El esquema descubierto por MLB habría incluido documentos alterados, un certificado de defunción falso y hasta una lápida en un cementerio de La Romana
Santo Domingo.– Un preacuerdo de US$2.8 millones con los Guardianes de Cleveland terminó convertido en uno de los escándalos de identidad más sorprendentes que haya sacudido al mercado internacional del béisbol.
El prospecto dominicano conocido como David Severino Dámaso fue suspendido por Major League Baseball luego de que una investigación descubriera que su verdadero nombre sería Daury David Severino Dámaso y que tenía casi dos años más de la edad presentada ante las organizaciones.
Según un informe publicado por ESPN, Cleveland había pactado en diciembre de 2025 un acuerdo no vinculante con el bateador ambidextro, quien sería elegible para firmar en 2029. Sin embargo, el negocio se desplomó cuando MLB comenzó a revisar sus documentos y encontró una trama mucho más profunda que la simple alteración de una fecha de nacimiento.
La investigación determinó que el entorno del jugador habría creado la identidad de un supuesto hermano menor. Para sostener aquella historia se habrían falsificado el acta de nacimiento, los registros médicos y los expedientes escolares.
Pero el montaje no terminó ahí.
Para borrar documentalmente al verdadero Daury, presuntamente fue emitido un certificado de defunción que señalaba que había muerto por una enfermedad respiratoria cuando apenas tenía dos años. Además, se colocó una lápida con su nombre en un cementerio de La Romana, una escena tan elaborada que sorprendió incluso a entrenadores y ejecutivos acostumbrados a investigar fraudes de edad.
El joven fue observado en diferentes tryouts, incluyendo evaluaciones realizadas en la academia de los Guardianes en Guerra. Su talento llamó poderosamente la atención mientras competía contra jugadores de 12 y 13 años. El problema, claro está, era que su edad real sería de 16.
La diferencia cambió por completo su valoración. Algunos escuchas ya dudaban de la edad declarada porque su rostro y desarrollo físico no parecían corresponder con los de un adolescente de 13 o 14 años.
MLB finalmente suspendió al prospecto, quien deberá esperar un año adicional para ingresar al mercado internacional. Los Guardianes no enfrentarán sanciones.
La verdad es que el caso deja una imagen amarga. Detrás del contrato millonario aparece un menor atrapado en una estructura manejada por adultos y un sistema donde la desesperación económica, los acuerdos prematuros y la carrera por encontrar al próximo fenómeno siguen empujando a algunas familias y entrenadores hacia límites cada vez más inquietantes.

