Santo Domingo.– Ciudadanos dominicanos figuran entre las personas a quienes Estados Unidos les canceló la visa por haber viajado con el propósito principal de dar a luz en territorio estadounidense, confirmó William Swaney, cónsul de esa nación en República Dominicana.
La medida forma parte de una operación internacional que ha permitido identificar alrededor de 600 visas vinculadas específicamente al llamado turismo de parto. La cifra parece pequeña frente al universo de más de 175,000 visados suspendidos por diferentes causas, pero refleja una vigilancia migratoria cada vez más rigurosa.
Swaney explicó que todos los consulados estadounidenses participan en este esfuerzo, coordinado por un grupo de trabajo establecido en Washington, D. C. Cuando se le preguntó si había dominicanos entre los afectados, su respuesta fue directa: “Sí”.
Sin embargo, el diplomático reconoció que no disponía del número exacto correspondiente a República Dominicana. “De verdad no tengo el número exacto”, puntualizó.
Pagar el hospital no evita la cancelación
Uno de los aspectos que el funcionario quiso dejar claro es que cubrir completamente la factura médica no convierte el viaje en una actividad permitida. Y es que la infracción no depende de quién pague el parto, sino de la intención con la cual se utilizó la visa.
“No se puede ir solo para dar a luz en Estados Unidos, no importa si pago o no”, enfatizó Swaney.
Una visa de visitante permite realizar viajes temporales por turismo, negocios o determinadas razones médicas, pero no debe utilizarse para entrar al país con el plan deliberado de tener un bebé. Si las autoridades determinan que ese era el objetivo principal —aunque la familia haya pagado consultas, hospitalización y honorarios médicos— el documento puede ser revocado.
El cónsul también lanzó una advertencia sobre compañías y personas que promocionan estos desplazamientos como un negocio, ofreciendo paquetes que incluyen alojamiento, atención médica y asesoría para el nacimiento.
Emergencias médicas serán evaluadas
No todos los partos ocurridos durante una visita constituyen necesariamente una violación. Swaney explicó que existen circunstancias excepcionales, como el caso de una embarazada que se encuentre de tránsito y sufra una complicación inesperada que le impida continuar viajando.
En situaciones así, la documentación médica será decisiva para demostrar que el nacimiento no estaba planificado. La verdad es que cada expediente puede tener matices distintos, pero las autoridades buscarán establecer cuál era la verdadera intención del viaje.
Washington continuará investigando estos casos con la meta de reducir el uso indebido de las visas de visitante. La ofensiva también alcanza otras prácticas migratorias bajo observación, entre ellas los matrimonios fraudulentos y determinados casos relacionados con la figura de carga pública.
El mensaje para los viajeros dominicanos es firme: tener recursos para pagar el parto no sustituye la obligación de respetar el propósito bajo el cual fue concedida la visa.

