La encuesta también revela que el 15.9% de las mujeres de 20 a 24 años tuvo un hijo antes de alcanzar la mayoría de edad
SANTO DOMINGO.— El inicio precoz de la vida sexual, la maternidad adolescente y las uniones tempranas continúan marcando el futuro de miles de niñas y jóvenes dominicanas. Así lo revela la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR-MICS 2025), cuyos resultados dibujan una realidad especialmente dura en las zonas rurales y entre las familias de menores ingresos.
De acuerdo con el estudio realizado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), el 12.2% de las mujeres de entre 15 y 24 años tuvo su primera relación sexual antes de cumplir los 15 años. La proporción sube al 13.8% en las comunidades rurales y alcanza un preocupante 23.7% entre quienes pertenecen al quintil más pobre de la población.
La escolaridad también aparece como un factor determinante. Entre las mujeres que iniciaron su vida sexual antes de los 15 años, el 30.8% solamente llegó al nivel primario o básico, mientras que apenas un 3.9% completó estudios universitarios.
“Mientras más temprano las jóvenes tienen su primera relación sexual, mayor es la posibilidad de quedar embarazadas y de tener un mayor número de embarazos a lo largo de su vida reproductiva”, advierte la ONE.
Maternidad temprana golpea más a las jóvenes pobres
La denominada “Encuesta de la Niñez” establece, además, que el 15.9% de las dominicanas de entre 20 y 24 años tuvo al menos un hijo nacido vivo antes de cumplir los 18.
La realidad cambia de manera significativa según el lugar de residencia. En las zonas rurales, el porcentaje llega al 19.7%. La región El Valle, integrada por Azua, Elías Piña y San Juan, presenta la proporción más elevada, con un 20%, mientras que la región Ozama —Santo Domingo y el Distrito Nacional— registra un 13.6%.
Pero la brecha más profunda aparece al comparar los ingresos. La maternidad temprana alcanzó al 31.4% de las jóvenes pertenecientes a los hogares más pobres, frente a solo un 4.7% entre las de mayores recursos.
Es una diferencia que va mucho más allá de las estadísticas. La verdad es que un embarazo temprano puede interrumpir los estudios, reducir las oportunidades laborales y colocar sobre los hombros de una adolescente responsabilidades para las que muchas veces no cuenta con respaldo económico ni emocional.
El nivel educativo vuelve a reflejar esa desigualdad: el 44.4% de quienes tuvieron hijos antes de los 18 años solo alcanzó la educación primaria o básica, mientras que apenas un 4.2% llegó a la universidad.
Durante 2025 se contabilizaron 9,675 alumbramientos de adolescentes de entre 12 y 18 años. Solo en el primer trimestre de 2026 fueron registrados otros 3,756, una cifra que mantiene encendidas las alarmas sobre el embarazo adolescente en el país.
Persisten las uniones antes de los 18 años
República Dominicana prohibió el matrimonio infantil en 2021 mediante la Ley 1-21. Sin embargo, las uniones informales continúan funcionando como una vía silenciosa para mantener relaciones de pareja en las que participan niñas y adolescentes.
La encuesta indica que el 11.3% de las mujeres de entre 18 y 49 años se casó o comenzó una unión antes de cumplir los 15 años, mientras que el 33.1% lo hizo antes de alcanzar los 18.
Entre las jóvenes de 20 a 24 años, el 27.6% se unió antes de la mayoría de edad y el 9.5% antes de los 15 años.
La región Enriquillo presenta los porcentajes más elevados: 17.2% de uniones antes de los 15 años y 42.2% antes de los 18. En contraste, la región Ozama registra las proporciones más bajas, aunque todavía significativas: 9.1% y 27.8%, respectivamente.
El informe advierte que, en distintos lugares, algunas familias permiten o incluso promueven estas uniones bajo la expectativa de obtener estabilidad o algún beneficio económico. En la práctica, explica, el resultado suele ser el contrario: más pobreza, embarazos adolescentes, abandono escolar y escasas posibilidades de formación laboral.
Avances y desafíos en planificación familiar
En materia de anticoncepción, el estudio muestra una señal moderadamente positiva. El 59% de las mujeres casadas o unidas utiliza algún método anticonceptivo moderno, aunque un 39.1% no emplea ninguno.
La cifra representa una mejoría respecto de los datos divulgados en 2023 por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), cuando el 46% de las dominicanas no tenía acceso a planificación familiar.
Los resultados de ENHOGAR-MICS 2025, elaborados por la ONE con el respaldo de Unicef y la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales, colocan el desafío sobre la mesa: no basta con prohibir el matrimonio infantil. También se necesitan educación sexual, permanencia escolar, acceso oportuno a métodos anticonceptivos y protección efectiva para las niñas.
Detrás de cada porcentaje hay una historia, muchas veces interrumpida demasiado pronto. Y es que prevenir la maternidad y las uniones tempranas no consiste solamente en evitar embarazos: significa proteger el derecho de cada niña a estudiar, crecer y decidir su futuro.

