SAN JOSÉ DE LAS MATAS.– Cuando las puertas parecían cerrarse y los entrenamientos tuvieron que detenerse, la Liga San Miguel encontró un respaldo oportuno para regresar al terreno y continuar trabajando con sus niños y jóvenes.
La organización agradeció públicamente a Francisco “Canqui” Cerda, propietario del play de sóftbol Manuelito Santelises, y a Chelo Luna, administrador de esas instalaciones, por facilitar el espacio donde la liga podrá desarrollar sus prácticas.
El gesto llega en un momento complicado. El estadio Teo Peña, hogar tradicional del béisbol en San José de las Matas, está siendo utilizado temporalmente para actividades distintas al propósito deportivo para el cual fue construido. Como consecuencia, decenas de pequeños peloteros quedaron sin un escenario donde entrenar.
Y es que no se trataba únicamente de perder algunos días de preparación. También estaba en riesgo la continuidad de un proyecto que utiliza el béisbol para sembrar disciplina, compañerismo, responsabilidad y hábitos saludables.
En medio de esa dificultad apareció la mano amiga de “Canqui” Cerda y Chelo Luna. La verdad es que prestar el Manuelito Santelises representa mucho más que ceder un terreno: significa devolverles a esos muchachos la posibilidad de seguir aprendiendo, compartiendo y persiguiendo sus sueños dentro del diamante.
Gracias a esta colaboración, volverán a escucharse los bates, las instrucciones de los entrenadores y el golpe de la pelota contra los guantes. Sin embargo, queda una reflexión necesaria para las autoridades: los niños y jóvenes no deberían quedarse sin practicar porque el principal estadio de béisbol del municipio sea destinado a otros fines.
Por ahora, el Manuelito Santelises se convierte en la casa provisional de una liga que se resiste a detenerse. Detrás de cada lanzamiento quedará el agradecimiento hacia dos personas que comprendieron el valor de respaldar al deporte matense cuando más lo necesitaba.

Excelente!🤝🤗🤗