Lincoln López
Esta magnífica obra religiosa corresponde al conjunto de pinturas que otrora estuvieron en la Catedral de Santiago de los Caballeros siendo creadas por Jacinto Domínguez (1935), gran artista visual y maestro santiaguero con noventa años de edad y de ellos, más de setenta dedicados a la pintura, a la escultura y como muralista, y sigue vigente produciendo obras para su vasto catálogo-legado.
Transcribo a continuación un resumen sobre el Ensayo de la autoría del escritor, artista visual y Arq. Karim López: “Jacinto Domínguez. Perfil pictórico, 2026”. Dice: “El estilo de Jacinto Domínguez se sostiene sobre una base expresionista en la que, sin embargo, emergen claras resonancias cubistas en la construcción de sus formas. La figura humana y el paisaje dominicano no se presentan de manera unitaria, sino frecuentado en planos que se entrecruzan, sugiriendo múltiples perspectivas dentro de una misma imagen. Esta influencia, heredera de las exploraciones del cubismo, no es estrictamente analítica, sino reinterpretada desde una sensibilidad caribeña, donde la estructura se pone al servicio de la emoción y la identidad.
“En términos técnicos, Domínguez combina una pincelada gestual y enérgica con una organización compositiva que descompone y reorganiza la realidad. Los volúmenes se simplifican en geometrías angulares, mientras el color -intenso y vibrante- articula los distintos planos, generando ritmo y profundidad.
“Así, su obra logra un equilibrio particular entre la solidez estructural del cubismo y la carga expresiva del gesto, dando lugar a un lenguaje visual propio que conecta lo local con corrientes universales del arte moderno”.
¡Salud maestro y amigo! Sea este un canto contra los olvidos y las injusticias.






