La bandera dominicana volvió a ondear alto en el firmamento de las Grandes Ligas. Y no es una metáfora vacía. Dieciséis peloteros quisqueyanos fueron incluidos en la lista de los Top 100 Players Right Now de MLB Network para la temporada 2026, una radiografía del talento actual y del impacto real en el terreno. Además, tres de ellos se colaron entre los primeros diez, un lujo que muy pocos países pueden darse.
Al frente de esa avanzada aparece José Ramírez, quinto en el ranking y convertido ya en una presencia habitual entre la élite. Le sigue Juan Soto, sexto, y más atrás, pero igual de imponente, Vladimir Guerrero Jr., décimo. Tres nombres, tres estilos distintos, una misma raíz: la pelota dominicana.
La verdad es que lo de Ramírez no sorprende. El antesalista de los Guardianes viene de otra temporada que obliga a mirarlo dos veces. Entró al club 30-30 por tercera ocasión, robándose 44 bases —la cifra más alta de su carrera—, fue finalista al MVP por cuarta vez y sumó otro Juego de Estrellas y Bate de Plata a su ya nutrido currículo. Esta es, además, la primera vez que se mete en el top 5, una especie de recompensa tardía a su consistencia silenciosa.
Con Juan Soto, el impacto fue distinto, pero igual de ruidoso. En su primera campaña con los Mets, volvió a hacer lo que mejor sabe: embasarse, castigar la pelota y desesperar lanzadores. Lideró las Mayores en boletos por cuarta vez, dejó un porcentaje de embasarse de .396 —el mejor de la Liga Nacional— y superó los 40 jonrones por segundo año seguido. Pero hubo un giro inesperado: 38 bases robadas. Nadie lo veía venir. Soto terminó siendo el primer Met, y apenas el noveno jugador en la historia, con una temporada de 40 jonrones y 35 robos.
Y es que lo de Vladimir Guerrero Jr. fue casi cinematográfico. En abril firmó una extensión de 14 años y US$500 millones, y luego respondió como se espera de una estrella. All-Star por quinto año seguido, líder de unos Blue Jays que ganaron su primera división en una década y protagonistas de una postemporada ardiente. Vlad bateó .397 en playoffs, conectó ocho jonrones y fue elegido MVP de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, guiando a Toronto a su primera Serie Mundial desde 1993.
La lista dominicana no se queda ahí. Aparecen nombres que suben, regresan o debutan en el ranking, como Fernando Tatis Jr., Julio Rodríguez, Ketel Marte, Manny Machado y Rafael Devers, junto a otros que irrumpen con fuerza: Geraldo Perdomo, Cristopher Sánchez, Jeremy Peña, Elly de la Cruz, Freddy Peralta y Framber Valdez. Señales claras de una cantera que no se agota.
En el contexto general, Shohei Ohtani repite como el número uno del béisbol, seguido por Aaron Judge, Bobby Witt Jr. y Cal Raleigh. Venezuela colocó siete jugadores, Cuba tres, Puerto Rico dos y Panamá uno. Aun así, ningún país latinoamericano tuvo más presencia que la República Dominicana.
Esta clasificación, elaborada por el equipo de producción e investigación de MLB Network con una fórmula distinta a la de “The Shredder”, no solo enumera nombres. Cuenta una historia. Y la historia, una vez más, dice que cuando se habla de talento, impacto y protagonismo en Grandes Ligas, la voz dominicana sigue sonando fuerte… y clara.

