Hay lugares donde la historia se siente en las manos. Tamboril es uno de ellos. Allí, donde el tabaco no solo se trabaja sino que se hereda, el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP) y la Asociación de Productores de Cigarros de la República Dominicana (PROCIGAR) inauguraron la Escuela de Tabaqueros PROCIGAR–INFOTEP, una iniciativa pensada para preservar el oficio, elevar la calidad y asegurar el relevo generacional de una de las industrias más emblemáticas del país.
La verdad es que no se trata solo de abrir un centro de formación. Este proyecto nace como una apuesta estratégica que conecta educación técnica especializada, impulso productivo y generación de empleos, fortaleciendo toda la cadena de valor del tabaco dominicano y elevando sus estándares de competitividad en los mercados internacionales.
En esta primera etapa, la escuela inicia con cuatro grupos del programa de Elaboración de Cigarros, integrados por 88 participantes que recibirán 135 horas de formación eminentemente práctica. El pensum recorre, paso a paso, todo el proceso productivo: desde la selección y preparación de las hojas, el despalillado y la humidificación, hasta la elaboración de la liga, el enrollado, el prensado, la colocación de la capa, el acabado de la perilla y el control final de calidad. Es decir, el oficio completo, enseñado desde la experiencia.
El acto inaugural estuvo encabezado por la subdirectora general del INFOTEP, Maira Morla, en representación del director general Rafael Santos Badía; el alcalde de Tamboril, Anyolino Germosén; y el presidente de PROCIGAR, Litto Gómez. Además, participaron Johannes Marinus Kelner, viceministro del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), e Iván José Hernández Guzmán, director ejecutivo del INTABACO, entre otras autoridades y representantes del sector.
Durante su intervención, Maira Morla destacó que la apertura de la escuela representa un paso decisivo para fortalecer el capital humano de la industria tabaquera y generar un impacto directo en la economía local y el bienestar de las familias.
“Esta escuela nace para formar talento humano calificado, capaz de integrarse de manera inmediata a la industria del tabaco, elevar la productividad y generar ingresos sostenibles. Cuando formamos con calidad, impactamos la economía local y fortalecemos uno de los sectores más representativos del país”, expresó.
Por su parte, Litto Gómez subrayó que la inauguración marca un antes y un después para la industria tabacalera dominicana, al garantizar la formación de nuevas generaciones de artesanos que aseguren la sostenibilidad y el crecimiento del sector. Incluso, afirmó que el centro aspira a convertirse en el “Harvard de las escuelas de tabaqueros”, con el respaldo permanente de PROCIGAR y de los principales actores de la industria.
El alcalde Anyolino Germosén señaló que este proyecto consolida a Tamboril como un referente mundial en la artesanía del tabaco, fortaleciendo la formación de nuevos talentos y reafirmando su liderazgo histórico como cuna de los mejores tabaqueros del país. Además, destacó el apoyo del empresariado local como una pieza clave para el desarrollo económico del municipio.
En tanto, Johannes Kelner recordó que la escuela forma parte del plan de relanzamiento del sector tabaco impulsado desde 2020, y resaltó que es fruto de una articulación efectiva entre el sector público y privado, con el INFOTEP y PROCIGAR como pilares en la formación técnica y el desarrollo productivo nacional.
El edificio que alberga la escuela también cuenta una historia propia. Construido a finales de la década de 1960 por iniciativa de doña Elsa Brito, fue sede del Sindicato Unido de Trabajadores del Tabaco de Tamboril (SUTRATAM) y escenario de importantes luchas laborales, organización sindical y expresiones culturales que marcaron la memoria del movimiento obrero del Cibao. Hoy, ese mismo espacio vuelve a latir, esta vez como punto de encuentro entre tradición, conocimiento y futuro.
Porque en Tamboril, la verdad es que el tabaco no es solo una industria: es identidad. Y esta nueva escuela llega para asegurarse de que ese legado continúe, hoja por hoja, mano a mano, generación tras generación.

