Las nuevas generaciones disfrutan hoy las hazañas de Marileidy Paulino, las Reinas del Caribe y el poderoso batallón dominicano que brilla en las Grandes Ligas. Pero antes de ellos hubo una época inolvidable, marcada por figuras como los hermanos Rojas Alou, Miguel Diloné, Manuel Mota, Winston Llenas y Ricardo Carty.
Entre aquellos gigantes sobresalió Juan Antonio Marichal Sánchez.
El 11 de agosto de 1974, hace exactamente 52 años, el “Dandy Dominicano” consiguió la victoria número 243, la última de su extraordinaria carrera. Lo hizo con la camiseta de los Medias Rojas de Boston frente a los Atléticos de Oakland, en el Oakland-Alameda County Coliseum.
Marichal ofreció una joya: trabajó ocho entradas, enfrentó a 27 bateadores y permitió solamente tres imparables. No aceptó carreras, concedió una base por bolas y ponchó a seis rivales.
Boston ganó 2-1 ante 14,291 aficionados, en un encuentro que apenas duró dos horas y 19 minutos. Cecil Cooper y Doug Griffin impulsaron las carreras de los Medias Rojas, mientras Jesús Rojas Alou produjo la única anotación de Oakland con un elevado de sacrificio.
El derecho dominicano terminó aquella temporada con marca de 5-1 y efectividad de 4.44.
La verdad es que Marichal no fue un lanzador cualquiera. En 16 temporadas completó 244 partidos, ganó 243 encuentros, lanzó 52 blanqueadas y registró efectividad de 2.89. Además, fue seleccionado diez veces al Juego de Estrellas.
Su elevada pierna izquierda, su precisión y sus cambiantes ángulos de brazo construyeron una imagen eterna. Marichal no solo dominó una época: abrió para la República Dominicana las puertas del Salón de la Fama de Cooperstown.

