavera y hoy Plaza de la Salud.

El segundo período o trujillista, se inició luego del torneo del 36 entre Licey, Escogido, Sandino y Estrellas Orientales que ya contaba con el Campo de Deportes Tetelo Vargas que reemplazó al Oriente Park.

En 1937 Trujillo unió el Licey con el Escogido para formar Los Dragones de Ciudad Trujillo que compitieron con Las Águilas Cibaeñas y las Estrellas Orientales.

En el equipo de Ciudad Trujillo participaron las estrellas de la Liga Negra de Estados Unidos Satchel Paige, Joshua Gibson, Papa Bell y otros. Aun así, el beisbol volvió a pequeños encuentros ocasionales entre equipos como el San Rafael, Cerveceros, Nika y en Santiago se jugó la mini serie contra La Vega llamada la V de la Victoria para promover la reelección del Jefe.

Con la construcción del estadio de la Normal en el 46 se reanimo la pelota, pero la tragedia de Río Verde, en La Vega, le dio un jalón de retroceso. El avión que traía de regreso al equipo de Santiago que había celebrado un doble encuentro en Barahona, se accidentó en la Cordillera Central. Perecieron 19 peloteros.

Se reactivó de nuevo con la visita de los Dodgers de Brooklyn que trajeron a Jackie Robinson, Roy Campanella, Pee Wee Reese, que jugaron en el play de la Normal. Vino Joe Louis al mismo play que se constituyó en el espacio más importante hasta la construcción del Estadio Trujillo en el 55.

En la tercera etapa, entre 1951 y 54, se celebraron cuatro torneos con los que serían los 4 equipos nacionales que acapararon todo el fanatismo dominicano, hasta que incorporan dos equipos nuevos: Toros y Gigantes. La expansión del 1983 incluía dos nuevos equipos: Los Azucareros del Este (hoy Toros) y Los Caimanes del sur, de San Cristóbal que duraron hasta el 89.

¿Cómo se explica que en el Cibao haya fanáticos escogidistas y liceístas? En un primer momento en que se “rompió” la barrera racial con Jackie Robinson, se permitió que jugadores latinos, también negros, entraran en las Grandes Ligas. El éxito fuera hizo que la gente, que ahora podía oír la pelota por la radio, se identificara con ellos. Marichal, los Alou, contribuyeron a que muchos se fueran con el Escogido.

En los períodos en que el beisbol estuvo flojo por el ciclón de San Zenón, los mejores peloteros lograron incorporarse a la Liga Negra o a otros equipos de Venezuela, Puerto Rico, Cuba, México, etc. De esos atletas, de los primeros momentos de nuestro beisbol, se haría una lista larguísima que incluye a los hermanos Báez, Grillo A, Grillo B, Grillo C; a Tetelo Vargas; Loro Escalante; Bombo Ramo; Horacio, Aquiles y Toño Martínez; los hermanos Lucas, Güigüí y Pepe; Enrique Lantigua; Pajarito Perdomo; Bragañita García y muchísimos más que aparecían en caricaturas graciosas realizadas por un tal Tirso que no era más que el pintor Yoryi Morel.

Somos un pueblo fragmentado, por una isla partida, por partidos partidos y por equipos de pelota que nos representan en cuerpo y alma y nos dividen, aunque la llevemos detrás de la oreja. El aumento de evangélicos y ateos divide frente a los católicos y el COVID nos clasificará entre contagiados e inmunes.

El defensor y ultraje constitucional (II)

Oscar López Reyes

Por Oscar López Reyes

La Cámara de Diputados reabrió, después de más de un año de dos vencimientos constitucionales, la inscripción para optar para Defensor del Pueblo. La escogencia de los nuevos registrados sería ilegal/ilegítima y arrojaría una mancha negra sobre este suprapoder, su pretendido incumbente y los partidos políticos que hayan auspiciado tan semejante desaguisado.

La Defensora del Pueblo, Zoila Martínez, así como sus suplentes y adjuntos, fueron designados por el Senado el 15 de mayo del 2013, por seis años, que vencieron en el 2019. La Ley Fundamental especifica, en su artículo 192, que “La Cámara de Diputados deberá escoger las ternas en la legislatura ordinaria previa al cumplimiento del término del mandato de los designados y las someterá ante el Senado en un plazo que no excederá los quince días siguientes a su aprobación. El Senado de la República efectuará la elección antes de los treinta días siguientes”.

Y expresa, meridianamente, que “Vencidos los plazos sin que la Cámara de Diputados hubiere escogido y presentado las ternas, las mismas serán escogidas y presentadas al Senado por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia”.

Por igual, en julio del 2019 cerró el segundo plazo otorgado por la Cámara de Diputados para participar en un concurso seleccionador del Defensor del Pueblo. Se inscribieron más de 60 conciudadanos, pero ahora el hemiciclo bajo llama a otras inscripciones, para dar oportunidad a que otros dominicanos incursionen en el “certamen”.

Entonces, ¿cuántas veces ha sido transgredida la Carta Magna? ¿Cómo será el dictamen del Tribunal Constitucional de la acción de extrema urgencia que conoce sobre este nuevo atropello a este preeminente estatuto?

Sería penoso, indignante e imperdonable que, por una decisión politiquera de la cúpula política dominicana, el Defensor del Pueblo sea seleccionado en la fogata del cuestionamiento.

Ahora, ¿qué es el Defensor del Pueblo?

