La noche en Guadalajara tuvo un giro dramático… y un protagonista con historia conocida. Estevan Florial, exjugador de los Leones del Escogido en LIDOM, fue quien terminó aplicando la temida “regla del ex”.
Los Tomateros de Culiacán fabricaron un rally de seis carreras en el octavo episodio para derrotar 10-7 a los Leones y quitarles el invicto en la Serie del Caribe. Y es que cuando más dolía, apareció Florial. Con dos hombres en base, el jardinero dominicano conectó jonrón de dos carreras por el prado derecho, el batazo que sentenció la remontada mexicana y silenció a la fanaticada roja.
Hasta ese momento, el Escogido parecía tener el control. Había tomado ventaja temprano y recibió una gran noche de Franchy Cordero, autor de dos cuadrangulares, además del jonrón del capitán Jimmy Paredes. Incluso en el séptimo inning, Sócrates Brito aportó con velocidad e intensidad para colocar la séptima carrera dominicana.
Pero la verdad es que el béisbol no perdona descuidos. México fue paciente, insistente… y oportuno. El octavo inning lo abrió Sepúlveda con triple y, a partir de ahí, todo se desmoronó para los Leones. Hits, errores y finalmente Florial, quien conoce bien el uniforme rojo, terminó siendo el verdugo.
Anthony Gose se llevó la victoria, Lupe Chávez consiguió el salvado y Conner Green cargó con la derrota.
Ahora el escenario cambia por completo. Este viernes, a las 4:00 de la tarde, hora dominicana, Leones del Escogido y Tomateros de Culiacán volverán a enfrentarse, esta vez en semifinal. No hay mañana. El que gana avanza a la final. El que pierde, se despide.











