El obispo emérito de San Francisco de Macorís falleció el miércoles 4 de noviembre, después de más de seis décadas de ministerio sacerdotal y 28 años al frente de la diócesis del Nordeste.
SAN FRANCISCO DE MACORÍS, República Dominicana. — La Iglesia católica dominicana perdió a uno de sus representantes de mayor trayectoria con el fallecimiento de monseñor Jesús María de Jesús Moya, obispo emérito de San Francisco de Macorís, ocurrido el miércoles 4 de noviembre de 2026.
La noticia fue comunicada por la Diócesis de San Francisco de Macorís, institución que expresó su pesar por la partida del religioso, cuya labor trascendió los templos para vincularse con la educación, la formación sacerdotal y las necesidades sociales de las comunidades del Nordeste.
Nacido en Sabana Angosta, Villa Tapia, monseñor Moya fue ordenado sacerdote el 18 de marzo de 1961. Su trayectoria dentro de la Iglesia tomó una nueva dimensión en abril de 1977, cuando fue designado obispo auxiliar de Santiago de los Caballeros. Un mes después, el 21 de mayo, recibió la consagración episcopal.
El 20 de abril de 1984, el papa Juan Pablo II lo nombró obispo de San Francisco de Macorís, responsabilidad que asumió oficialmente el 5 de mayo de ese año.
Durante los siguientes 28 años dirigió una diócesis que comprende las provincias Duarte, María Trinidad Sánchez y Samaná. Su gestión estuvo vinculada al acompañamiento espiritual de las comunidades, la promoción de los valores familiares y el fortalecimiento de la educación.
Su participación en la vida académica también ocupó un lugar relevante. Estuvo estrechamente relacionado con la Universidad Católica Nordestana (UCNE), donde ejerció responsabilidades de dirección y contribuyó a la formación de generaciones de profesionales.
El 31 de mayo de 2012 concluyó su gobierno pastoral, luego de que el papa Benedicto XVI aceptara su renuncia por razones de edad. Fue sucedido por monseñor Fausto Ramón Mejía Vallejo.
La muerte del religioso motivó expresiones de condolencia de la Conferencia del Episcopado Dominicano y de instituciones vinculadas a su trayectoria.
En su comunicación, la diócesis recurrió a las palabras de san Pablo en la carta a los Romanos: «Si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con Él» (Romanos 6,8).
Las honras fúnebres se celebran en la Catedral Santa Ana de San Francisco de Macorís, donde está prevista la misa exequial para este viernes 6 de noviembre, a las 10:00 de la mañana.
La trayectoria de monseñor Moya permanece ligada a la historia religiosa, educativa y social del Nordeste dominicano.