El Defensor del Pueblo es una prominente autoridad del Estado facultada para vigilar el cumplimiento de las prerrogativas ciudadanas estipuladas en la Constitución y las leyes; escuchar sus quejas y reclamos, prevenir, intervenir, proponer mejorías y denunciar las vulneraciones a los derechos humanos.

Esta figura duchó como un mecanismo alternativo para monitorear a los poderes públicos ante la baja credibilidad y confianza de estructuras oficiales y las instancias políticas. Las demandas de los habitantes territoriales se vierten como su quintaesencia.

Procura –en un primer momento- el diálogo, el entendimiento y el arreglo. Y, ante la intransigencia, divulga y censura públicamente las transgresiones de las áreas del Ejecutivo, Legislativo, Judicial y otras, e interpone recursos en las jurisdicciones de garantías del Estado social y democrático de derecho.

Este órgano extrapoder con autonomía constitucional carece de carácter vinculante u obligatorio, efectos anulativos/administrativos ni jurídicos, como tampoco fuerza coercitiva y punitiva, las cuales están reservadas a los policías, fiscales y jueces. En esa virtud, califica como el más moderado, pacifista y humanista de los máximos gobernantes.

El empuje del Defensor del Pueblo reside en su razonabilidad, neutralidad y capacidad socio-comunicativa, argumentativa, disuasoria y denunciativa, más que en las mansiones judicial-procesal y burocrática.

En concordancia con la Ley 19-01, que crea al Defensor del Pueblo, y otras legislaciones, sus facultades/funciones prioritarias podemos clasificarlas en cinco, que se entroncan en un clima favorable de la opinión pública.

1.- Difusión/educación para la concienciación ciudadana sobre los derechos humanos, su empoderamiento para que exija equidad frente a los órganos del Estado y prestadoras privadas de servicios públicos; el fomento de la democracia participativa, la institucionalidad y el ejercicio responsable de los derechos y deberes colectivos y particulares.

2.- Información/investigación que conduzcan al establecimiento de la verdad en torno a actos u omisiones, excesos, arbitrariedades, ofensas y discriminaciones en la administración pública y entidades privadas relacionadas con los servicios oficiales. También, solicitar documentos respecto a procesos administrativos y campañas de protección normativas jurídicas.

3.- Mediación neutral entre instituciones oficiales, grupos comunitarios e individuos en la búsqueda de proteger valores respetables y libertades, evitar o reparar agravios relativos a los intereses colectivos y difusos establecidos en la Constitución y las leyes.

4.- Sanción comunicativa. Solicitar a superiores jerárquicos la aplicación de sanciones administrativas por el quebrantamiento de la Carta Magna, estatutos adjetivos, pactos, convenios y tratados; apoderar al Ministerio Público de expedientes para su sometimiento a la Justicia de sospechosa comisión de hechos punibles y publicar faltas de funcionarios del tren administrativo.

5.- Interposición de recursos de garantías de los derechos esenciales, como acciones de amparo y directas de inconstitucionalidad, leyes o actos administrativos, hábeas data, hábeas corpus y el cumplimiento de tutela judicial efectiva y debido proceso.

¿Cuáles son los requisitos para ser Defensor del Pueblo?

Los mismos que para ocupar la Presidencia de la República, conforme a la Ley 19-01, que crea esta institución. A saber: ser dominicano de nacimiento y origen, sobrepasar los 30 años de edad; estar en ejercicio de sus derechos civiles y políticos, no haber sido condenado a penas aflictivas e infamantes, tener reconocida solvencia moral y profesional, y poseer amplios conocimientos de la administración pública.

¿Qué cuida el Defensor…?

Faena por las prerrogativas estipuladas en el precepto legal superior, como la protección de la vida, el medio ambiente y los recursos naturales, la alimentación, la salud colectiva y la seguridad social, la educación, el trabajo y los trabajadores, la seguridad ciudadana, los consumidores, la vivienda, los deportes; la niñez, las personas de la tercera edad, los discapacitados y las mujeres; las libertades, la dignidad, la igualdad, el acceso a la justicia, la propiedad privada y el patrimonio cultural, histórico, arquitectónico y urbanístico, entre otros.

¿Cuáles son su génesis y denominaciones?

Desde la Roma primitiva, ciudadanos prestantes han fungido como protectores de los derechos poblacionales. Por la lucha de los plebeyos contra las exclusiones de los patricios, o representantes de la monarquía, tuvieron que eliminarse la prohibición de ocupar cargos públicos y los matrimonios entre estos y la designación del Defensor Civitatis, para abogar la aplicación de las leyes sobre la igualdad y la integración.

La dinastía Han, en China, nombró un Yan para denunciar las injusticias administrativas; en Persia el Ojo del Rey, con el mismo objetivo; en el siglo XV el Consejo de los Diez de Venecia, lo mismo que en Suecia, en el siglo XVI.

Ana Rosa Martín Minguijón refiere que “En América Latina el precedente es el Trucuyricuy, cuyo apelativo significa el que todo lo ve, y que vigilaba la administración del Concejo Imperial. Tras la llegada de los españoles se crea, a propuesta de Fray Bartolomé de las Casas, el Protector de los Indios. Otra figura que tenía como misión denunciar las injusticias de los virreyes fue el Veedor del Rey”.

Vista la misión del Defensor del Pueblo, ¿es justo que esta figura sea desnaturalizada en un proceso turbio, que lesiona la institucionalidad de la Nación?

25 de octubre de 2020.

El autor es periodista-mercadólogo, escritor y artículista de El Nacional,
Ex Presidente del Colegio Dominicano de Periodistas
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