En el corazón de Kissimmee, Sajoma Latin Fusion ha hecho mucho más que ofrecer deliciosa comida: ha transformado las raíces dominicanas en una experiencia que se siente y se disfruta.
El chisporroteo de un filete cocinándose sobre una piedra de sal del Himalaya, el toque dulce del teriyaki en el chicharrón y el aroma de la mamajuana cuentan una historia de orgullo, tradición y sabor. Cada plato es un reflejo del origen de su creador, Pedro Rodríguez, quien rinde homenaje a su tierra natal, San José de las Matas, cariñosamente conocida como Sajoma.
El restaurante exhibe con orgullo una réplica del icónico letrero del pueblo. Para los dominicanos, no es solo decoración: es una parte viva de su identidad, un recordatorio de casa en medio de Florida. “Cualquier plato dominicano que pruebes aquí, es como si estuvieras en casa”, dice Rodríguez.
Tradición que se viste de innovación
El menú fusiona clásicos como el chivo liniero, el sancocho y la paella caribeña con creaciones innovadoras: chicharrón en salsa teriyaki sobre puré de yautía o parrilladas al estilo colombiano. Todo es fresco, nada procesado. Cada receta busca mantener la esencia de las raíces dominicanas, como el sancocho que recuerda al de mamá, logrado en colaboración con el chef Willie Fernández.
El ambiente moderno, las luces cambiantes y la música en vivo los fines de semana convierten cada visita en un festín para los sentidos. Los martes, la terraza se llena de aromas con la famosa Cigar Night, donde se ofrecen cigarros artesanales.
Para Rodríguez, la visión es clara: llevar lo mejor de Sajoma al mundo sin perder la esencia, donde tradición y creatividad se encuentran en cada plato.
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